Justicia olvidada; el TLCAN desplazó a los indígenas de Chiapas

El Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), es considerado uno de los eventos más importantes en la economía actual de Norteamérica; es decir, conlleva una serie de acuerdos que permiten una fluidez comercial dentro de México, Estados Unidos y Canadá. El tratado fue planeado desde junio de 1990 y su ejecución o entrada en vigor comenzó el 1 de enero de 1994.

Consideremos algunos puntos del tratado, específicamente con los indígenas mexicanos; en otras palabras, hablemos de los lados trágicos del acuerdo. Por ejemplo, el despojo de tierras para la sobreexplotación a beneficio de corporaciones estadounidenses y la justicia nunca ejercida a los chiapanecos despojados.

El tratado firmado en 1994

El tratado prometía impulsar el crecimiento de México y generar nuevos puestos de trabajo; sin embargo, no estuvo a la altura de las expectativas, indicó el Center for Economic and Policy Research (CEPR). Foto: Pinterest.

El tratado reconoce que, a partir del 1 de enero de 1994, Estados Unidos eliminaría los impuestos del 80 % de las exportaciones mexicanas; asimismo, suprimiría las cuotas existentes para varios productos. Como resultado, México podría exportar sin cuotas y sin impuestos a textiles, automóviles, estufas de gas, ganado, fresas y otros productos. Además, abriría sus fronteras inmediatamente al 40 % de los productos de importación, como fotocopiadoras, videocaseteras, maquinaria, equipo electrónico e instrumentos de precisión. También, nuestro país exportaría a Canadá, cerveza, equipo de cómputo, partes de televisores, entre otros bienes.

Según dijo Salinas de Gortari en sus años de presidente, “el acuerdo es el candado para impedir a posteriores gobiernos revertir el proceso de apertura económica; así como de privatización y desregulación jurídica. A menos de que tales gobiernos quisieran y pudieran entrar en conflicto de intereses con los Estados Unidos”.

La relación con los indígenas

La definición de un indígena, según la Organización de las Naciones Unidas (ONU), en el Manual de Documentos para la defensa de los derechos indígenas; en síntesis, señala como indígenas a los descendientes de aquellos que habitaban una región geográfica en el momento en que llegaron poblaciones de orígenes étnicos diferentes.

Con lo anterior en mente, podemos hablar del problema que se han visto expuestos desde la Colonia; es decir, las diversas reestructuraciones a las encomiendas y las congregaciones de pueblos, misiones, así como los presidios, entre otros; por consiguiente han dejado desprotegidas a las comunidades indígenas y campesinas.

La reforma agraria de la revolución mexicana, fue beneficiosa, pues, con ella se hizo un reparto de las tierras indígenas; entre ellos figura los ejidos, bienes comunales y pequeñas propiedades mancomunadas e individuales, pero algunas reformas (Ley de Minería de 2005, la reforma energética de 2013 y la Ley de Aguas Nacionales en 2015); igual que el tratado, impidieron el reconocimiento de la territorialidad indígena, ya que permiten que las tierras en propiedad social puedan convertirse en mercancías y circular libremente en el mercado, por venta, renta, asociación y otros actos mercantiles.

Cerca de 70 % de los núcleos agrarios que decidieron ingresar en el Programa de Certificación de Derechos Ejidales lo hicieron para definir perímetro y no parcelaron; es decir, mantuvieron sus tierras de uso común y decidieron mantener la propiedad colectiva. Foto: México es cultura

Cabe mencionar que uno de los derechos más reclamados por pueblos y comunidades indígenas es la seguridad jurídica sobre su territorio, en términos de propiedad; en conformidad con el manejo, conservación y aprovechamiento de sus recursos naturales. Además, a estos se suma el derecho a la propiedad intelectual en cuanto al conocimiento tradicional y a la protección del patrimonio colectivo.

Estos pueblos generalmente son invisibles en la planificación del desarrollo económico global. Por eso, los mega proyectos, como el TLCAN, permiten el despojo masivo de tierras y recursos naturales en territorios indígenas y campesinos; pero, es difícil ver que se les incluyan como socios de los negocios, manteniendo la propiedad y posesión de sus territorios.

Más de 1994: 1994 el año de la crisis; Colosio, Salinas, Zedillo y devaluación

Expulsión silenciosa

El punto de referencia para hablar de cómo las comunidades indígenas se ven perjudicadas por el tratado, es la reforma federal de 1992; principalmente a los artículos 4 y 27 de la Constitución, estas integraron por primera vez a los pueblos en su texto; asimismo condujo a la legalización de predios individuales. Lo anterior permitió la vulneración de la propiedad colectiva, que como consecuencia se aceleró el proceso de privatización.

Estas reformas despejaron el camino para el TLCAN, haciendo que el Estado mexicano permita que las empresas transnacionales tengan gran parte de control; especialmente en la elaboración de los productos que consideren necesarios, como consecuencia aumento la pobreza de los pequeños productores, estancando su autosuficiencia alimentaria.

