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“Lady pizza”, anatomía de un secuestro emocional

"Lady pizza", anatomía de un secuestro emocional

En menor o mayor grado, todos llevamos una “lady pizza” adentro de nosotros y hemos tenido secuestros emocionales que nos llevan a actuar de una forma no deseada, arrepintiéndonos de las cosas que decimos y hacemos, justo cuando ya es demasiado tarde.

Hace unos días se viralizó, en redes sociales, un video en donde se ve a una joven perder los estribos en una pizzería de la Ciudad de México; al parecer, porque le habrían negado venderle una pizza, al no cumplir el protocolo de seguridad higiénica de la sucursal, por no portar un cubrebocas que se le exigía para ser atendida dentro del establecimiento.

Notablemente intolerante, impaciente y desesperada, en un arranque desbordado de ira, la joven comienza a agredir, insultar y amenazar a los empleados de la pizzería, incluso llegando a causar algunos daños menores en el mobiliario de la sucursal.

El secuestro emocional

Desde el punto de vista psicológico, este tipo de comportamientos se presentan cuando la amígdala, que es el centro emocional del cerebro, capta una amenaza potencial dentro del entorno y arrebata el control del funcionamiento del resto de las funciones cerebrales al córtex, que es la parte del cerebro donde se da el razonamiento.

Cuando una persona se pregunta si una situación particular puede causarle daño o sufrimiento, y la respuesta es positiva, la amígdala se activa instantáneamente en señal de alerta y pondrá sus sentidos en posición de huida o ataque.

En su memorable libro “Inteligencia Emocional, el Dr. Daniel Goleman nos explica que “el asalto se produce en un instante, desencadenando esta reacción unos decisivos instantes previos de que la neocorteza, el cerebro pensante, haya tenido oportunidad de vislumbrar plenamente lo que está ocurriendo”, dejándonos sin oportunidad de decidir si nuestra reacción ante las circunstancias fue la más adecuada y haciendo ver nuestro comportamiento como algo injustificado.

Muchas veces, después de este tipo de episodios, tras una reflexión y comprensión de los hechos, llegamos a concluir que nuestro comportamiento  no fue apropiado, arrepintiéndonos de haber reaccionado de esa forma.

Pero ¿Por qué podemos perder la cabeza y volvernos irracionales con tanta facilidad?

En nuestro cerebro existe un circuito que trabaja en secuencia desde que percibimos las cosas por medio de los sentidos. Una vez que la información pasa por la vista, es recibida por el tálamo, donde es decodificada para ser traducida al lenguaje del cerebro y posteriormente pasa a la corteza cerebral para ser analizada y evaluada con el objetivo de darle un significado y generar una respuesta apropiada a lo que está ocurriendo en nuestro entorno. Después de este proceso se genera una reacción emocional en la amígdala, pudiendo ser una emoción positiva o negativa de diferentes intensidades.

Sin embargo, en situaciones de gran activación emocional, en donde se llegan a desbordar las emociones, este proceso no se lleva a cabo. La información que recibe el tálamo pasa directamente a la amígdala por medio de un conjunto más pequeño de neuronas, sin permitir que esa información llegue a la corteza para ser evaluada antes de generarse una reacción emocional no deseada. En este caso, literalmente, la amígdala tomará el control de las funciones cerebrales, produciendo el efecto que el Dr. Goleman ha denominado “secuestro emocional”, en donde las emociones tomarán también el control de las decisiones.

Esta vía más pequeña y más corta –una especie de callejón nervioso- permite a la amígdala recibir algunas entradas directas de los sentidos y comenzar una respuesta antes de que queden plenamente registradas por la neocorteza”, menciona el Dr. Goleman en su libro.

Adicionalmente, Joseph Ledoux, un renombrado neurólogo del Centro para la Ciencia Neurológica de la Universidad de Nueva York, comenta que es importante mencionar que la amígdala puede albergar recuerdos y repertorios de respuestas que efectuamos, sin saber exactamente por qué lo hacemos”. Es decir, durante un “secuestro emocional” Podemos activar recuerdos de conflictos emocionales que nos pueden llevar a tomar muy malas decisiones. O mejor dicho en palabras del Dr. Goleman:

“Los recuerdos emocionales pueden llegar a convertirse en falsas guías de acción para el momento presente”

¿Qué hacer en caso de cruzarme con una Lady Pizza?

El encuentro con alguien con “sentimientos desbordados”, puede dejarnos paralizados de miedo, o en su defecto, puede causarnos un “secuestro emocional” Que puede derivar en una gran tragedia.

En el caso de lady pizza, por lo que se puede ver en el vídeo, afortunadamente nadie perdió el control y supieron mantenerse al margen, de otra forma, las consecuencias pudieron haber sido desastrosas.

Es muy importante saber que hacer en este tipo de situaciones, tanto si estamos siendo presas de un secuestro emocional a nivel personal o si estamos en presencia de alguien que lo está padeciendo.

Como el cerebro emocional se activa mucho más rápido que el cerebro racional, hay que darle el tiempo suficiente al racional para que pueda activarse. Eso lo podemos lograr con una técnica, que mis contemporáneos deben de conocer muy bien, denominada “cuenta hasta 10”. Ésta consiste en guardar la calma durante 10 segundos respirando amplia y profundamente durante este tiempo para que nuestros niveles de estrés, impaciencia e intolerancia disminuyan.

Durante este tiempo es muy importante generar un contrapeso racional contra lo emocional. La persona que está padeciendo un secuestro emocional no puede racionalizar, por eso hay que apoyarla en ese proceso creando artificialmente el circuito de racionalización del tálamo y el córtex.

El razonamiento más efectivo se da en momentos de profunda calma. Grandes científicos, artistas, escritores; etc, dieron forma y nacimiento a sus obras y descubrimientos más sublimes en momentos de plena meditación. Ideas maravillosas se gestaron en esos momentos de profundo razonamiento porque, si a tu cerebro le das el tiempo suficiente, podrás llenarte de grandiosas ideas, creatividad e incluso resolver muchos problemas en tu vida.

Por el contrario, mientras más agitada se encuentre tu mente, mas turbulencia emocional generarás y serán más constantes los episodios emocionales desagradables en tu vida.

Así que ya lo sabes, cuando se te cruce una lady pizza en el camino, ayúdale a contar hasta 10 y a respirar profundamente para darle tiempo a la neocorteza de realizar correctamente su trabajo y su cerebro no sea “victima” de un “secuestro emocional” por parte de nuestra querida amiga la amígdala.

“La vida es una comedia para aquellos que piensan y una tragedia para aquellos que sienten”. Horace Walpole.

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