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La Enfermería y su papel más allá del Covid-19

La Enfermería y su papel más allá del Covid-19

El personal de enfermería forma parte esencial del eje de atención al paciente; desde cuidar, curar, educar y liderar al paciente día tras día. Como en toda batalla el trabajo en equipo es indispensable y en esta pandemia, no es la excepción.

De acuerdo al informe sobre la “Situación de la enfermería en el mundo 2020” de la Organización Mundial de la Salud (OMS), del Consejo Internacional de Enfermería (ICN por siglas en inglés) y de la organización Nursing Now, para esta profesión se representa el 59 por ciento de las profesiones sanitarias ocupadas con una estimación de 29.7 millones de personas; de esta cifra aproximadamente, el 90 por ciento del personal son mujeres.

Por lo anterior, es crucial que mostremos al mundo quiénes son y qué hace el personal de enfermería en tiempos de coronavirus. Hoy contaremos con un relato clave en esta batalla a la epidemia, por lo que agradecemos a la enfermera Rocío Marisela Rodríguez Araizaga, por tomarse el tiempo y platicar detalladamente como se vive y trabaja en el área COVID-19.

Enfermería, la entrevista

Pregunta: Sabemos que el hospital (mantenido en anónimo por razones de seguridad) tuvo que ser reconvertido por la cantidad de pacientes que han manejado ¿Cómo ha sido esta situación general y cómo lo ha sido específicamente en tu área?

Rocío Marisela Rodríguez Araizaga: El área de urgencias del hospital pasó de ser un servicio de atención de urgencias hospitalarias a ser meramente un área COVID-19, contando con un triage respiratorio y uno metabólico, teniendo asignadas todas las camas de urgencias para pacientes COVID-19; que en meses anteriores había tenido máxima capacidad o sobrepasándola hasta por el triple (hasta 90 pacientes), y ahora una atención en urgencias de máximo 40 camas. Teniendo que habilitar otras áreas del hospital para pacientes COVID-19 en su mayoría.

Pregunta: ¿Cómo es un día en el área COVID-19 a nivel enfermería, es importante mencionar que normalmente también es difícil el turno antes de la pandemia?

Rocío Marisela Rodríguez Araizaga: Enfermería es el (área) encargado de la atención, cuidado y aplicación de la mayor parte del tratamiento a estos pacientes, los procesos de atención te exigen mucho tiempo dentro del área para la atención y cuidado de los pacientes. Prepararme para entrar al área indica acostumbrar también a mi cuerpo, ya que portamos el Equipo de Protección Personal (EPP), de 4 a 5 horas continuas, lo que no te permite cosas básicas como ir al baño, tomar agua, comer o hasta simplemente limpiarte la nariz. Previo a una guardia nos hidratamos y somos precavidos en nuestras necesidades básicas, pero eso depende de cada persona. No nos retiramos los EEP a menos que tengamos algún contratiempo con el mismo equipo, como colapso de la mascarilla o simplemente que algo no ande bien con nuestro organismo.

Foto. Enfermera atendiendo COVID-19 / Archivo

La hora de preparar mente y cuerpo

Pregunta: ¿Qué pasa por tu mente antes de entrar al área COVID-19?

Rocío Marisela Rodríguez Araizaga: A veces dejamos de lado la parte emocional y entras porque los pacientes lo requieren, a veces como en cualquier área tenemos tiempos muertos y podemos tal vez sentarnos unos minutos; es cuando reflexionas: “si se hubiesen quedado en casa… ¿y si fuera mi familiar?… y después sea cual sea la situación por la que ingresaron esos pacientes, continúas con la misma atención de calidad, porque nada es una limitación para no hacer nuestro trabajo.

Pregunta: ¿Cuál es todo tu Equipo de Protección Personal que usas? ¿Te han proporcionado todo el equipo necesario?

Rocío Marisela Rodríguez Araizaga: Nadie estaba preparado y las autoridades en cuanto a insumos menos. Desde marzo hasta la fecha la única marca oficial de mascarillas dentro del área COVID-19 es la N95 de 3M. En el área gris, usamos una KN95 que no brinda la misma protección y seguridad; se cambia constantemente el equipo, básicamente incluye:

  • – Uniforme quirúrgico desechable (filipina y pantalón)
  • – Gorro quirúrgico
  • – Cubrebocas desechable
  • – Cubrebocas N95
  • – Botas quirúrgicas (solo un par)
  • – Bata desechable
  • – 1 par de guantes de polipropileno y 1 par de guantes de látex
  • – Goggles y careta que básicamente adquirimos nosotros.

