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Qué sucedió en la UNAM en 1999; la disputa económica del alumnado

Durante 1999, se presentó un conflicto estudiantil en la Máxima Casa de Estudios por intentar aumentar el costo de inscripción dentro de esta institución. La lucha por la resolución de este problema se vivió a lo largo de un año; como resultado, logró mantener el precio de 20¢ anuales para estudiar ahí. Además, este suceso se mantiene vivo entre las generaciones actuales, pues, se usa como motivación en conflictos recientes.

En este artículo, te presentamos el contexto de la Huelga del 99 y testimonios de exalumnos que estuvieron involucrados en el movimiento; de esta manera, presentarte con información experiencial lo que fue la lucha estudiantil para la defensa de la gratuidad de la Universidad Nacional Autónoma de México.

Antecedentes

Se tiene como raíz de este asunto, la implementación del neoliberalismo que ejecutó el gobierno de Miguel de la Madrid (1982-1988); donde el mercado mexicano se modifica para reducir la inflación y permitir la apertura de la economía nacional a las mercancías y capitales extranjeros. Cuando Salinas de Gortari toma el poder, comienza la privatización de empresas paraestatales, buscando sacar grandes ganancias, lográndolo de alguna manera; pero, con Zedillo, ya se habían liquidado los bienes nacionales, así que él procedió a la privatización de los servicios públicos.

A partir de aquí, se toma a la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) como primer objetivo para comenzar una privatización escolar; donde, se avisó al alumnado por medio de folletos que “la educación de calidad solo sería posible a través de ingresos mayores”. También, se hizo llegar por medio del voz a voz que la UNAM ya no podía mantenerse económicamente.

A los estudiantes no les parecía algo razonable, pues su anualidad de 20¢, se transformaría en un costo aproximado de $1,600 por semestre; además de que este precio variaría de la carrera y el plantel que se cursara. De igual manera, se harían otros pagos a lo largo de los estudios superiores como: seminarios de titulación o cursos de idiomas. Sumado a esto, estaba en proceso hacer un cambio al plan de estudios de muchas carreras para impartirse desde un punto de vista neoliberal, es decir; una educación impartida bajo las ideas de esta corriente.

Periodico de 1999
Foto del periódico “La jornada” de 1999.
Foto: La izquierda diario

La vivencia de los estudiantes

Dentro de esta molestia colectiva se forma el Consejo General de Huelga (CGH); después de 15 días del inicio del paro en las facultades de Ciudad Universitaria (C.U.). El CGH estaba conformado por los principales representantes de cada plantel y facultad; por lo que, se reunieron según lograron detener las actividades escolares.

Quienes se encargaron de elaborar una propuesta sobre el pliego petitorio fueron: Salvador Ferrer, Leticia Contreras, Mario Benítez, Higinio Muñoz, Marjorie González, Ricardo Martínez. También con Roberto Lopéz, Isaac Acosta, Rodrigo Figueroa, José Luis Cruz, Bolivar Huerta, Agustín Ávila, entre otros. El resultado consintió en 6 puntos abordados de la siguiente manera:

  1. Gratuidad: La UNAM debía declarar que además de ser pública era totalmente gratuita.
  2. Respeto al plan de estudios: Dejarlo fuera de ideas y posturas políticas.
  3. Dejar a la CGH como congreso o permitir la creación de uno; con la finalidad de tener representación para futuros problemas dentro de la UNAM.
  4. Destitución del rector Barnés de Castro.
  5. Rompimiento de todo vínculo con el Centro Nacional de Evaluación (CENEVAL).
  6. Desmantelamiento de la estructura policíaca: Rectoría había amenazado con permitir intervención militar para reprimir el movimiento, situación que sucede con el pasar de los meses.

Las negociaciones comenzaron en el mismo mes que se da la huelga; por lo que la CGH es la encargada de buscar una justificación del aumento de la colegiatura dialogando en rectoría. “En realidad se negociaba con el gobierno a través del rector, porque no se nos daba una respuesta congruente”, dice una ex integrante del CGH y representante de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Iztacala.

Huelga del 99 UNAM
Universitarios manifestándose. Foto: Sinpermiso

Durante los primeros 4 meses, Andrés Manuel López Obrador (AMLO) se oponía a las acciones emitidas por el gobierno, desembocando en la colaboración junto a los estudiantes para lograr informar de manera correcta el proceso que se estaba llevando en la institución. Porque los medios masivos alteraban los hechos para hacer ver a los universitarios como unos revoltosos; gracias a AMLO se pudo difundir a través de medios independientes como “El Chamuco”. Sin embargo, con la llegada de El Mosh y la próxima candidatura a la presidencia, se tuvo que retirar de la trinchera del alumnado.

Exintegrante del CGH y representante de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Iztacala.

Durante todo este movimiento, los alumnos tuvieron que tomar “clases extra muros” de manera clandestina o solicitar apoyo por parte de diversas instituciones; incluso, se dice que hubo quienes se dieron de baja.

Guerrillas de pensamiento

En este punto se hace uso de la Policía Federal Preventiva (PFP), para arrestar a cualquier individuo con carácter universitario que se viera involucrado en cualquier tipo de huelga.

