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México en la SGM; cuando los nazis hundieron buques nacionales

13 de mayo de 1942; día que los nazis atacaron buques mexicanos
Foto. Ruiz-Healy Times

Corría el año 1942 y el mundo se encontraba luchando la Segunda Guerra Mundial. En medio de las tensiones, la nación mexicana se había mantenido al margen del conflicto. Pero el 13 de mayo de 1942, un ataque sorpresivo al buque petrolero “Potrero del Llano”, estaría por cambiar la postura política mexicana y sentaría las bases para que este país se sumara a la guerra.

Lo ocurrido el 13 de mayo en las costas de Florida, constituiría el primero de múltiples ataques efectuados por parte de submarinos alemanes contra navíos mexicanos. En semanas posteriores, el Faja de Oro (20 de mayo), Tuxpan (26 de junio), Las Chopas (27 de junio) y el Amatlán (4 de septiembre), correrían con la mima suerte. Antes de profundizar más en los motivos que llevaron al ataque de los buques mexicanos, debemos hablar del conflicto armado que se estaba desarrollando principalmente en Europa y que fue el determinante para estas acciones.

13 de mayo de 1942; día que los nazis atacaron buques mexicanos
Buque Potrero del Llano consumido por el fuego. Fuente: Uno TV
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El ascenso del fascismo y el nacionalsocialismo en Europa

Los años posteriores a la Primera Guerra Mundial (1914-1918), Alemania se vio obligada a pagar cuantiosas compensaciones monetarias a las naciones victoriosas de acuerdo al Tratado de Versalles. Lo anterior, sumió a la nación teutona en una crisis económica. El hambre y la pobreza estaban a la orden del día, Alemania se encontraba en la necesidad de tener un Estado fuerte, con dirigentes firmes dispuestos a hacer lo necesario para salir adelante. Ante este panorama, surge la figura de Adolf Hitler, un hombre nacido en Austria, pintor frustrado, de un núcleo familiar difícil obsesionado con la mitología alemana. Era un nacionalista pangermano, que aborrecía a los Habsburgo y la diversidad étnica del Imperio Austrohúngaro.

Hitler llegó a Alemania en 1913 huyendo del servicio militar. Inició su carrera política en un partido ultraderechista llamado Partido Nacionalsocialista de los Trabajadores Alemanes (PNTA). Dicho partido se identificaba como nacionalista, antiliberal, anticomunista y antisemita. El PNTA estaba inspirado por las ideas de Benito Mussolini. Hitler, de la mano del Partido Nacionalsocialista intentó hacerse del poder en 1923, el cual resultó en un golpe fallido. En prisión, Adolf escribe su tan polémica obra “Mi lucha” (Mein Kampf); donde plasmaba sus ideas políticas y aspiraciones.

13 de mayo de 1942; día que los nazis atacaron buques mexicanos
Hitler siendo ovacionado. Fuente: PanAm Post

Tras su salida de prisión, Hitler vuelve a la política y esta vez consigue hacerse del apoyo popular aprovechando la crisis económica y el descontento social. Y en 1933 consigue ser jefe de gobierno por Hindenburg. Una vez en la posición de poder, destruyó el régimen constitucional e instauró una dictadura de partido único. De esta manera, dio inicio el “Tercer Reich” (Tercer imperio), donde él se autoproclama el Führer (líder) de Alemania.

Las leyes de Nuremberg y el plan expansionista

Ya consolidado en el poder, Hitler promulga las Leyes de Nuremberg, las cuales retiraban la ciudadanía a los judíos, quitándoles el derecho a votar entre otros derechos políticos. Entre otras cosas, las leyes prohibían a los judíos a relacionarse sexual y afectivamente con alemanes. Otra de las consideraciones de esta ley, era que se consideraba judío a todo aquel, que tuviera ascendencia judía por parte de tres o cuatro ancestros directos. Es decir, la identificación de los judíos se daba de manera filogenética y no religiosa como usualmente se considera. Por tanto, se trató más de una segregación racial que religiosa.

13 de mayo de 1942; día que los nazis atacaron buques mexicanos
Hitler posando junto a Benito Mussolini. Fuente: La vanguardia

Entre 1937 y 1938, el gobierno alemán inicia la confiscación de bienes y capitales a judíos. Por su parte, Hitler comienza a entablar relaciones con Benito Mussolini y el militar y próximamente dictador español Francisco Franco; de esta manera inicia el plan de expansión nazi.