Esto contiene un equipo básico, exceptuando los goggles que nosotros compramos, guardamos y transportamos (porque al inicio no se nos proporcionaron); pero hasta después de un mes o más del inicio de recepción de pacientes COVID-19, a veces recibimos donaciones de caretas que duran poco porque necesitan ser esterilizadas y tratadas con agua clorada y no resisten mucho. A veces también nos proporcionan overoles que necesitan ser igualmente desinfectados y tratados con agua clorada y solo duran 3 jornadas para luego desecharse. En el hospital adaptamos un campo quirúrgico desechable que pegamos con cinta adhesiva al contorno de los goggles, caretas y cubrebocas N95.

No siempre usamos overoles y en ocasiones tenemos faltan te de material y aún así entramos al área, (portamos una careta de buceo que adaptamos).

Enfermería; más allá del Covid-19
Foto. Retrato de la enfermera Rocío Marisela Rodríguez Araizaga.

Como ves, usamos la N95 debajo y el gorro quirúrgico donde traería el filtro de buceo para poder respirar, a veces nos mandan uniforme quirúrgico y overol y en ocasiones solo uno de los dos, no siempre es el equipo completo. Hemos tenido experiencias de compañeros que abandonan el área por hipoxia (falta de oxígeno en la sangre) y al salir del área deben ser apoyados con oxigenoterapia.

Pregunta: ¿Qué es el área gris que mencionas, que hay ahí y quiénes están en esa área?

Rocío Marisela Rodríguez Araizaga: El área gris se encarga de asistir a el área COVID-19, nos suministran el material que vamos necesitando como medicamentos, soluciones parentales, permiten la comunicación entre el área COVID-19 y los médicos, además de todo el personal que está afuera. Se encargan también de la papelería porque si se ingresara al área se perdería, ya que como sabemos el virus permanece casi 8 horas en el papel y sería un medio de contagio.

Evitamos los fómites limitando el material que es ingresado al área COVID-19, proporcionando solo lo necesario para la atención de cada uno de los pacientes, solo hay insumos básicos como jeringas aguja, glucómetros, monitores, termómetros, oxímetro, bombas de infusión, ventiladores, pinzas, tijeras, plumas, los carros de paro, etc. En el área gris se encuentra todo lo demás del material y conforme lo vamos necesitando, nos lo van administrando al área. Nos comunicamos a través de walkie talkies con el área gris.

El ingreso al área con joyería o celulares está prohibido, solo metemos el celular para evidenciar el trabajo, pero es de vez en cuando. Al celular lo “emplayamos” con plástico o bolsitas para alberca, porque los usamos en el área gris y tratamos de tener el menor contacto y evitar que se convierta en un fómite.

Foto. Retrato de la enfermera Rocío Marisela Rodríguez Araizaga

Ángeles con cofia y de blanco

Pregunta: Siempre hemos sabido que ustedes son ángeles de la guarda de cada paciente, las personas más cercanas a ellos, ¿Cómo ha sido ahorita manejar todos esos sentimientos, ¿qué les dice el paciente que está totalmente aislado del exterior y solo ve muchas personas vestidas igual, además de escuchar el ruido del monitor?

Rocío Marisela Rodríguez Araizaga: Colocamos una foto nuestra en nuestro traje y así nos identificamos o solo escribiéndonos sobre la bata el nombre. A veces hemos tenido que recurrir a charlar con los pacientes, permitir que expresen sus sentimientos con nosotras. El mayor miedo de un paciente es no salir y no volver a ver a sus familias, les permitimos escribirles a sus seres queridos en un papel y a través del cristal que conecta el área COVID-19 al área gris, le toman una foto y los pacientes nos proporcionan un número al que llamamos y enviamos la imagen o hacemos llegar el mensaje.

Siempre recibimos respuesta de los familiares y si encontramos al paciente en la siguiente jornada se los hacemos llegar de forma verbal. A veces los familiares mandan cartas y tarjetas y las ingresamos al área COVID-19 para entregarlas a los pacientes.

Pregunta: Me imagino lo emotivo que debe ser todo esto, ¿Hay alguna situación que tengas muy presente de algún paciente?

Rocío Marisela Rodríguez Araizaga: Un paciente adulto que al ver la foto con el nombre me dijo: gracias por dejarme verla en foto, al menos conozco el rostro de quien me atiende, y tal vez sea el último rostro familiar que vea.

Tal vez una de las partes más difíciles es ver que la mayoría de la población COVID-19 oscila entre 40 y 70 años y ellos siempre dicen que no salían, que dejaron de trabajar y que no saben cómo se contagiaron ni porque están allí sufriendo. Ver como día a día tengo compañeros que se contagian y viven en carne propia la sintomatología del virus.

Hospital tu segundo hogar y familia

Pregunta: Sabemos que hoy en día muchos de los contagiados son personal de salud, en caso de contraer la enfermedad ¿Aquí mismo se atienden?

