CineCulturaMúsica

En el nombre de Scorsese, de Bowie y el espíritu del rock; la participación del Duque Blanco en el cine

El nombre de David Bowie es sinónimo de irreverencia y revolución, no solo en la música, sino en todo espacio en el que estuvo presente; asimismo, es referente de la cultura pop que surgió a gran escala en los 80 y que continua vigente no solo en la música. En esta ocasión, analizaremos el paso de este magno personaje por una de las películas más controversiales de los últimos 40 años; por supuesto, haciendo un homenaje a quien destacara por realizar una de las mejores interpretaciones de Poncio Pilato en la historia del cine.

De igual manera, retomaremos la dirección y visión de Scorsese, la influencia de la música y el rock para visualizar toda esta atmósfera.

Scorsese, cine y rock

Martin Scorsese es uno de los cineastas más reconocidos en el mundo, en gran medida por su atrevimiento de proyectar los claroscuros de la humanidad; no obstante, este reconocimiento no llegó fácilmente, a finales de los 80 estuvo en una gran controversia por la película “La última tentación de Cristo”. Previo a esto, la relación del cine y la música en la visión creativa de Scorsese estuvo muy cercana y le dio identidad propia; por ejemplo, Taxi Driver (1976) estableció un camino distintivo del cineasta bajo esta premisa, preámbulo de lo que veríamos en 1988 con Bowie y Dafoe.

Es muy probable que la influencia de la música era obvia dada la explosión de bandas, canciones y corrientes que surgieron desde los años 60; además, el cine de Hollywood entraba en una convergencia entre las grandes cintas taquilleras y las que proponen el cuestionamiento sin demeritarse unas con otras. Nombres como los de Brian de Palma, Robert Zemeckis, Francis Coppola, Steven Spielberg, George Lucas, y el mismo Scorsese, conformaban a esta destacada generación; misma que, estableció el camino para hacer cine durante las siguientes décadas, rompiendo esquemas, tal cual lo veremos con “La última tentación de Cristo”.

Tal vez, en la actualidad no es complicado escuchar sobre una película que propone una crítica (fuerte o ligera) ante esquemas hegemónicos o controversiales; sin embargo, tengamos presente que hace 40 años esto no era tan sencillo de asimilar, veamos el tránsito de esta película y sus particularidades.

Martin Scorsese
Foto: Martin Scorsese/Clarín

Pilato, un personaje a construir

Poncio Pilato es un personaje conocido en la actualidad dentro del contexto histórico y religioso que rodea la captura, tortura, juicio y muerte de Jesucristo; no obstante, es probable que sin la mención de los evangelios que hay en la Biblia sobre él, difícilmente recordaríamos lo hecho por este hombre. Pilato fue gobernador romano de Judea entre los años 26 y 36, de estirpe militar, representante político del imperio y esposo de Claudia Prócula; del mismo modo, es señalado como uno de los responsables de la muerte de Jesucristo al ser este quien lo condenara a la crucifixión.

Ante estos datos que son escasos, la misión de Scorsese fue darle identidad a un personaje que es lo contrario a Jesús en sustancia; ya que, Pilato carece de referencias específicas de tipo físicas, psicológicas, de dialogo, etc., dentro de la Biblia y la tradición judeocristiana para el cine. Si bien, lo anterior implicaba que existía mayor libertad creativa para la estructura del personaje, también se podría correr el riesgo de generar algo diferente; por lo tanto, fue interesante el resultado que dio inicio a la grabación de una de las películas más controversiales de finales del Siglo XX.

Como puedes observar, el proceso para configurar, construir y representar el personaje de Pilato no fue tan sencillo como se pensaría; incluso, podemos percibir que la propia elección del actor tuvo un giro afortunado y sumamente peculiar, veamos entonces esta parte de la historia.

 David Bowie interpretando a Pilato
Foto: David Bowie interpretando a Pilato/Warped Factor

Sting y Bowie por el papel

Es usual escuchar que para la selección de reparto de una película, la situación sea compleja y llena de anécdotas divertidas, curiosas o catastróficas; específicamente, la selección de los protagonistas de “La última tentación de Cristo” tuvo un giro en quien interpretaría a Jesús y a Poncio Pilato. Originalmente, desde 1984 Scorsese tenía en mente que David Bowie sería Jesús y Sting haría el papel de Pilato; sin embargo, por la agenda de este último, tuvieron que adecuar a los actores y realizar el casting definitivo que salió en pantalla en 1988.