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Estalla la Segunda Guerra Mundial

En 1939, el ejército alemán invade Polonia como parte de un plan que buscaba hacerse del control de Europa. Ante la invasión al país polaco, Francia y Gran Bretaña intervienen enviando a parte de sus fuerzas armadas. De 1939 a 1941, Alemania se hace del control de Holanda, Bélgica, Dinamarca, Noruega, Yugoslavia y Francia. Para aquel momento, el estado alemán contaba con el apoyo de naciones como Italia, Japón, Hungría, Rumanía, Bulgaria, España, Finlandia e Italia.

La racha de crecientes victorias en 1941, llevó a Hitler a buscar hacerse del control de la Unión Soviética. Nación con la que había un pacto de no agresión a través del Acuerdo Ribbentrop-Molotov  (Nombrado así por los apellidos de los funcionarios que lo impulsaron); firmado en1939. Aquella decisión terminaría por costarle muy caro, una vez que las tropas soviéticas, de la mano de un crudo invierno, mermaran de forma importante las fuerzas bélicas nazis.

13 de mayo de 1942; día que los nazis atacaron buques mexicanos
Mapa de la expansión nazi.
Fuente: Wikimedia

Ese mismo año Japón, quien también tenía una campaña expansionista en el continente asiático desde 1931, decide atacar la base estadounidense de Pearl Harbor. Esto como respuesta a una serie de embargos ejecutados por Estados Unidos hacia el gobierno japonés por la invasión a China. Este incidente, llevaría al país norteamericano a la guerra.

Finalmente, sería la alianza entre La Unión Soviética, Estados Unidos y Gran Bretaña la que finalmente lograría ponerle fin al avance de las Potencias del Eje. Culminando de esta manera la guerra en 1945.

México durante la Segunda Guerra Mundial

Cuando estalla la guerra, México se encontraba perfilándose a un periodo de estabilidad social y económica. Recordemos que las primeras décadas del siglo XX, el país atravesó por grandes cambios. Pasó de un gobierno dictatorial según la historia oficial a la revuelta social armada, periodo que se conoce como Revolución Mexicana (1910-1924).

La guerra trajo consigo una crisis económica y política, eran tiempos de incertidumbre para una sociedad mexicana que trataba de reconstruirse. Los años que sucedieron a la Revolución no parecían fijar un curso hacia la reestructuración del país; por el contrario, se gestaron traiciones políticas, golpes de estado, así como el El Maximato (1928-1934). Éste último, fue un periodo en el que la figura de Plutarco Elías Calles movía los hilos en todos los aspectos políticos y sociales del país.   

Sociedad mexicana en 1930.
Fuente: Youtube / Filmoteca UNAM

Sería hasta 1934, con la llegada a la presidencia del militar Lázaro Cárdenas, que México comenzaría a sentar las bases para la consolidación de un Estado fuerte y estable. El general Cárdenas gobernó de 1934 a 1940; su gobierno, de corte socialista, mantenía vínculo estable con la Unión Soviética, hasta 1937, cuando le da asilo político a León Trotsky. De igual manera, su relación con Reino Unido y Estados Unidos se fractura con la nacionalización del petróleo (Expropiación Petrolera) en 1938. Por otro lado, apoyó al bando republicano durante la Guerra Civil española (1936-1939), enviando petróleo y armamento; así como recibiendo a una gran cantidad de refugiados provenientes del país ibérico.

Para 1939, Cárdenas se encontraba en la recta final de su mandato y el inicio de la Segunda Guerra Mundial se presentaba como un gran reto de política internacional.

México y la neutralidad frente a la guerra

A tres días de la invasión alemana a Polonia, el entonces presidente, Lázaro Cárdenas anunció la postura neutral de México frente al creciente conflicto. La decisión fue tomada en correspondencia a lo pactado en 1936 en la Conferencia Interamericana de Consolidación de la Paz, celebrada en Buenos Aires. En dicha conferencia, los países latinoamericanos acordaron consultarse mutuamente para tomar medidas pertinentes y buscar el restablecimiento de la paz.

Es así, que el 4 de septiembre de 1939, México fija su postura no beligerante e implementa medidas en correspondencia. Dichas medidas incluían la no admisión en puertos nacionales de barcos de países involucrados en el conflicto y  la prohibición de utilizar puertos mexicanos como base de operaciones de guerra. Asimismo, el Congreso de la Unión aprobó una de ley que prohibía a los submarinos y aviones de las naciones en guerra volar y navegar en territorio nacional.

