Practicar meditación en tiempos de coronavirus

Al parecer, el aislamiento forzado por la pandemia, evidenció la intolerancia de algunas personas por pasar tiempo consigo mismos. Síntomas como el estrés, la ansiedad e incluso la depresión, son un común denominador en las charlas virtuales y reuniones restringidas que se llevan a cabo en tiempos de coronavirus.

Muchas personas buscan un refugio o una escapatoria en actividades recreativas virtuales, desde sesiones de rutinas para ejercitarse, pilates, hasta clases de yoga en línea, sin conseguir buenos resultados.

Por otro lado, con muy poca demanda, se busca uno de los métodos más efectivos que es la práctica de la meditación.

Aunque existen muchos tabúes respecto a quiénes pueden practicar la meditación, en realidad practicarla es mucho más sencillo de lo que parece.

Se ha relacionado a la meditación con personas santificadas, grupos moralistas o a puritanos tradicionalistas religiosos, lo que ha ocasionado que se tenga la idea generalizada de que solo esos grupos tienen acceso a la meditación o se han ganado el derecho de meditar por medio de rigurosas disciplinas y largas sesiones de intensas prácticas.

El maestro espiritual Osho (Bhagwán Shri Rajneesh, 1931-1990)

Sin embargo, tomando en consideración que el principal objetivo de la meditación es llevar a la mente a un estado profundo de pasividad para obtener claridad de pensamiento, esta práctica puede ser llevada a cabo por cualquier persona, en cualquier momento y prácticamente en cualquier lugar.

El maestro en filosofía, profesor de la Universidad de Jabalpur y del Sanscrit College, Bhagwán Shri Rajneesh, mejor conocido a nivel internacional con el nombre de Osho, y quien se convertiría en los años 70 y 80 en uno de los maestros espirituales más importantes de la India, creador de una de las técnicas más importantes de meditación activa y fundador de un monasterio en Pune que se ha convertido en el Resort de Meditacion Osho Internacional, aseguró que la meditación Vipassana, que es la técnica de meditación más antigua de la India, es algo muy simple.

Sin ejercicios físicos, sin ejercicios de respiración, algo muy sencillo: simplemente observar tu aliento como entra y como sale…. se acabó. Este es el método. Sentado en silencio, observando tu aliento entrar y salir, sin perder su pista. Eso es todo. No has de cambiar tu respiración, no es pranayama, no es un ejercicio de respiración en el que has de inhalar profundamente, exhalar, inhalar. No. Sencillamente respira, tal y como lo haces. Solamente introduce una nueva cualidad: la atención”.

“Fue con el vipassana que Buda se Iluminó”

OSHO

Maharishi Mahesh Yogi, otro de los gurús espirituales más importantes de la India, quien se graduó en ciencias físicas y fue fundador del Maharishi School of the Age of Enlightenment e introdujo el programa de Meditación Trascendental en el mundo, y además tuvo como discípulos a los integrantes de la banda de Rock inglesa The Beatles, mencionó que su método consiste en “una técnica que requiere poco esfuerzo, bastante simple y a la vez muy poderosa. Es un método ausente de cualquier control mental. No se trata de un estado intelectual, se trata de dejar que los pensamientos fluyan sin ponerles atención y esperar a que se disuelvan”.

Como podemos ver, los grandes maestros espirituales y gurús, no mencionan que sea necesario cursar un estricto programa de meditación o inscribirse en diplomados para certificarse y obtener los incalculables beneficios que la meditación nos otorga.

El filósofo, escritor y líder espiritual Jiddu Krishnamurti, se refirió a la meditación de esta manera:

La meditación es el movimiento del amor. No el amor por el uno o por los muchos. Sino algo que se asemeja al agua que está al alcance de todos, que puede igualmente obtenerse de un jarro dorado o uno de arcilla: y que es inagotable”.

Un método introspectivo muy sencillo, que está al alcance de todos, que requiere de muy poco esfuerzo y recursos, y que produce un estado profundo de descanso y relajación, puede ser la solución a los problemas de ansiedad y estrés producido por el aislamiento forzado, creando, en las personas que lo practican, un intenso ambiente de paz y serenidad interior, un inmenso gozo por estar consigo mismo.

Como diría mi maestro, el Ing. Alejandro Navarro, en el programa semanal de auto-reforzamiento positivo:

En la paz interior, encuentro mi fortaleza. Me resguardo de los embates externos en mi refugio interno de paz”.

Ex redactor funcional de Modernidades

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