Rocío Marisela Rodríguez Araizaga: Tenemos compañeros que tienen dos trabajos y donde los atiendan primero es donde llegan, hemos tenido compañeros que fallecieron en otras instituciones porque tenían dos trabajos; médicos, enfermeras, personal del hospital de cualquier otra área, siempre es una pérdida dolorosa alguien con quien compartiste algún momento, el hospital es nuestra segunda casa.

Pregunta: ¿Qué medidas has tomado en tu casa a partir de esta misión y como ha cambiado tu vida el COVID-19?

Rocío Marisela Rodríguez Araizaga: Cambio todo, llegar a casa es un ritual, desinfecta tu ropa , mochila o bolsa; limpiar con cloro la suela de tus zapatos y déjalos lo más alejados de las áreas en común. Retirar el cubrebocas de los elásticos y desecharlo en una bolsa de plástico cerrada, cámbiate la ropa y depositarla en una bolsa de plástico cerrada o directamente a la lavadora. Báñate o en su defecto lávate inmediatamente las manos y la cara, no salir si no es estrictamente necesario y limpiar constantemente las áreas de uso común, la sana distancia hasta con la familia. No visites a nadie y mantente siempre en casa, no recibas visitas, si tienes hijos buscar actividades diarias, porque el encierro es lo más difícil de la pandemia, cuando salgo de guardia me baño 2 veces, antes de salir del hospital y nuevamente al llegar a casa.

Foto. Archivo

Los gajes del oficio

Pregunta: Toda esta situación ¿Ya ha empezado a hacer estragos en tu salud física o emocional?

Rocío Marisela Rodríguez Araizaga: Sí, más que la física, la emocional. A veces sientes que tienes todos los síntomas del COVID-19, pero la cefalea ( dolor de cabeza) es porque no duermes nada o duermes poco, también por usar el equipo de protección personal y el acostumbrarse al poco oxígeno que entra en tu cuerpo; la tos porque te bañas muy temprano y ahora con la lluvia sales así del hospital.

Yo prefiero viajar en la moto aunque me moje a viajar en el transporte arriesgando a que me ataquen; en general tienes problemas gastrointestinales porque no comes a tus horas o simplemente la misma rutina no te lo permite o necesitas más dormir y descansar que comer; porque si no lo haces, en ese momento no sabes si después podrás descansar. Infecciones de las vías urinarias por no ir al baño, problemas de deshidratación por el tiempo prolongado sin beber agua, sin mencionar el estrés, falta de apetito, falta de sueño, empiezas a somatizar. El no ver a tu familia es preocupante, pero por seguridad de todos es lo mejor.

Pregunta: Dicen que algunos llegan a usar pañal o hasta sondas, es importante recordar que las mujeres cada mes presentan su periodo menstrual ¿Qué pasa si no se sienten en condiciones óptimas ese día, has sabido de algún caso?

Rocío Marisela Rodríguez Araizaga: En mi equipo de trabajo no nos ha sucedido, pero si han abandonado el área por hipoxia, cianosis distal en falanges, (coloración azul de la piel y mucosas por falta de adecuada oxigenación) la falta de oxígeno te causa estrés, ansiedad, náuseas, vómito, taquicardia, diaforesis (sudoración excesiva), hipotensión, hipoglucemia, movimientos involuntarios (temblores). Nunca han detenido a nadie para entrar al área, si alguien no se siente en condiciones de entrar al área COVID-19, lo notifica y permanece en el área gris, pero no se interrumpe el trabajo.

La Ignorancia es el virus más potente y letal

Pregunta: Dices que prefieres ir en moto para evitar las agresiones, hemos visto que son capaces de hasta meterse a los hospitales los familiares ¿tienen algún protocolo en caso de agresión, te ha tocado alguna agresión?

Rocío Marisela Rodríguez Araizaga: Desde el inicio de la pandemia tuvimos el apoyo de policías federales, están en todos los accesos del hospital, no ingresa nadie sin credencial o por alguna razón específica. Afortunadamente no me ha tocado una agresión directa, pero evito portar el uniforme en la calle. La gente no sabe que el uniforme con el que ingresas al área es diferente al uniforme con el que te transportas, dan por hecho que entramos y salimos con el mismo y si antes lo portaba con orgullo, ahora lo escondo por miedo prefiero no arriesgarme a nada

Pregunta: La ignorancia se ha vuelto peor que el COVID-19

Rocío Marisela Rodríguez Araizaga: Así es. Luchamos día a día con el virus más potente de la historia del ser humano y es un virus que si tiene cura: la ignorancia.

Enfermera por convicción.

Pregunta: Cada que pierda la vida un soldado de esta batalla, no sientes ganas de decir ya basta, afuera la gente ya no le importa y aquí estamos dando la vida literal ¿Qué piensas?

