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Olvidar que te amo o sufrir amándote, el dilema en Eterno resplandor de una mente sin recuerdos


Imagina que ese regalo que recibiste un 14 de febrero y que atesoras tanto se convierta en un instrumento para olvidar al ser amado; es más, cada sonrisa, cada beso, palabras, silencios, miradas, caricias, la sensación de su mano en la tuya se borrarían definitivamente ¿te atreverías a hacerlo? Descuida, no es una invitación a un loco experimento, es una breve presentación sobre la premisa de la película que analizaremos en este artículo; que será, Eterno resplandor de una mente sin recuerdos, justo en el marco de la celebración del Día del amor y la amistad.

Revisaremos la estructura de la película, la propuesta de los creadores, el perfil de los personajes, la visión del amor, desamor, dolor y olvido; haciendo énfasis, en la perspectiva del amor romántico y su mecanismo de funcionamiento para generar la cosmovisión y roles que socialmente conocemos como estar enamorado.

La obra maestra de Gondry y Kaufman

Eterno resplandor de una mente sin recuerdos (Eternal Sunshine of the Spotless Mind) es un filme estadounidense que vio la luz en salas en 2004; asimismo, fue dirigida por Michel Gondry y escrita por Charlie Kaufman, quienes fabricaron una película que puede considerarse única en su tipo. La estructura del guion nos presenta un vasto entramado de historias que se relacionan entre sí; sin embargo, cada uno de estos ingredientes tiene su propio peso específico y significación dentro de una historia que en sí misma es compleja.

Gondry y Kaufman generaron un producto distintivo, surge desde las entrañas de Hollywood, con la estructura de una película del tipo comedia romántica; aunque, la trama y el discurso están dispuestos a la crítica de la “happycracia” (idea de que la felicidad debe ser permanente) en el amor. El reparto está conformado por Jim Carrey (Joel), Kate Winslet (Clementine), Elijah Wood (Patrick), Kirsten Dunst (Mary), Mark Ruffalo (Stan) y Tom Wilkinson (Dr. Howard); quienes, retratan de manera excelsa una premisa de ciencia ficción aplicada en la realidad, con sensaciones emocionales que están fuera de las típicas historias románticas.

Para analizar esta increíble historia es necesario observarla por partes, así que te propongo comencemos con nuestros protagonistas y su peculiar historia de amor; pero, antes de iniciar quiero comentarte que, si no has visto la película, te recomiendo verla antes de leerme, así podremos transitar en estas líneas.

Y si el amor se va y no vuelve, la cuidad carga con su otoño

ya que le quedan solo el duelo, y las estatuas del amor.

El amor, las mujeres y la vida, Mario Benedetti
Cartel de Eterno resplandor de una mente sin recuerdos
Foto: Cartel de Eterno resplandor de una mente sin recuerdos/FilmAffinity

Clementine y Joel, sería distinto, si solo pudieran intentarlo otra vez…

Es usual conocer una historia de amor donde dos personas que se ven inmediatamente generan una conexión o coloquialmente conocido como “amor a primera vista”; aunque ¿Qué tal que ya se conocían, pero sus recuerdos habían sido borrados?, bueno, pues justo esto pasó con nuestros protagonistas, Clementine y Joel.

Al inicio, vemos a dos individuos conociéndose y llevando de manera espontánea una especie de cita única y maravillosa que mueve la vida de ambos; no obstante, después de unos minutos vemos un quiebre rotundo en Joel, ya que Clementine lo ha olvidado, y esa es solo la introducción; después, conocemos el tratamiento que está revolucionando el proceso de la tristeza y que da origen al conflicto del siguiente acto: el borrado de memoria.

Bajo esta premisa, podemos ver que Joel representa la decadencia emocional en su máxima expresión y la posición de rendirse a vivir un fracaso más; mientras que, Clementine es la viva imagen de la búsqueda constante de la felicidad, a pesar de lo desgastante que esto significa en la realidad. Haciendo una analogía, es como juntar la sed con las ganas insaciables de beber y amar pareciera una necesidad lejana a la razón o el deseo; básicamente, el planteamiento es que, Joel y Clementine deciden borrar su amor porque la visión de la felicidad los sobrepasa y paradójicamente los vuelve infelices.

