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Macario, el personaje que critica la vida y nos acerca a la muerte

Macario, el personaje que critica la vida y nos acerca a la muerte
Foto. Archivo

La muerte, el cuestionamiento ha estado presente en el humano desde nuestra presencia nómada y primitiva hasta la actual y compleja sociedad a la que pertenecemos; sobre todo, en las concepciones religiosas, cosmogónicas, filosóficas y artísticas solemos buscar respuestas o plasmar nuestras percepciones sobre este tema que produce curiosidad y miedo.

En vísperas de que retornen los muertos a nuestros hogares, hablaremos sobre la percepción de la muerte vista desde el plano literario y cinematográfico; específicamente, analizando la obra clásica de “Macario”, sus autores, características específicas del protagonista, la significación de sus personajes y el complejo análisis sobre la muerte.

Traven y Gavaldón, el origen de la obra

Bruno Traven tiene un origen incierto, existen versiones de que es alemán, inglés o estadounidense, su nacimiento está marcado el día 23 febrero de 1882; posteriormente, ubicaremos a Traven en su juventud como escritor, editor y líder anarquista, posicionamiento que le haría dejar Europa para refugiarse en México desde 1924.

Desde su llegada a México utiliza diversos seudónimos por seguridad, y dentro del mismo contexto, se apasiona por el México revolucionario y el indigenismo real; paralelamente, estudia arqueología maya y desarrolló diversas obras escritas como “El barco de la muerte”, “Canasta de cuentos mexicanos”. y probablemente la más representativa, “Macario”.

A su vez, el mexicano Roberto Gavaldón traduce su nombre en la conformación de la última fase de la época de oro del cine mexicano; ya que, supo estructurar su visión y técnica intelectual con el talento actoral y conceptual de la industria para llegar a los mejores escenarios internacionales. Como director, nos entregó una adaptación magistral del libro “Macario”, que incluso llegó a ser la primera película mexicana en la historia nominada al Oscar; sin embargo, el mayor logro de Gavaldón fue la conformación de un producto que complejiza el análisis existencial de nuestro país respecto a la muerte.

Entonces, pasemos al análisis de la fusión de estos dos grandes talentos y el impacto que tiene hasta la fecha.

Pasta del libro "Macario"
Foto: Libro “Macario”/El Sótano

Construcción de Macario

Traven tuvo el gran acierto de analizar al individuo mexicano en su totalidad, sin anteponer los prejuicios y elementos nacionalistas de inicios del Siglo XX; específicamente, toma al indígena con todas sus características incluyendo las negativas, dado que los toma como seres humanos, no como víctimas del sistema de clases.

Macario es constituido en el libro y la película como un ser inteligente y de cierta manera crítico, incluyendo vulnerabilidades que incluso potencializan lo anterior; ya que, Macario es un individuo que responde a su entorno y a todo aquel que lo cuestiona a partir de percepciones sumamente sencillas.

Por otro lado, Gavaldón, toma la historia de Traven y la coloca en un escenario ideal para el consumo cinematográfico y la comprensión popular; tanto así que, la historia y el personaje siguen presentes en el espectro cultural que los mexicanos tenemos sobre el Día de Muertos. Aunado a esto, la fotografía de Gabriel Figueroa y la adaptación de Emilio Carballido son los ingredientes adecuados para su interpretación durante la época; ya que, respetan completamente el esquema propuesto por el libro, pero retoman las características necesarias para ser representada como una película, incluso, con identidad propia.

El Diablo y Dios: una crítica sutil

Dentro de lo que observaríamos como el segundo acto de la obra, podemos ver tres personajes estratégicos, dos de ellos son el Diablo y Dios; en primer lugar, si analizamos el papel del mal, podemos identificar la ambición y la mentira como ejes funcionales de esta primera aparición a Macario. Tradicionalmente vemos al Diablo como un ser poderoso y temido, pero nuestro protagonista lo deja en ridículo y estático incluso ante la amenaza que representa; asimismo, Macario nos coloca sobre la mesa que el riesgo real ante este ser es dar solo un poco de nuestra voluntad (pavo) para corrompernos.

Por otro lado, Dios aparentemente dota de paz y vida al ser humano desde la perspectiva judeocristiana con su distintiva omnipresencia y omnipotencia; pero, Macario genera un argumento sumamente crítico ante su labor como deidad, ya que lo califica, palabras más palabras menos, como un ególatra. En el dialogo, se le cuestiona por pedir más allá de las posibilidades como simple gesto de humildad, cuando teóricamente, él es dueño de todo; incluso, tomando la analogía del pavo, Macario no renunciaría a un trozo del mismo, sino que renunciaría al anhelo de su vida por una hipotética redención.

La muerte, inminente destino o juego de elecciones

La muerte como personaje y destino es el elemento central de la historia, en primer lugar, lo observamos completamente cercano con el personaje de Macario; puesto que, se da el entendido que la muerte es el único elemento de esta cosmovisión tripartita que no condiciona su relación con el humano. La escena del encuentro de Macario con la muerte tiene un detalle maravilloso, inteligente y hasta gracioso, la muerte recibe la mitad del pavo; luego, el argumento de nuestro personaje es que dio esa cantidad para estar en igualdad de condiciones y “engañar” a la muerte por un instante.

