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“Somos” serie de Netflix; Reflejo y fantasma de la violencia en México

18 de marzo del 2011, es la fecha que marca la historia de Allende, una de las ciudades fronterizas de Coahuila, víctima de la desigualdad, la violencia y el crimen organizado. En este sentido, es una ciudad que vivió una de las matanzas más sangrientas y menos recordadas. Así que, en ese vacío, “Somos”, la serie original de Netflix, refresca la memoria colectiva y nos llama a no olvidar ni volver a sumergirnos en el silencio. 

Esta miniserie se basa en el reportaje de la periodista estadunidense Ginger Thompson “Anatomía de una masacre” publicado en 2017, en el que detalla la desaparición y asesinato de pobladores de Allende y sus alrededores hace 10 años.

De acuerdo con la investigación, la matanza ocurrió a manos de integrantes del extinto cártel de Los Zetas y es considerado uno de lo eventos más sangrientos en la historia de México. Asimismo, dicho grupo de crimen organizado estuvo liderado por los hermanos Miguel Ángel Treviño, conocido como el “Z40”, y Omar Treviño, el “Z42”.

Según Thompson, los dirigentes del grupo criminal habrían ordenado la masacre tras descubrir que uno de sus integrantes colaboraba con la Administración para el Control de Drogas, la DEA. Lo anterior, tras incautar un camión con parte de su mercancía, por lo que, al enterarse, los hermanos Treviño desataron su furia y el resultado fue una ola de violencia que acabó con todo un poblado.

Estampas atemporales

Asesinatos, drogas, armas, pobreza y trata de personas son algunos temas que se entraman en esta miniserie; estampas que, a 10 años de los hechos, no pierden vigencia ni actualidad. Y, tal vez de ahí, la relevancia de esta producción.  Pero, lo cierto es que esta serie tiene más de un acierto. Por ejemplo, la focalización de la historia se lleva una estrella. 

“Somos” rompe con el ritmo habitual de poner a los narcotraficantes como protagonistas. En vez de hacer una nueva apología de la violencia, mira hacia el silencio y fija la mirada hacia los que ya no están para contar lo sucedido.

De esta manera, la romantización de la delincuencia que vemos en Narcos, La Reina de Sur o El Señor de los Cielos queda superada. Y se agradece.

A través de 6 capítulos de 72 minutos, Nos adentramos en la intimidad de personajes ficticios inspirados en las víctimas y sobrevivientes reales. También, conocemos sus aspiraciones, penas y amores. Incluso, puede que algún personaje nos recuerde a alguien o nos remita a nosotros mismos. De esta forma, conectar con la parte humana, con la historia que creamos día a día a pesar de nuestro contexto, nos permite empatizar a profundidad y quedarnos enganchados a la pantalla. 

Uno de sus guionistas confirma en una entrevista para la BBC News que lo que se busca en este proyecto es darle voz a aquellos que la perdieron y evitar glorificar el narcotráfico.

A diferencia de otras que tratan la violencia de los cárteles, ‘Somos’ no glamuriza al narco, en vez, le da la voz a las víctimas. “Somos” habla de lo que durante mucho tiempo no se pudo decir. Cuenta la historia de una masacre de la que, en su momento, nadie se enteró. A diez años de los eventos, ‘Somos’ es un recordatorio. Nunca hubo un diálogo nacional sobre Allende. 

Monika Revilla, guionista de “Somos”
Una de las casas destrozadas durante la masacre de Allende
Fuente. ProPublica

Atisbos de realidad

Uno de los ejes centrales para el éxito de la serie son sus personajes y el elenco; por esta razón, los actores logran crear empatía con los espectadores gracias a la excelente caracterización y una buena lectura del guion.

Sin embargo, del gran reparto que compone la serie, hay que destacar la actuación de Jesús Sida como “Paquito” y Mercedes Fernández como “Doña Chayo”. Como resultado, tenemos dos historias unidas por el amor y el deseo de sobrevivir a pesar de la tempestad.

Este sentido de supervivencia se refleja en los personajes femeninos, porque en cada una de ellas se plasman distintas formas de vivir la feminidad, la maternidad y los cuidados. Pero, también reflejan la importancia económica que tienen dentro de sus núcleos sociales a pesar del machismo enraizado en las familias mexicanas desde hace siglos.

Las mujeres de “Somos” son esbozos de realidad. Por ejemplo, Flor María, una prostituta víctima de la trata que termina muerta luego de intentar escapar. También, está Doña Chayo, una madre soltera que con tal de mantener a su familia a salvo se vuelve un “halcón” de la organización criminal. 