Probablemente, algunos comentarios se carguen a que es positivo luchar ante todo por el amor, o que es mejor olvidar y evitar el dolor; por otro lado, es común dejar de lado un detalle significativo: el error, el miedo y la emoción son características humanas que no obedecen estatutos rígidos.

Olvidar que te amo o sufrir amándote…

El olvido puede entenderse como un acto de temor, rencor o indiferencia dirigido a una mala experiencia que no queremos retomar y que generalmente duele; por lo tanto, podría parecer obvio tratar de olvidar lo malo, pero realmente lo que duele son los mejores recuerdos, dado que extrañamos esas sensaciones. Por esa razón es que el Dr. Howard realiza el mapeo cerebral con todos los recuerdos y objetos más significativos del paciente para posteriormente borrarlos; haciendo énfasis, en todos aquellos que representan un vínculo con un lugar, situación o fecha con la persona, en este caso, de Joel y Clementine.

Lo particular e interesante de la película es que, a pesar de que ambos se someten a este proceso, ninguno olvida al otro del todo; entonces, podemos realizar dos interpretaciones: una es que el amor trasciende o que la significación de los recuerdos es más compleja que el recuerdo mismo. Si nos detenemos en la primera, es probable que la respuesta sea comprensible porque estaríamos en el campo de que “el amor lo puede todo”; entonces, sería una suerte de que no importa lo que suceda alrededor de una pareja, siempre y cuando estén juntos, todo estará bien entre ellos.

Aunque, en el segundo caso, ¿Qué pasa si realmente el recuerdo es solo una proyección de una construcción mental mucho más compleja en su estructura?; es decir, puede ser que lo que conocemos como recuerdo es solo el resultado de sensaciones y experiencias que están resguardadas en la mente. Imagínalo así, tus recuerdos son como una impresión, podrás destruirlo, pero existe un archivo almacenado que está listo para proyectarse “n” cantidad de veces.

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Si nos cansamos ahora de escribir “te quiero”, ¿para qué? – ¿para qué reír, si hasta la risa se congela en los labios de la distancia?

Los amorosos, Jaime Sabines
Escena de Joel borrando su memoria
Foto: Escena de Joel borrando su memoria/Cultura Genial

Amar tiene un grado de dolor

Si compaginamos con el ideal de la “happycracia” es probable que pensemos que el dolor es un signo de que debemos hacernos a un lado; pero, ¿Qué tan funcional puede ser eso?, si lo pensamos bien, el dolor es una respuesta sensorial a un acontecimiento, lo cual es muy humano. Ahora, si pensamos en el sufrimiento y sus consecuencias al estar expuesto al dolor constantemente, tendríamos otra variable, aquí estaría de acuerdo en evitarlo.

Con esto no quiero decir que debamos estar a gusto con el dolor a pesar de todo, el límite siempre será la dignidad; no obstante, creo que si solo queremos estar expuestos a la sensación positiva nos estaríamos alejando hasta de nuestro sentido sensorial que nos hace humanos.

Joel y Clementine tienen otra oportunidad por esta condición, el dolor es parte de nosotros, vivir, crecer, experimentar, apasionarse, amar, tienen su grado de dolencia; en específico, la sensación de la ausencia de esas sensaciones, mismo que experimentan por someterse al borrado de sus recuerdos y que genera un vacío. Incluso, en la escena de Joel ingresando a la clínica, vemos a las personas que están en la sala de espera con varios objetos; particularmente, recuerdos que representan momentos felices, de ahí que podemos asimilar que un evento feliz siempre tiene un grado de angustia por perderlo: el dolor.

Probablemente, parecería que amar ya no es la mejor idea; pero, analicemos cómo podemos ver entonces este sentimiento tan complejo y deseado por la mayoría.

Cómo la necesito. Dios ha sido mi más importante carencia.

Pero a ella la necesito más que a Dios.

La Tregua, Mario Benedetti

Amor; destino o elección

La relación de nuestros protagonistas no es la única conflictiva, Mary y el Dr. Howard, Stan enamorado de Mary, y Patrick haciéndose pasar por Joel; incluso, observamos que todas vienen de la inseguridad y la evasión de las consecuencias, pero al final todas responden a un resultado específico. Esto resulta por las grabaciones de los pacientes que habían sido atendidos en la clínica donde expresaban las intenciones para ser sometidos al tratamiento; mismas que, son escuchadas por Clementine y Joel en el clímax, justo en la escena de la discusión y la decisión de intentarlo nuevamente.