La reforma al art. 4.º fue: La Ley protegerá y fomentará el desarrollo de lenguas, civilizaciones, usos, prácticas, recursos y maneras concretas de organización social y garantizará a sus miembros el efectivo ingreso a la jurisdicción del Estado. Foto: Cronicón

A lo largo de las dos décadas de negociación comercial, fueron desarticuladas las instituciones que respaldaban el trabajo de los campesinos. De las cuales se encuentran: la Compañía Nacional de Subsistencias Populares (Conasupo), la Productora Nacional de Semillas (Pronase), Fertilizantes Mexicanos, SA de CV (Fertimex) y el Banco Nacional de Crédito Rural (Banrural); de cierta manera, cada una de ellas fue desapaeciendo con irregularidades en sus operaciones.

Firma del Tratado de Libre Comercio 1994
La reforma al art. 27 fue una serie de anulaciones y reescrituras acerca de la venta de tierras, donde también se permite la venta del suelo ejidal y comunal. Foto: ST1

La restructuración después del TLCAN pretendía corregir ineficiencias, pero, no hizo más que marginar a los pequeños productores, descendiendo el empleo en el campo; de este modo se efectuó una pérdida de oportunidades porque la población en edad de trabajar se redujo por efecto de la migración; en todo caso, se vio la expulsión de una proporción importante de los habitantes del medio rural.

Vivido en Chiapas

Tras la firma del tratado, los estados del norte de México concentraron sus apoyos a la comercialización para las grandes empresas procesadoras y distribuidoras, incluyendo las transnacionales. Mientras tanto, en México los ingresos de la producción agrícola de pequeños productores del sur del país resultan menores que los ingresos recibidos por subsidios o remesas; sin embargo, estados como Oaxaca y Chiapas perdieron presencia en el mercado.

En el informe presentado por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CDNH), titulado Informe especial sobre Desplazamiento Forzado Interno (DFI) en México; por un lado, se expone que, hasta el momento de su redacción, 2016, a mediados de la década de los noventa; en concreto, los chiapanecos desplazados eran, en su mayoría, a los municipios de Chenalhó, Tila, Sabanilla y Palenque; además de que miles de indígenas de la zona continuaban fuera de sus lugares de origen y viviendo en condiciones de precariedad. En resumen, el informe hace hincapié que la otra causa del desplazamiento forzado a gran escala en Chiapas es la violencia provocada por grupos civiles armados; como los de corte paramilitar, tanto en la zona Norte como en Los Altos.

Olvido y marginación en Chiapas

Como entidad federativa, Chiapas presenta un grado de marginación muy alto, según datos de Consejo Nacional de Población (CONAPO); pues, la Encuesta Inter censal 2015 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) se cuestiona, sobre la población hablante de lengua indígena de cinco años y más; como resultado muestra que el 6.6 % habla lengua indígena, de ese porcentaje, 27.8 % son Chiapanecos, (lo que corresponde a 1.29 millones personas).

Desplazamiento indígena 2015
61 municipios presentan escasa presencia indígena, de los cuales 16 caen en el rango de moderada, 11 son predominantemente indígenas y 30 son indígenas, lo cual equivale al 25%. Gráfico realizado por Cristina M.

Para concluir, pese a que la situación ocurrió hace más de 30 años, aún sigue siendo crítica; pues con cada paso que da México, pisan a estos pueblos, además de que la profundización de las políticas impuestas en aquellos años; eventualmente desataron una guerra contra los pueblos originarios, donde se confunden las fuerzas legales y represivas del Estado con las empresas, incluyendo las del crimen organizado.

A fin de cuentas dejó como resultado la invasión de territorios, el despojo de lugares de residencia y modos productivos tradicionales; además del saqueo de recursos, la afectación del medio ambiente, la criminalización de la movilización, de resistencias, amenazando la supervivencia de estos pueblos.


Referencias
  • Ernesto Arellanes. (2014). El Tratado de Libre Comercio de América del Norte: antes, durante y después, afectaciones jurídicas en México. Revista IUSpp 257–274.
  • López, G., & Rivas, Y. (2006). PUEBLOS INDÍGENAS. Instituto de Investigaciones sociales UNAM
  • Martínez Coria, R., & Haro Encinas, J. A. (2015). DERECHOS TERRITORIALES Y PUEBLOS INDÍGENAS EN MÉXICO: UNA LUCHA POR LA SOBERANÍA Y LA NACIÓN. Revista Pueblos Y Fronteras Digital 10, 228.
  • Cristina, M., Pérez, D., Cortés, R., Almeida, P., & Romo, R. (junio de 2021). Desplazamiento interno forzado en contextos indígenas: Tres miradas estatales a un problema compartido Secretaría General del Consejo Nacional de Población
  • Elena, L., & Martínez, G. (2015). EFECTOS DE LAS POLÍTICAS PÚBLICAS DERIVADAS DEL TLCAN EN UNA REGIÓN INDÍGENA DE MÉXICO Y LA PERSISTENCIA DEL MAÍZ. Instituto de Geografía UNAM
  • Roberto Escalante S. (2018). El TLCAN en la agricultura de México: 23 años de malos tratos. Ola Financiera.

Más de /

Redactora funcional - Comenzando a dejar huella con mi pasión por escribir, mientras aprendo de Modernidades y mi carrera. Otaku desde 2014. UwU

Súmate a la retro de esta nota

Busca tu tema de interés