Sería hasta 1942, cuando submarinos alemanes inician una serie de ataques a buques petroleros mexicanos, que esta nación cambiaría su postura frente a la guerra.

Ataques alemanes a navíos mexicanos

Si bien, la relación de México respecto a las Fuerzas Aliadas (URSS, EE.UU, UK) se encontraba fracturada en lo político; en lo económico, Estados Unidos continuaba comprando petróleo mexicano. Además, parte de los buques utilizados por el gobierno mexicano para surtir petróleo a los estadounidenses eran navíos alemanes incautados por México meses atrás. Esta situación no era del agrado de las Potencias del Eje, quienes consideraron que la postura mexicana no era neutral. En respuesta, Alemania decidió atacar el buque petrolero: Potrero del Llano, frente a las costas de Florida en 1942; el ataque dejó como saldo 5 marinos muertos.

Buque Potrero del Llano incendiándose tras el ataque. Fuente: Gaceta UNAM

El entonces presidente, Manuel Ávila Camacho, envió una carta de protesta a las Potencias del Eje. Entre otras cosas, exigía un cese a los ataques y demandaba una satisfacción por los daños recibidos, fijando como plazo el 21 de mayo de 1942; pero dicha protesta nunca tuvo respuesta. En cambio, un día antes del vencimiento del plazo fijado por el gobierno mexicano; las fuerzas alemanas volvieron a atacar, esta vez hundiendo el buque Faja de Oro. Este segundo ataque indignó a gran parte de la sociedad mexicana, quienes demandaban al gobierno entrar en la guerra. Sin embargo, se trataba de un asunto muy delicado, pues el país no tenía suficiente armamento.

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Se acaba la neutralidad, México declara la guerra a las Potencias del Eje

Meses antes de que iniciaran los ataques a los navíos mexicanos, concretamente, en diciembre de 1941 México crea la Región Militar del Pacífico. Esto como una medida de precaución ante el ataque a Pearl Harbor por parte de fuerzas japonesas y su inminente avance por el Océano Pacifico. El encargado de esta división sería nada más y nada menos que el ex presidente y general Lázaro Cárdenas; siendo uno de los primeros movimientos del general Cárdenas, la colocación de diques. El propósito era evitar que fuerzas estadounidenses invadieran mar mexicano, con el propósito de defender su territorio del avance japonés.

Volviendo a 1942, si bien, tras el segundo ataque de los submarinos nazis a navíos mexicanos la indignación era generalizada, el país se encontraba dividido. Por un lado, líderes políticos, sindicatos, partidos políticos, secretarios de Estado presionaban al gobierno a entrar a la guerra. Por otro, un amplio sector de la clase media, grupos campesinos y sinarquistas se oponían a la participación de México en la guerra; más tarde, estos grupos serían acusados de pronazis. En una encuesta publicada ese año en el semanario Tiempo, arrojó que el 40 por ciento de los encuestados deseaba la guerra, mientras que 59.3 por ciento se oponía.

Declaración de guerra

Pese a no existir un consenso social, el 28 de mayo de 1942 el gobierno mexicano decide tomar una posición bélica y declara la guerra a las Potencias del Eje. Lo anterior, tras ser  aprobado por unanimidad en la Cámara de Diputados, el decreto emitido por el presidente Camacho. Quedando establecido que desde el día 22 de mayo de 1942, los Estados Unidos Mexicanos se encontraban en estado de guerra.

Consciente de sus limitaciones en armamento y entrenamiento militar, se anuncia la participación de México en materia de producción. Lo que significaba proveer de materias primas y petróleo a las Fuerzas Aliadas.

“La actitud que México toma en la presente eventualidad, tiene como base el hecho de que nuestra determinación emana de una necesidad de legítima defensa. Conocemos los límites de nuestros recursos bélicos y sabemos que, dada la enormidad de las masas internacionales en pugna; nuestro papel en la actual contienda, no habrá de consistir en acciones de guerra extra continentales para las que no estamos preparados”

Manuel Ávila Camacho, presidente de México
Archivo audiovisual sobre el discurso del presidente Camacho. Fuente: Cineteca Nacional

Tras la declaración de guerra, se registraron otros ataques a buques mexicanos. Tal es el caso del Tuxpan, el 26 de junio; Las Choapas, el 27 de junio, Oaxaca, el 27 de julio y el Amatlán, el 4 de septiembre. Todos efectuados en 1942.