Podemos entender que no existe la muerte digna, sino, vida digna, al menos desde la obra, pero sin caer en la victimización de la pobreza; asumiendo que, Macario tiene el privilegio de elegir su destino, podemos inferir que es él quien va a la muerte, no ella a él. Lo anterior lo recalca el mismo personaje de Macario al ser un habitante típico de ese México, sin características martirizantes o que sugieren lástima; por tanto, las consecuencias de los actos de Macario no representan drama, se dirigen a la comprensión del espectador que puede ponerse en ese lugar.

Cartel de la película "Macario"
Foto: Cartel de “Macario”/Café Anime Lair

Macario, el valor de la vida y la muerte

Tenemos el entendido de que las veladoras son la luz que guían a los muertos en su camino, pero curiosamente aquí es a la inversa; incluso, son evidencia misma de la fragilidad y complejidad que tiene la vida frente a diversas adversidades como: la guerra, enfermedad, ambición, hambre, etc.

¿Podemos afirmar que morir fue un castigo a Macario por usar el poder curativo que le dio la muerte?, yo opino que no; ya que, la muerte es la meta de todos, llegaremos a ella inevitablemente, por tanto el cuestionamiento debería estar en las percepciones de la vida.

Macario crítica constantemente las condiciones de la vida, evidentemente centrado en la suya, donde curiosamente es referida al hambre y no la pobreza en general; asimismo, comer llega a validar parte de su existencia, algo que puede parecer banal, pero habría que retomar que no todos valoramos las mismas cosas. Nuestro personaje no reclama su pobreza al mundo, más bien, visibiliza las grandes penurias de la vida que para él toma sentido comiendo un pavo; cosa que, podrá parecernos poco valioso si no tomamos en cuenta que Macario cumplió su objetivo más preciado y tal vez nosotros nunca lo haremos.

¿Realidad o sueño?

¿Será que Macario regresó al mismo lugar para morir o la historia realmente fue una alucinación?, la gran pregunta que surge al final; incluso, podríamos iniciar con la idea de una bifurcación en donde ambas historias pueden converger perfectamente y nos llevan a un final que genera dudas. El hecho está en la interpretación de ambas posturas: por un lado, podríamos asegurar que, ante la desesperación por comer, Macario murió por indigestión; entonces, el proceso que vemos en el libro y la película, trata simplemente de una especie de alucinación que tuvo en la agonía.

Mientras que, si somos mucho más profundos, podríamos identificar que, al encontrarse con la muerte, eso marca el fin de Macario; pero, como gratificación, la muerte decide darle una sensación mucho más placentera que la que tenía: imaginar el cambio radical que vemos en la obra. Por lo tanto, la trama que identificamos es la experiencia que pudo haber vivido Macario en un plano diferente; pero, no desde la perspectiva radicalmente positiva, ya que al final, el destino es el mismo, Macario llega a su fin.

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Personajes entrañables y actores magistrales

Ignacio López Tarso y Pina Pellicer deben tener una mención honorifica cada que se hable de Macario por caracterizar de manera magistral a sus personajes; sobre todo, por dotarlos de una personalidad distintiva tanto a nivel gesticular como discursivo, guardando su interpretación como un clásico del cine mexicano e internacional.

La esposa de Macario, “la mujer de ojos tristes”, bajo la interpretación de Pina Pellicer nos brindó detalles únicos y distintivos en la película; por ejemplo, el hecho de anteponer y apoyar el deseo de su compañero, algo que no era típico del estereotipo del cine mexicano.

Por su parte, el maestro López Tarso, diseñó a Macario de tal forma que ahora es complicado imaginar otro rostro al hablar del personaje; incluso, a la distancia podríamos asegurar que el Macario cinematográfico supera al literario en términos de las características de interacción del personaje.

Pina Pellicer e Ignacio López Tarso
Foto: Pina Pellicer e Ignacio López Tarso/Sector Cine

Cuando nuestras velas se terminen, nos vemos en el siguiente camino; pasemos un excelente Día de Muertos con nuestros seres queridos.

¿Quieres conocer a Macario?

Te recomiendo ver la presentación virtual de la adaptación del maestro López Tarso de Macario y el conversatorio del 2 de noviembre sobre la obra; si te interesa, revisa la siguiente publicación y compra tus boletos en BOLETÓPOLIS.COM.

Si quieres leer el libro y ver la película, te dejo los siguientes enlaces para que puedas disfrutarlos:


Referencias:
  • Traven, Bruno. (2018). Macario. México: Selector.
  • Gavaldón, Roberto. (1960). Macario. CLASA Films Mundiales. México. Duración aprox. 90 minutos.
  • IMER. (2021). Bruno Traven homenaje sonoro. Octubre 29, 2021, de IMER
  • Gregorio Belinchón. (2019). Roberto Gavaldón, la leyenda del cineasta olvidado. Octubre 29, 2021, de El País
Jonatan Morales Rodríguez
Redactor de primer nivel de Modernidades - Sociólogo egresado de la UAM Azcapotzalco, crítico y admirador de la historia, mis alumnos me conocen como "Profe Jon", lector empedernido, escritor y revolucionario.

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