Rocío Marisela Rodríguez Araizaga: Es parte del trabajo. Yo soy enfermera por vocación, no me importa si lo merece o no, pero siento coraje de ver a mis compañeros en cuarentena, de no poder abrazar a mis amigos, de no poder besar a mi esposo y a mi hija por miedo. Creo firmemente que el ejemplo es una poderosa arma para combatir la pandemia. Le enseño a mi hija de 9 años un lavado de manos institucional, hago promoción a la salud con mi familia y con las personas cercanas.

Mi hermana es positiva a COVID-19 y siempre le dije: me da más miedo ser contagiada fuera que dentro del hospital. Ella (mi hermana) se contagió con una de las personas que vive que salía sin respetar la cuarentena, le muestro como debe cuidarse y a su esposo e hijo, trato de mantener mi salud mental no buscando culpables, sino orientando a quien se acerca a mí de la manera correcta.

Foto. Archivo

Cuidar, curar y educar.

Rocío Marisela Rodríguez Araizaga: El amor a mi profesión me impide sentir odio por la gente que no respeta la cuarentena porque el objeto de estudio de la enfermería es el cuidado a quien lo necesite. Hace unos días que le daba orientación a un amigo que no es parte del personal de salud, él me preguntaba que por qué toda la información que le di no la ponían en disposición de la gente, yo le decía que las políticas de salud deben ser estandarizadas en la población, porque la brecha cultural es muy amplia y diversa, no todos los mexicanos entendemos lo mismo de un mensaje y no todos poseen las mismas condiciones materiales de existencia para llevarla a cabo, pero mi trabajo consiste en la protección a la salud, en la innovación de las estrategias sanitarias adecuadas al mayor número de personas a las que pueda hacerles llegar el mensaje.

Si bien es cierto que la cuarentena hubiese disminuido la tasa de contagio, no quiere decir que se iba a extinguir el virus, en cualquier momento debíamos iniciar la vida diaria; pero la promoción a la salud en este punto es importante, la nueva realidad implica estrategias sanitarias, laborales, educativas y económicas que se vayan adecuando a cada familia y eso solo se hace poniéndolo en práctica y la práctica viene del quehacer cotidiano. Solo así la población se verá identificada y aplicará las medidas necesarias para mantener su salud, y no es por necesidad, es por supervivencia y se llama evolución.

Pregunta: Coincido totalmente, la nueva normalidad viene con muchos cambios que implican demasiadas cosas y como dices todo personal de salud somos mensajeros de la información a todos los cercanos.

Autoridades y Sociedad

Pregunta: ¿Qué mensaje le darías a las autoridades, al Gobierno y a la gente que no creen o que ya no les importa?

Rocío Marisela Rodríguez Araizaga: A la gente que no cree o ya no les importa les diría que vivan plenamente porque no saben cuándo se acaba la vida y que dejemos que su sistema inmunológico y las Leyes de Darwin hagan su trabajo, pero que no arriesguen irresponsablemente a la gente que se cuida y aplica las medidas sanitarias.

Al Gobierno, que nunca se escatima en cuestiones de salud, que la buena organización y distribución de los recursos a nivel hospitalario siempre será un parteaguas que determinará su situación económica y hasta política; la vida de las personas se cuida por igual, si no cuidas tu fuerza de trabajo, todo se detiene, los indicadores en salud siempre serán una determinante para mantener un país de primer mundo. Los planes ante las contingencias los realizan los expertos, háganles caso, cada uno es especialista en su materia, cuidar al personal de salud ante una contingencia sanitaria es importante, vivos podemos salvar más vidas que muertos.

Pregunta de Oro, la última y nos vamos.

Pregunta: A todos mis entrevistados les hago la pregunta de oro con todo esto que pasa, la falta de empatía de la gente, del Gobierno, la falta de responsabilidad social pero también con todo lo bueno y rescatable que ha traído esto, ¿Volverías a ser enfermera?

Rocío Marisela Rodríguez Araizaga: Sin dudarlo, mi vida no sería la misma sin un equipo de protección en un área de choque o sosteniendo la mano de alguna persona dando su último aliento, creo que con todo esto cada día amo más mi profesión y en mis otras vidas también sería enfermera con o sin pandemia.

Pregunta: Por último ¿existe alguna manera de apoyarlos, puedan necesitar desde equipo, algunos lunch o como que podría la gente ayudar?

Rocío Marisela Rodríguez Araizaga: En mi hospital faltan equipos de protección y mascarillas, pero creo que con respetar las medidas sanitarias cuidándose es suficiente.

Agradecemos a todo el personal de enfermería que como Rocío, diario entregan todo en el campo de batalla, no solamente ahora; si no desde siempre.

Cita bibliográfica.

Organización Mundial de la Salud, Consejo Internacional de Enfermería, Nursing Now. (2020). Situación de la Enfermería en el Mundo. 2020, de Organización Mundial de la Salud, Sitio web: https://apps.who.int/iris/bitstream/handle/10665/331675/9789240003392-spa.pdf.

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