El escuadrón 201

El 29 de diciembre de 1944, la Cámara de Diputados autoriza el envío de tropas a combate. La decisión se toma después de evaluar la situación de la guerra. En aquel momento, el ejército nazi se encontraba muy debilitado y se iba quedando sin apoyo. Mientras, las Fuerzas Aliadas iban ganando cada vez más terreno en suelo europeo. Al ya no existir un riesgo de ataque o intento de invasión a tierras americanas, deciden que es momento de enviar un contingente.

El grupo estaba compuesto por un Mando, un Grupo de Comando, el Escuadrón 201 y Grupo de Reemplazos. Estaba conformado por pilotos y mecánicos de la Fuerza Aérea. Ejército, el Estado Mayor, del Cuerpo Civil Médico y personal civil habilitado. Se constituyeron dos fuerzas de tarea, la Fuerza Aérea Expedicionaria Mexicana y el Grupo de Perfeccionamiento Aeronáutico. La primera estaba al mando del coronel piloto aviador Antonio Cárdenas; la segunda por el capitán piloto aviador Radamés Gaxiola.

Se decidió que ambas fuerzas recibieran adiestramiento en Estados Unidos. Ahí, el Grupo de Perfeccionamiento Aeronáutico se transforma en el Escuadrón de pelea 201. Los contingentes mexicanos entrenaron con aviones de caza P-47. Recibiendo su entrenamiento en varias localidades, principalmente en el campo aéreo de Greenville, Texas y en el de Pocatello, Idaho.

El contingente mexicano se desplazó junto con la fuerza aérea de los Estados Unidos; conservando su autonomía y respondiendo únicamente al gobierno mexicano.

Acuerdos entre gobiernos

México y Estados Unidos pactaron la participación de los aviadores mexicanos bajo ciertas condiciones, por ejemplo:

  • El contingente estaría a cargo de personal mexicano. Bajo el comando de oficiales mexicanos y sujeto a los reglamentos de México.
  • Todas las aeronaves portarían las insignias de la Fuerza Aérea Mexicana y Norteamericana.
  • Todo el personal mexicano quedaría sujeto a las leyes militares mexicanas.
  • El gobierno de México enviaría un grupo de reemplazos.
  • Todo tipo de comunicación entre la FAEM y el gobierno de México sería a través del departamento de guerra de EE.UU.
  • El pago de los salarios sería en dólares.
Fuente: Getty images

De igual manera, también se acordó el envío de trabajadores mexicanos a campos agrícolas estadounidenses; esto, con la intensión de compensar la mano de obra faltante en aquel país debido a la guerra. Por su parte, México comenzó a implementar simulacros ante posibles bombardeos. Como medidas adicionales, se realizaron apagones prolongados y se instituyó el Servicio Militar Nacional obligatorio.

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El papel del Escuadrón 201 en batalla

El 27 de marzo de 1945, el Escuadrón 201 salió de San Francisco California rumbo a Manila, Filipinas. En un inicio se tenía planeado que el escuadrón se dirigiera al teatro de operaciones en Europa. Sin embargo, se decide enviar al contingente en la misión por la liberación del Archipiélago de las Filipinas; ya que en este país el idioma materno era el español. Los pilotos iban instruidos en tácticas de combate, armamento y aerodinámica. De igual manera, fueron entrenados para reconocer y ubicar aeronaves alemanas e italianas, aprendiendo sus características.

Finalmente, tras poco más de 30 días de viaje turbulento, el escuadrón pisa suelo filipino el 1 mayo de 1945. El 17 de mayo inician los trabajos de reconocimiento de la zona y entrenamiento. Todo marchaba de acuerdo a lo planeado, hasta que los 25 aviones P-47 destinados para la unidad no llegaron. Lo apremiante de la situación los obligó a utilizar 18 aviones a préstamo de otras unidades.

Las primeras misiones para el contingente mexicano consistieron en misiones de bombardeo y tácticas de apoyo aéreo para las tropas aliadas. Sería hasta el 7 de junio de ese mismo año que el Escuadrón 201 llevó a cabo su primera misión de manera autónoma; su misión en aquella campaña fue el dar apoyo aéreo a las tropas aliadas que se encontraban en tierra.

Tareas de bombardeo y ametrallamiento sobre bases japonesas, talleres, vehículos en convoy, emplazamientos de artillería, apoyo a tierra, entrega de municiones y materiales a bases aliadas; fueron algunas de las misiones que desempeñaron los pilotos mexicanos durante su estancia en la isla.

