La arquitectura de Juan O’Gorman en la Biblioteca de CU; un códice hecho mural

En 1947, las instalaciones de la Universidad Nacional Autónoma de México, ubicadas en el centro de la capital mexicana, cambiaron su sede al sur de la ciudad; de esta manera se inició la construcción de los edificios de Ciudad Universitaria que albergarían a los próximos estudiantes.

Transcurría el año 1948 cuando el arquitecto Juan O’Gorman fue invitado para formar parte del grupo de arquitectos seleccionados para trabajar en la construcción de la nueva Biblioteca Central de la UNAM. El proyecto fue coordinado por Carlos Lazo, quien designó a O’Gorman como arquitecto líder; posteriormente, surgió en este la idea de diseñar en la fachada un mural hecho por completo de mosaicos naturales.

Para conmemorar los 100 años del muralismo en México, presentamos este mural; el cual tiene los cuatro lados de la torre de acervos del edificio forrados piedra por piedra con una técnica única de Juan O’Gorman.

Vista de la Biblioteca Central de la UNAM
Biblioteca Central de Ciudad Universitaria

¿Quién fue Juan O’Gorman?

Pintor, muralista, escultor, historiador y arquitecto que nació en 1905; estudió arquitectura en la Escuela Nacional de Arquitectura en el año de 1921 a 1925. La pintura y el muralismo fueron actividades que desarrolló en paralelo a la arquitectura; así como, retratos, paisajes y representaciones de elementos fantásticos, exponiendo en diversas ocasiones temas sociales y nacionalistas.

México, para mí, representa el amor, la paz y todo aquello que es magnífico y maravilloso en el mundo”

Juan O’Gorman

A los diecisiete años, Juan O’Gorman conoció a Frida Kahlo en la Escuela Nacional Preparatoria; y después a Diego Rivera, quien notó el valor artístico en las primeras construcciones de O’Gorman. Luego de entablar una amistad con el arquitecto, Diego y Frida le pidieron que diseñara sus casas estudios.

Además, fue miembro de la Academia de Arte, donde recibió el Premio Nacional de Arte por su aportación artística en 1972. Durante su última década de vida se dedicó solo a la pintura de caballete y realizó más de 100 obras. Juan O’Gorman se quitó la vida en la Ciudad de México en el año de 1982.

Pintura de caballete, autorretrato de Juan O´Gorman que muestra todas sus facetas como artista.
Autorretrato multiple de Juan O´Gorman, 1950, imagen de Infobae.

¿Qué implicó para O’Gorman la construcción de la Biblioteca Central?

Juan O’Gorman elaboró en dos días enteros el boceto del proyecto de la Biblioteca que nombró Representación Histórica de México; en él plasmó sus dos temas preferidos: México prehispánico y la Revolución Mexicana. Según el documental Juan O’Gorman y la Biblioteca Central de Jorge Prior, la intención del autor era crear polémica y abrir el camino del diálogo para los universitarios.

Para el arquitecto no fue fácil abordar el proyecto. La primera dificultad a la que se enfrentó fue convencer a Carlos Lazo de que podía lograrlo; y la segunda, que debido al bajo presupuesto para la obra, la paga para él sería escasa.

Finalmente, acepté la idea de hacer los mosaicos de piedra, siempre que el precio que yo cobrara fuera extremadamente bajo, porque no se había previsto presupuesto especial para este recubrimiento…”

Juan O´Gorman

Otra razón que dificultó la creación del mural fue el material con el que debía recubrirse, pues este tenía que resistir los cambios de clima. Por lo tanto, fue necesario utilizar piedras con colores naturales para garantizar su perdurabilidad.

Edificio de la Biblioteca Central en obra negra.
Imagen de la construcción de la Biblioteca Central, por Fundación UNAM.

De una gama de 150 piedras, seleccionó 10 tipos. En escuelas de pueblos mineros de estados como Guerrero y Guanajuato encontró los amarillos, los rojos, los negros y verdes; en Hidalgo, las piedras de color violeta y rosa; del Pedregal, el gris. Además usó mármol blanco; para el azul, vidrio coloreado y calcedonia azul de Zacatecas.

¿Cómo está conformado el edificio de la Biblioteca Central?

