¡Hey Doc!COVID-19México COVID-19

Vivir y trabajar dentro del área Covid-19 – Parte 1

Foto. Cuartoscuro

Tras la declaratoria de pandemia de COVID-19 por parte de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y al presentar aquí en México nuestro primer caso el 29 de febrero, habría que iniciar una serie de medidas y adaptaciones que involucran a todo el sistema de salud, entre ellas la reconversión hospitalaria siendo uno de los puntos de mayor relevancia.

La reconversión hospitalaria es una de las estrategias con mayor relevancia en el proceso de contención y tratamiento de una pandemia, es un proceso de trabajo conjunto de las autoridades hospitalarias y de todo el personal especializado en el diagnóstico, manejo y atención de los pacientes infectados, además de conocer con qué recursos se cuentan y hacer las adaptaciones pertinentes, todo esto para convertirse en hospitales COVID-19 con sus respectivas áreas COVID-19.

Muchos se preguntan ¿Qué pasa ahí? Durante estos días tendremos la oportunidad de contar diferentes relatos de viva voz de diversos profesionales de la salud que se encuentran en el área COVID-19. Hoy empezamos con la Dra. Martha Caterine Acevedo a quien agradecemos su relato y además su entrega diaria en el campo de batalla junto con miles del gremio que están en la primera línea.

Vivir entre el COVID-19

Desde el momento de entrar se siente el estrés y cansancio del personal que cada día lucha contra esto, estamos a la expectativa de que pasará ese día, ya que la evolución de cada paciente es diferente y difícil de pronosticar.

Se comienza el día revisando la fila de pacientes, rezando por no contagiarnos, pero confiados en que estamos haciendo las cosas bien y siguiendo los protocolos de seguridad al pie de la letra, con un equipo pesado de llevar durante más de 10 horas, pasando calor, sudor, hambre, sed, sofocación.

Cada que llega un paciente, deseo que esté estable, que no necesite hospitalización para que pueda continuar en su casa, con su familia; pacientes hospitalizados tienen un pobre pronóstico de supervivencia, además de que se mantienen aislados, sin su familia.

Cuando ingresa un paciente, se nota la angustia y desesperanza, me ha tocado ver cómo se despiden entre lágrimas de sus familiares, porque no saben si se volverán a ver.

Comúnmente llegan pacientes sin signos vitales y es difícil reconfortar a los familiares porque debemos guardar distancia, no podemos darles un abrazo, una palmada para disminuir ese dolor.

Es bonito ver que los familiares están todos los días puntuales para recibir informes de sus pacientes, preocupados, pero con esperanzas; todos los días se entregan varias cartas a los pacientes, frases de amor y ánimo, que les dan fuerza y resistencia.

También hay días buenos (aunque sean escasos), donde los pacientes se recuperan y se van a casa, todo el personal del hospital se junta a la salida, con letreros, globos, campanas, y aplaudimos. Aplaudimos muy fuerte porque ese paciente que cuidamos por semanas lo logró, es de los momentos más emotivos y de mis favoritos, la gente aplaudiendo y llorando porque nos llena de esperanza; sé que saldremos triunfantes, la familia repartiendo bendiciones al personal de salud y la cara de felicidad del paciente que recuperó su salud y libertad.

Esta pandemia nos está quitando mucho, pero también nos está dando muchísimas enseñanzas de lo que es verdaderamente importante en la vida, de lo frágiles que somos y de que en un instante todo puede cambiar.

A ella y a todos los profesionales de la salud desde la trinchera que se encuentren en esta batalla, gracias por dar todo hoy y siempre. Espera la segunda parte.

Cita Bibliográfica.

Dra. Cecilia Úrsula Mendoza-Popoca,* Dr. Mario Suárez-Morales. (2020). Reconversión hospitalaria ante la pandemia de COVID-19. Junio 2020, de Revista Mexicana de Anestesiología Sitio web: https://www.medigraphic.com/pdfs/rma/cma-2020/cma202l.pd

Los comentarios están cerrados

Más en: ¡Hey Doc!