Las Águilas aztecas reconocidas por su valor

El Escuadrón 201, también conocido como “Águilas aztecas” completó 59 misiones junto a los Aliados; en las que fueron lanzadas 252 bombas y dispararon 138 mil 652 cartuchos de ametralladora calibre 0.50. Lo que se traduce a mil 966 horas de vuelo en combate.

Las misiones desempeñadas por el contingente mexicano resultaron ser altamente efectivas, lo cual les valió el reconocimiento de sus compañeros. De igual manera, el Gral. Douglas MacArthur y el jefe de la quinta Fuerza Aérea, el Gral. George Kenney reconocieron su labor.

En el cumplimiento de sus labores, el  escuadrón mexicano sufrió cinco bajas, todos ellos pilotos que murieron durante las acciones en el frente; ellos fueron:

  • Capitán segundo Pablo Luis Rivas Martínez.
  • Teniente José Espinosa Fuentes.
  • Teniente Héctor Espinosa Galván.
  • Subteniente Fausto Vega Santander.
  • Subteniente Mario López Portillo.

Todos ellos fueron despedidos con honores y sus compañeros construyeron un monumento diseñado por el piloto Miguel Moreno Arreola. El monumento contiene un águila, realizada por el escultor filipino Tolentino. El memorial aún se encuentra preservado en Manila, Filipinas.

De vuelta a casa

El escuadrón salió de costas filipinas el 23 de octubre de 1945, desembarcando el 13 de noviembre de ese mismo año en San Pedro, California. Posteriormente, el 18 de noviembre los integrantes de la Fuerza Aérea Expedicionaria Mexicana y el Escuadrón 201 volvieron a tierras mexicanas. Arribaron en la Ciudad de México, donde fueron recibidos con un desfile militar en la Plaza de la Constitución.

Fuente: SEDENA

Los recién llegados fueron ascendidos al grado inmediato superior y condecorados con los siguientes honores:

En México:

  • Servicio en el Lejano Oriente
  • Legión de Honor de México
  • Liberación de la República Filipina
  • Gafete de Recomendación Presidencial

En Estados Unidos

  • Eficiencia del Ejército
  • Eficiencia de la Fuerza Aérea
  • Campaña de América
  • Campaña Asia-Pacífico
  • Victoria de la Segunda Guerra Mundial

Además, quienes pilotaron las aeronaves recibieron la Medalla del Aire; de igual manera, el Coronel Cárdenas y el Capitán Gaxiola, quienes estuvieron a cargo de los contingentes, fueron galardonados con la Legión al Mérito.

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Conclusiones

En general, la primera mitad del siglo XX se caracterizó por ser un periodo turbulento, violento y de grandes transformaciones para el mundo. Revuelta social, guerras civiles, derrocamientos e instauraciones de regímenes totalitarios estaban a la orden del día. La efervescencia social, el creciente desarrollo industrial y tecnológico que solo profundizaba las brechas de clase, sentaron las bases para la llegada de personajes hambrientos de poder.

Dichos personajes, supieron aprovechar la coyuntura social para fabricar discursos a modo y conseguir el consenso popular. Hombres como Hitler y Mussolini utilizaron ese poder para perpetrar terribles actos e instaurar regímenes fascistas; cuyos planes de expansión darían como resultado la Segunda Guerra Mundial.

En el caso particular de México, este país se encontraba en un periodo de recuperación económica y social. De ahí que asumiera una postura moderada respecto a la guerra. Los ataques efectuados por parte de submarinos nazis a buques petroleros mexicanos; constituyó un cambio de paradigma en la manera en que México se encontraba posicionado respecto a la Segunda Guerra Mundial. Si bien, su aporte estuvo más en el campo de la producción. La participación del Escuadrón 201 y su buena labor en el campo de batalla, resultaron una gran carta de presentación. De igual manera, sus heroicas hazañas y logros constituyeron un símbolo identitario que contribuyó a la narrativa nacionalista de un país que se encontraba en la búsqueda de conformarse como un Estado-Nación moderno y capitalista.

Aunque, quizá desde una perspectiva global, la participación mexicana en la Segunda Guerra Mundial fue meramente simbólica y tardía en cuanto a lo bélico; a nivel interno, significo el salto hacía un periodo de desarrollo económico. La participación productiva del país devino en una creciente necesidad de industrialización y desarrollo tecnológico, “El Milagro Mexicano” (1940-1970) comenzaba a gestarse.


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Alexia Avendaño Barajas
Antropóloga Social. Trabajo con temas de Internet y redes sociales. Me apasiona la política y disfruto escribir al respecto. Amante de los perros, cocinera aficionada y fanática del fútbol.

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