Igualmente, no hay que olvidar a Aracely, la hija de esta última, quien decide abortar porque no tiene los recursos para tener otro hijo. O Irene, quien por amor y lealtad, ayuda a su esposo a recuperarse del alcoholismo. A ellas se suma Nancy, una joven estudiante que decide romper con los estereotipos y jugar en un equipo de fútbol exclusivo de hombres. 

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Imprecisiones históricas

Aunque la narrativa engancha, Netflix se permite algunas licencias imperdonables. Es decir, a la serie le falta rigor periodístico y bastante precisión.

Primero, la masacre de marzo de 2011, no se lleva a cabo solo en Allende, ni en un solo día, como lo presenta la serie, sino en toda la región de los Cinco Manantiales y Piedras Negras. De hecho, la investigación de Thompson revela que los hechos violentos duraron varios días.

Además, según con reportes locales, la mayor cantidad de llamadas de emergencia salieron de Piedras Negras, con más de mil 200 registradas, y no de Allende como se hace pensar en “Somos”

Reportaje sobre los sobrevivientes de la Masacre de Allende del 2011. Fuente: La Vanguardia

Mímesis intermedia

A mi parecer, la serie no dimensiona de manera real el problema del crimen organizado; al contrario, lo retrata como si se tratara de un hecho aislado en pueblo perdido del norte del país y no es así. Coahuila, desde hace más de un siglo es un puente importantísimo para el flujo de mercancía, migrantes, armas y droga.

Lo anterior, ha generado que por años los cárteles se disputen el poder de trasiego en esa región. Entre 2009 y 2018, la pugna solo empeoró y generó una marea de violencia que hasta la fecha no ha cesado.

De hecho, en julio pasado la Comisión Nacional de Búsqueda de la Secretaría de Gobernación revela que tiene contabilizados 9 sitios de exterminio en el noreste del país. Entre ellos, está en Coahuila y se creó entre esos años.

Ahí, como en otros sitios de exterminio, centenares de cuerpos de personas desaparecidas fueron incinerados, triturados y disueltos en ácido. Es decir, literalmente, fueron borrados de la faz de la tierra.

Lo anterior, no queda reflejado ni por asomo en la serie, si a caso se alude a la corrupción, el abuso de poder y los vínculos entre las autoridades municipales y la delincuencia. Pero, el problema de fondo, las relaciones del narco con la comunidad y la fallida guerra emprendida durante la administración de Felipe Calderón pasan totalmente desapercibas.

Por este motivo, siento que quienes no tengan este antecedente presente, solo verán en la pantalla una noticia más, como tantas, de la violencia que nos aflige todos los días en este país.

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Juzgue por sí mismo

En conclusión, “Somos” cumple su función, debido a que entretiene, engancha e invita al espectador a enterarse de la inseguridad en el país. Incluso, es una serie que nos sirve como recordatorio de nuestro pasado y también como reflejo del presente.

Y, a mi entender, debe de leerse como un proyecto que pone el dedo en la llaga y nos invita a no ser omisos con la realidad. Por lo que, en términos prácticos, cumple religiosamente con causar temor y compasión, como predicaba Aristóteles. Pero, de eso a ser una reconstrucción periodística y catalogarla como documental como algunos tratan de hacerlo, está lejos, lejos, lejos. 

Datos sobre la producción de “Somos”. Fuente: Netflix

Referencias
  • Comisión Nacional de Derechos Humanos (2018) Sobre la investigación de violaciones graves a los derechos humanos por los hechos acontecidos del 18 al 20 de marzo de 2011, en el municipio de Allende, Coahuila, así como por las detenciones arbitrarias y desapariciones forzadas cometidas con posteridad dicho evento. Consultado el 12 de agosto del 2021.
  • Garza, Javier (2016) La venganza de Los Zetas en Allende, la masacre que no conocimos. Consultado el 12 de agosto del 2021. El País
  • González, Marcos. (2021) Masacre en Tamaulipas: qué es la frontera chica de México, la zona clave para todo tipo de tráfico ilegal a Estados Unidos. Consultado el 12 de agosto del 2021. BBC News
  • Michel, Victor Hugo (2021) Usaron cárteles “nueve sitios de exterminio” en cuatro entidades. Consultado el 12 de agosto del 2021. Milenio
  • Paullier, Juan (2016) México: así ocurrió la brutal y olvidada masacre de Allende, una de las más sangrientas de los Zetas. Consultado el 12 de agosto del 2021. BBC News
  • Rodríguez, Rodrigo (2021) Mujeres, pilares económicas en las entidades del país. Consultado el 12 de agosto del 2021. El Economista
  • Thompson, Ginger (2017) Anatomía de una masacre. Consultado el 12 de agosto del 2021. ProPublica

Patricia Olivares
Ex redactora de Modernidades - Filóloga hispánica comprometida con el periodismo, especialmente con temas de derechos humanos, igualdad de género, medio ambiente y cultura.

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