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Opinión – Salgado Macedonio: la degradación

Opinión - Salgado Macedonio: la degradación
Foto. Archivo

En más de un nivel, el caso del senador Félix Salgado Macedonio, ahora candidato a la gubernatura de Guerrero, es indicador de nuestra degradación política. Si queremos salir de esta degradación debemos ser críticos y autocríticos.

Niveles de degradación

El ingeniero Salgado Macedonio, fue desde hace 25 años un personaje llamativo de la esfera política por su extravagancia y sus excesos. En estado de ebriedad intentó golpear a un policía; hizo una película sobre su propia vida y en 2017 grabó un disco en honor a López Obrador. ¿Esto es degradación? Sí, porque un personaje público debe cuidarse de no violentar las leyes en su calidad de representante, aun cuando sean faltas menores.

Por otro lado, hacer de la política un espectáculo es banalizar la democracia, llevarla a un nivel de disputa por la popularidad. Esta democracia degradada se parece a un circo de varias pistas en el que los payasos, los magos y los saltimbanquis buscan capturar la atención a como dé lugar.

Sin embargo, la peor acusación que pesa sobre Salgado Macedonio es de 2017, cuando no tenía ningún cargo público, sino que era director de La Jornada de Guerrero. A principios de ese año hubo una demanda en su contra por violación dolosa.

La degradación del estado de derecho

¿Por qué no se resolvió el caso de violación dolosa en 2017? El exfiscal de Guerrero, Xavier Olea Peláez inculpó al actual gobernador del estado de proteger a Salgado Macedonio. En cambio, el abogado del senador culpó a su contraparte de construir una denuncia falsa para negociar en el marco de una demanda laboral.

En efecto, tres meses antes de la demanda por violación, la misma demandante había interpuesto una queja contra Carmen Lira, Carlos Payán y Félix Salgado Macedonio, para ser reincorporada a su puesto en La Jornada de Guerrero, o bien, lo usual en estos casos, recibir una serie de compensaciones por su despido.

Si tuviéramos un sistema judicial más eficiente, ya podríamos conocer una resolución en ambas demandas. Pero quizá pase mucho más tiempo antes de un dictamen, a pesar de que las pruebas son endebles.

La demanda de la joven periodista no es la única acusación por delitos sexuales contra el senador. Una segunda acusación la realizó una mujer que hizo campaña a favor de Salgado Macedonio en 2018. La denuncia dice que ella fue violada en 1998. Tanto su cercanía en la campaña de 2018, como el lapso de 22 años desacreditan la acusación.

Pero hay más. Reinaldo Soria Juárez, el esposo de la acusadora amenazó de muerte al candidato de MORENA en público. Parece un hombre que controla poco su lengua: en 2005 declaró que consiguió que su esposa saliera de la cárcel con un soborno de 35 mil pesos, luego de ser señalada por una víctima de ser la autora intelectual de un secuestro. Plagio por el que ella no fue a prisión, pero sí sus hermanos y su tío.

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La degradación del MORENA

Se ha señalado que la acusación sobre la violación de 1998 contra Salgado Macedonio es instigada por Amílcar Sandoval, hermano de Irma Eréndira Sandoval y cuñado de John Ackerman. Según esta hipótesis, debido a la disputa interna del partido por la candidatura a gobernador se inició una “guerra sucia”, que ahora se les fue de las manos.

Lo que pudo ser una serie de rencillas locales, que mostraran la degradación política de Guerrero, se convirtió en un tema a nivel nacional. Los movimientos feministas (prefiero decirlo en plural) se indignaron comprensiblemente ante esta candidatura. Por un lado, las feministas de MORENA y sus simpatizantes reaccionaron solicitando que el patriarca del partido, el presidente López Obrador dirimiera el conflicto guerrerense.

Cuando AMLO apeló a respetar el resultado de las encuestas entre las bases de Guerrero, las feministas que simpatizan con él le volvieron a pedir que rompiera el pacto patriarcal.  ¿Acaso no ven la contradicción de pedir la intervención del buen patriarca? Al parecer no.