Para esta edificación se requería de un espacio que fuera útil para la consulta y lectura de ejemplares; sin embargo, para O’Gorman a esta característica debía agregar un sentido lúdico y fantástico al mismo tiempo. En consecuencia, el arquitecto lo solucionó utilizando una técnica constructiva, funcionalista y orgánica.

El edificio está compuesto de dos partes: un bloque horizontal que conformaría la planta principal y un segundo bloque superpuesto con diez pisos más. En la primera parte, O’Gorman retomó el concepto de arquitectura prehispánico; para ello colocó grandes piedras volcánicas para resaltar sobre el perímetro de la barda a la deidad de la lluvia y la fertilidad: Tláloc.

Vista de la Biblioteca Central de la UNAM

Luego de que en 1950 se terminara la construcción de la Biblioteca, vendría la etapa de cubrir sus 4 mil metros cuadrados con el código mural que O’Gorman había pre-diseñado. Por medio de la arquitectura orgánica, el artista creó una relación entre la geografía y la historia del lugar; plasmando del mismo modo una relación entre el hombre y la tierra. El mural opone dos mundos, los polemiza; por un lado, el conocimiento y la cultura; por otro, el sol y la luna.

Un códice hecho mural para la Biblioteca Central

La idea de O’Gorman partió de ilustraciones nahuas plasmadas en códices; por lo tanto, los cuatro muros de la Biblioteca Central de C.U. pueden verse también así. Como en otros de sus trabajos, en el mural de la Biblioteca Central, el arquitecto concentra la visión analítica e integradora de la historia pasada y actual de México. Debido a ello, quiso que su obra fuera una unidad arquitectónica compuesta a su vez de elementos escultóricos y pictóricos.

Juan O´Gorman tomó como referencia los códices prehispánicos para diseñar un mural que envolviera el edificio de la Biblioteca de la UNAM.
Exposición completa del mural de la Biblioteca Central de C.U.

El pasado prehispánico en el Muro Norte

En la parte norte del mural –ese que se encuentra sobre una de las entradas cuyo camino está guiado por una fuente de agua con la cabeza de Tláloc– O’Gorman plasmó la mitología prehispánica mexica.

Del lado izquierdo, en la parte superior, se sitúa un sol en representación del dios Tonatiuh, la luz como energía positiva y la vida. En seguida, se ve a la serpiente de Quetzalcóatl, seguido por Tláloc, el dios de la lluvia, y el dios de la guerra: Huitzilopochtli. En la parte inferior está la diosa de la vida, Tlazoltéotl, rodeada de elementos relativos a la fertilidad, terminando con un ritual sobre la guerra.

A un costado de la entrada norte de la Biblioteca Central se encuentra la fuente de Tláloc.
Fuente del lado norte de la Biblioteca Central. Fotografía de ArchDaily.

Por otro lado, en la esquina derecha permanecen la luna, la oscuridad, lo negativo y la muerte. En este lado, encabezado por la luna representada con un conejo, se encuentra Quetzalcóatl pero con referencias contrarias. Le siguen la diosa del agua, Chalchitlicue, con su hijo sacrificado y a un lado el sol que se oculta: Tezcatlipoca.

En la parte baja aparece una figura dual: Quetzalcóatl y Mictlantecuhtli, este último es el señor de la tierra de los muertos. En la base se observan guerreros y prisioneros en un acto de sacrificio.

La dualidad antes descrita surge a partir de un eje central donde convergen ambos mundos. Eje encabezado por otro Sol del que se desprende, una vez más, el dios Tláloc y debajo de este posa un águila sobre un nopal devorando una serpiente. Así, O´Gorman representó la fundación de México, centro del que emanan canales de agua de la antigua Tenochtitlan.

En las terminales de estas corrientes se observan los jeroglíficos de las ciudades alrededor del lago de Texcoco; como Iztapalapa, Coyoacán, Tacuba, Azcapotzalco, Churubusco y Xochimilco. En la parte superior del edificio, también como parte de la composición del mural, se ve el rostro de Tláloc con unas manos en su contorno.