¿Por qué ellos lo logran y los demás personajes no? decir que se debe al destino o la suerte me parece un poco limitado; es más, nos terminaría enajenando de la elección de amar, porque al menos podríamos detenernos a observar esto como una decisión consiente. Podrá parecer más “romántico” creer en el destino y su fuerza arrolladora ante la adversidad y los obstáculos que se presenten ante nosotros; pero, si lo pensamos mejor, el hecho de elegir nos permite ser conscientes y más sinceros con esta situación, incluso entenderíamos más honesto al amor.

Amar duele, así como vivir mata.

¿Dejarías de vivir porque te vas a morir?

Odinámica, Odín Dupeyron
Joel y Clementine
Foto: Joel y Clementine/Medium

14 de febrero no es sinónimo de felicidad

Cuestionar si el Día del Amor y la Amistad es pertinente como celebración, es válido como cualquier cuestionamiento y acción que haga el ser humano; sin embargo, si solo aceptamos la versión de que se trata de una celebración absurda, capitalista o sin sentido, no aporta mucho al debate. Sin embargo, si nos posicionamos del otro lado, pasa exactamente lo mismo, ya que no podríamos aperturar la discusión sobre su significación; entonces, el resultado no sería distinto, ya que generamos rituales dentro de esas celebraciones que se ejecutan por inercia y que totalizan el concepto del amor.

La felicidad es independiente a una fecha, si el ritual te parece adecuado y te genera algo positivo, claro que puedes seguir celebrándolo; solamente, trata de cuestionar el por qué crees que ese es el único mecanismo para llegar a la felicidad dentro del amor. Al final, ser feliz es un estado que desaparece y aparece constantemente, pero es imposible mantenerlo estático y perpetuo en nuestros sentidos; pero, los recuerdos serán el mejor homenaje que puedes hacer a aquellas sensaciones que te recuerden a tus seres amados, aunque ya no estén contigo.

Estréllate en mi pecho con tal fuerza, que tu amor me deje inmóvil, sin aliento, que destruya ya de un golpe mis barreras, arrancándome lo absurdo de mis miedos.

¿Nos tomamos un café?, Odín Dupeyron

Mención honorifica a Jim Carrey y Kate Winslet

No podía dejar pasar la oportunidad de reconocer el gran trabajo actoral de nuestros protagonistas en una de sus mejores interpretaciones en el cine; por supuesto, nos referimos a Jim Carrey y Kate Winslet, exponentes de la actuación del Hollywood durante las décadas de los 90 y 00. Aunque ahora vemos el resultado y lo admiramos, en su momento fue una producción muy criticada e incluso se visualizaba un fracaso; ya que, de entrada “Rose” (Titanic) y Stanley Ipkiss (La Máscara) estarían en una película donde protagonizan a un tipo depresivo y una chica excéntrica.

Carrey es conocido por su excéntrica forma de interpretar personajes, tanto en sus diálogos como en su expresión corporal, sobre todo en comedia; por ende, se nota un trabajo de dirección impecable en donde genera una actuación muy diferente a lo que nos había presentado en el pasado. Winslet, por su parte, es una de las mejores actrices contemporáneas que habitualmente nos regala interpretaciones sutiles y profundas como en El lector (2008); y aquí, tuvo que interpretar a una chica extrovertida, sin límites, incontrolable y con un caos en su mente, haciéndolo de manera excelsa.

Kate Winslet y Jim Carrey
Foto: Kate Winslet y Jim Carrey/La República

Finalmente, este artículo está dedicado a todos mis seres queridos, presentes o no, todos están conmigo en mis recuerdos y mi vida; indudablemente, les agradezco a todos por amarme y enseñarme a amar.


Fuentes:
  • Kaufman, Charlie, Gondry Michel, (2004), Eternal Sunshine of the Spotless Mind (Cinta cinematográfica), Estados Unidos, Focus Features.
Jonatan Morales Rodríguez
Redactor de primer nivel de Modernidades - Sociólogo egresado de la UAM Azcapotzalco, crítico y admirador de la historia, mis alumnos me conocen como "Profe Jon", lector empedernido, escritor y revolucionario.

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