Por otra parte, feministas (quizá fakeministas) de la oposición aprovecharon para hacer un nuevo linchamiento digital contra el senador, contra AMLO y contra las feministas del gobierno. Obviaron la ley electoral, negaron la presunción de inocencia y justificaron una vez más los linchamientos mediáticos.

La oposición también es degradación

En este caso, legisladores de la oposición se enfocaron en lanzar tweets en lugar de recordar que existe la figura del desafuero. Eso demuestra que les interesa más simular que realizar acciones concretas dentro de sus atribuciones como poder legislativo. Al parecer, despierta mucha indignación que un violador sea gobernador, pero muy poca o ninguna que sea senador desde hace dos años, cuando la primera demanda data de hace tres años.

Conseguir el estandarte del auténtico feminismo es algo que quieren disputarse los partidos políticos. Como el feminismo es una ideología hegemónica se ha vuelto un gran botín para los políticos. Por supuesto, el feminismo trasciende a los partidos, es mucho más grande que todos ellos. No en vano en los últimos tres sexenios, a pesar de que el poder Ejecutivo ha recaído en tres partidos distintos, la agenda feminista se impuso institucionalmente. En la función pública hay un sesgo feminista notorio en la actualidad.

Por ende, el caso de Salgado Macedonio es un punto de quiebre. La tensión entre la llamada 4T y el feminismo está al límite. Si bien, podría continuar un mutuo apoyo con sana distancia, también hay un riesgo de una ruptura más fuerte, especialmente con los grupos más radicales de feministas, que a estas alturas han de odiar a AMLO.

¿Y cómo salimos de esta degradación?

Para salir de la degradación, primero debemos asumirla y reconocer que ha sido un proceso de mucho tiempo. AMLO no es el culpable, aunque tenga un poco de culpa. Tampoco los otros partidos sean los únicos responsables, aunque son una desgracia. Sí. Nosotros también somos responsables.

Es muy difícil aceptarlo, pero no somos víctimas inocentes de los políticos corruptos.  Participamos de la degradación de la vida pública del país. Obviamente, cada uno hace cosas muy valiosas y realiza aportes encomiables. Pero necesitamos cuestionarnos como ciudadanos: ¿por qué normalizamos la falta de un sistema judicial eficiente? ¿Por qué nos familiarizamos con exigirle al presidente que se salte las leyes? ¿Por qué nos acostumbramos al entretenimiento bochornoso de la política espectáculo? ¿En verdad, son estos los gobiernos que merecemos?

Tampoco hay que olvidar la historia. México ha sido un país de caudillos, de violencia, de discriminación, de pobreza. Al mismo tiempo, es un país de solidaridad, de trabajo constante, de gran creatividad, de enorme riqueza cultural.

  • Mi no tan humilde proposición para salir de la degradación política tiene, de momento, tres puntos.
  • Un punto liberal: aminorar la influencia del gobierno en nuestras vidas, para tener una sociedad menos polarizada y más tolerante.
  • Otro punto conservador: recordar la belleza, nuestra herencia cultural mesoamericana e hispana, y las instituciones no estatales que dan cohesión a la sociedad, como la familia.

Finalmente, un punto nacionalista: antes que acudir a modelos europeos o norteamericanos, construir México mirándonos a nosotros mismos.

Fuentes

Félix F. (2021) “Todo va a estar bien, chiquita”. Aparece expediente de denuncia por violación contra Félix Salgado Macedonio, en Julio Astillero, 6 de enero.

Antonio Rangel
Poeta, narrador y ensayista. Estudié Lengua y Literaturas Hispánicas en la UNAM, ahí mismo cursé la Maestría en Letras. Colaborador en diversas revistas literarias. Actualmente profesor de Literatura. Interesado en las ideas de la libertad, el debate plural y los problemas educativos.

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