El pasado colonial en el Muro Sur

Al centro del muro sur se encuentra el escudo de la casa española de Habsburgo que gobernó durante la conquista del continente americano. Inmediatamente, se desprenden dos brazos, uno con una espada como símbolo de guerra; mientras que otro porta una cruz como símbolo de la religión. Abajo está la columna de Hércules con la inscripción Non Plus Ultra. Luego un contraste entre un templo griego y otro cristiano. A esta parte central se le llama Síntesis, pues aquí convergen el viejo y el nuevo mundo que dio como resultado a la iglesia mestiza.

Vista del lado sur de la Biblioteca Central.
Muro Sur de la Biblioteca Central de la UNAM. Imagen de Todo Sobre Libros.

Básicamente el mural está dividido en dos secciones. En los extremos de esta pared están de lado izquierdo el sol y las aportaciones religiosas de la cultura occidental; de lado derecho la luna y la guerra de conquista sobre la población mesoamericana. En la sección de la izquierda, al centro, se ubica un círculo que contiene la teoría geocéntrica de Ptolomeo; mientras que del lado derecho se representa la teoría heliocéntrica de Copérnico.

En la parte superior del edificio, el artista remata con una mano que sostiene un libro, símbolo del conocimiento; además de las cabezas de un guerrero mexica.

El mundo contemporáneo en el Muro Oriente

O’Gorman coloca en el lado izquierdo al mundo industrial representado por la clase trabajadora: los obreros con el lema “Viva la revolución”. En oposición, el lado derecho representa al mundo rural, el campesino y la tierra; de igual forma, acompañados por el caudillo Emiliano Zapata y su caballo con el lema “Tierra y libertad”.

Vista oriente del muro del Mundo Contemporáneo de la Biblioteca Central.
Muro Oriente de la Biblioteca Central. Imagen de ArchDaily.

La dualidad constituye a su vez el nacimiento de la modernidad con la Revolución Mexicana, que puede observarse con la alegoría de una paloma blanca. Al centro, desde la parte inferior, se ve el elemento del fuego, seguido por la fuerza del hombre; para luego situarse el surgimiento del conocimiento y la ciencia, representado por un átomo. 

La Universidad y el México actual en el Muro Poniente

Con vista hacia la avenida Insurgentes Sur, este muro fue designado al lado poniente justo por tratarse de la cara que los visitantes verían desde esta importante vialidad.

Aunado a los conceptos de conocimiento y ciencia, al muro se une la cosmovisión universitaria, tema que parte de dos concepciones. Por un lado, la escuela o enseñanza tradicional de origen indígena, y por otro, la vida universitaria con técnicas y deportes modernos. Como dato, en este muro se representó la primera participación universitaria en los juegos olímpicos de París, recién iniciado el siglo XX.

Imagen del muro del lado poniente de la Biblioteca Central de la UNAM.
Muro del lado Poniente de la Biblioteca Central. Imagen de MXCity.

Además, en el lado superior izquierdo están colocadas las iniciales BN, abreviación de Biblioteca Nacional; mientras que, del lado derecho, las iniciales son HN, abreviación de Hemeroteca Nacional. Si bien, en un principio se pensó que el edificio serviría de hemeroteca, posteriormente se decidió que solo sería un acervo bibliotecario.

En conclusión, como parte de una nueva etapa en la Máxima Casa de Estudios; la Biblioteca Central abrió sus puertas al público el 5 de abril de 1956 para conformar lo que hoy conocemos como Ciudad Universitaria. Así mismo, para la UNAM, esta edificación fue una integración plástica, un sustento visual e ideológico que representa la historia de México y la evolución de la enseñanza; y que, al mismo tiempo, dio pie a la arquitectura moderna con su influencia orgánica y su técnica funcional.


Fuentes:
  • Cecilia Haupt. (2021). Biblioteca Central UNAM, nuestro mural. abril 29, 2022, de Dirección General de Bibliotecas, UNAM.
  • Jorge Prior. (2015). Juan O´Gorman y la Biblioteca Central. abril 30, 2022, de TvUnam.
  • Sin Autor. (2013). Juan O´Gorman, espíritu rebelde, progresista, revolucionario y crítico. Mayo 1, 2022, de la Secretaría de Cultura.

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Redactora funcional de Modernidades - Comunicóloga por la UNAM, redactora y community manager; apasionada por la cultura, el arte, la música, el cine y la pintura. Además de amante del cuidado de los animales y protección del medio ambiente. Aprender es una tarea diaria.

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