En esos días había movilizaciones no solo por la idea de querer privatizar a la UNAM; sino que, también, teníamos pequeñas organizaciones que buscaban apoyar causas de otros países. Porque históricamente estábamos viviendo muchos cambios, como que aún se sentían las consecuencias de la disolución de la U.R.S.S. Además, estaba en puerta las elecciones en Estados Unidos; pero, en mi caso, participé en la manifestación que se hizo frente al edificio de la embajada de Estados Unidos para exigir justicia por el caso del periodista Mumia Abu-Jamal. Ahí se nos arrestó a una gran mayoría entre 4-5 semanas. Después de salir, quise retomar mi lugar; sin embargo, se nos negó dar la cara por el CCH porque ya teníamos antecedentes penales y no querían que nos expusiéramos nuevamente.

Exalumno del Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH) Oriente.

Con la llegada del nuevo rector, Juan Ramón de la Fuente, se da la indicación de que se cumplirá con el pliego petitorio; dando como resultado que la cuota de inscripción se mantuvo en 20¢. Es considerado que, cuando “El Mosh” tomó relevancia, el movimiento se dividió entre los que querían seguir en huelga; ya que, no estaban satisfechos únicamente con dejar la tarifa anterior. Por otra parte, estaban los que querían dejar las cosas hasta ahí, pues afirmaban que “la educación es accesible, cualquiera puede pagar en centavos”. Además de que ya se necesitaba retomar las clases.

Alejandro Echavarría Zarco "El Mosh"
Alejandro Echavarría Zarco “El Mosh”.
Foto: Twitter

El Mosh llega en los últimos cuatro meses de huelga como líder de los grupos porriles, justo cuando ya se estaba llegando al acuerdo de negar las reformas que se habían planteado. Lo importante aquí es que se impone al rector De la Fuente, de la mano con los grupos de choque; con el objetivo de que las negociaciones fueran a puerta cerrada entre ellos. Porque, tras la llegada de El Mosh, la CGH deja de tener acceso a las negociaciones; de hecho, esto nos pareció indignante y tras investigar descubrimos que estos grupos habían sido contratados para alterar el movimiento que ya se encontraba en la recta final. Además, se alargó innecesariamente, atrasándonos académicamente. De no haber sido por su culpa, la huelga no hubiese durado más de 5 meses.

Exintegrante del CGH representante de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Iztacala.

El papel de las autoridades

Una vez que se retomaron las clases en febrero del 2000, se vivieron momentos de acoso por parte de la PFP; en virtud de seguir órdenes de aprehensión en contra del alumnado para asegurarse que las cosas se quedarían así.

Por unos días nos cierran los espacios de reunión de la CGH en Iztacala, pero cuando los vuelven a abrir hay gente que no conocíamos, nunca les habíamos visto participar en el movimiento, así que buscamos hablar con ellos. Sin embargo, nos hacen a un lado, ignorándonos o solicitando a los cuerpos policiacos para que nos vigilaran, así fue durante un tiempo y ya no intentamos volver, porque se sentía que nos trataban como terroristas.

Exintegrante del CGH representante de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Iztacala.

Dentro de todos lo que se vivía de manera nacional, como el movimiento Zapatista, el asesinato de Colosio, las elecciones del 2000 junto al cambio de milenio en general, el gobierno fue muy permisivo al dejarles hacer lo que querían, porque sí había vigilancia, supervención e infiltrados; pero, se da para dejar las cosas a raya y no repetir un 68.

Ex alumno de la FES Aragón

Él agrega que “fue un proceso quirúrgico lo que hicieron para poder retomar las instalaciones, principalmente C.U.”; debido a que, la PFP se encargó de sacar a todos “de una manera rápida y efectiva”.

Consecuencias del movimiento

Como resultado, se mantuvo una cuota accesible en la UNAM, aunque lo que en realidad se buscaba era que fuera completamente gratuita; sin embargo, los puntos acatados momentáneamente como el respeto al plan de estudios y el congreso, con el tiempo fueron olvidadas.

Por otra parte, aquellos que fueron partícipes de la huelga presentaron marginación académica y laboral; puesto que, se les negaba el acceso a un posgrado o doctorado a aquellas matrículas de la generación del 99. Por lo mismo, se les tachaba de “alborotadores”, padeciendo dificultades para encontrar empleo. Pero, algunos llegaron a encontrar plazas como docentes dentro de la casa de estudios donde se habían graduado; con la posibilidad de haber tomado el que quizá fue el lugar de algún docente despedido por apoyar a los alumnos.

Para finalizar, quiero mencionar la reflexión que dejaron algunos de los entrevistados: gracias a este proceso fue que surge una educación política personal; ya que, anterior a eso se ignoraba el mundo por pensar en cosas de adolescentes y es por ello que el movimiento tuvo múltiples fallas, pues, se fueron informando sobre la marcha. El proceso de análisis que vivieron fue demasiado acelerado para su edad, pero la lucha por la educación pública no podía esperar.


Referencias

Michelle Cruz
Redactora funcional - Comenzando a dejar huella con mi pasión por escribir, mientras aprendo de Modernidades y mi carrera. Otaku desde 2014. UwU

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