Afortunadamente (con todo respeto para Bowie), apareció Dafoe y su excelsa capacidad actoral para quedarse con el protagónico y regalarnos una actuación magistral; por ello, Bowie se quedaría con el papel del gobernador de Judea y (según la anécdota) grabó sus escenas en un solo día. Lo anterior, no solo nos demuestra la capacidad de dirección de Scorsese, es una muestra de la calidad de trabajo de Bowie sin ser actor; asimismo, la banda sonora es la cereza en el pastel de una obra que conjura perfecto todos sus elementos para contar esta historia.

Sabemos que existen escenas o pasajes de la película que son clásicas, pero te invito a reflexionar sobre una en específico, el interrogatorio.

También te puede interesar: El manto guadalupano; revisión histórica del mito.

El diálogo entre Pilato y Jesús

Una de las escenas más destacadas por la estructura del guion, es el interrogatorio entre ambos personajes previo a la sentencia para la crucifixión; enfatizando, la confrontación de las variantes simbólicas de poder que representan ambos personajes: Pilato con el poder político/militar y Jesús el poder religioso y popular. Esto último es interesante, en la historia del cine no existe esta confrontación directa de emociones, realmente los demás personajes giran en torno al protagonista; incluso, en la mayoría de películas, Jesús tiene una postura de mártir y estoicidad, aquí podemos observar la angustia y el miedo en su rostro.

Esto pudo ser posible gracias a la interpretación de David Bowie como el gobernador romano y a Willem Dafoe como el mesías; el primero, dándole un peso específico y personalidad a un personaje que típicamente es dibujado como un cobarde o un ególatra prepotente con pocas líneas. Con Dafoe, observamos a Jesús humanizado, con sensibilidad y respuesta ante lo que le ocurre, algo que sobre todo vemos en su característica gesticulación; por ello, no es raro que la interacción discursiva y escénica de estos personajes sea tan espectacular y digna de ser recordada y discutida.

Vídeo: Diálogo entre Pilato y Jesús/Youtube

Poncio Pilato: “Dicen también que haces milagros. ¿Es magia buena o mala? ¿Podemos tener algún tipo de demostración?”.

Jesús: “No, no soy un animal amaestrado. No soy un mago”.

Poncio Pilato: “Eso es decepcionante”.

La última tentación de Cristo, 1988

¿Por qué la censura?

Una historia donde se muestra a un Jesús mucho más humano, con dolor, deseo, angustia, miedo, irreverente, etc., parecería una excelente idea para ser contada; no obstante, sabemos que esta no fue bien aceptada por el público que vio vulnerable la posición hegemónica de su religión en la pantalla. Puede entenderse que el cuestionamiento hacía la religión (cualquiera que esta sea) automáticamente esté ligado a la parte espiritual de quienes profesan algún credo; y, evidentemente comprendemos que no podemos rebasar esa línea individual de las creencias, pero habría también que analizar la respuesta hacía la película.

Al final (sin afán de justificar) la película simplemente muestra una perspectiva diferente de lo que se había presentado sobre la muerte de Jesús; por lo tanto, la censura y los ataques que sufrió la producción, desde agresiones hasta amenazas de muerte, tampoco son muestra de madurez del diálogo. A pesar de vivir en una época con mayor apertura ideológica y de información, sabemos que no es tan sencillo debatir o reflexionar sobre religión; aun así, no debemos temer a expresar nuestras ideas y generar crítica desde la manifestación o el arte ante todo aquello que merezca ser cuestionado.

Cartel de La última tentación de Cristo
Foto: Cartel de La última tentación de Cristo/Pinterest

Mención honorifica al Duque Blanco

Estos son algunos datos interesantes sobre David Bowie:

  1. Su nombre real fue David Robert Jones, nacido el 8 de enero de 1947 en Londres, Inglaterra.
  2. Cambió su apellido por Bowie para evitar ser confundido con Davy Jones de los Monkees.
  3. La BBC uso su canción Space Oddity (1969) en la cobertura de la llegada del hombre a la Luna.
  4. Su primer hit musical fue Fame, canción escrita en conjunto con John Lennon.
  5. En toda su carrera se estima que vendió cerca de 140 millones de copias.
  6. Participó en el cine en las cintas “El hombre que cayó a la Tierra” (1976), “Laberinto” (1986), “La última tentación de Cristo” (1988) y Twin Peaks (1992).
  7. Bowie murió el 10 de enero de 2016 a los 69 años.

Referencias
  • Cifuentes, Bastián. (2020). La última tentación de Cristo”: censura, rock y controversia. enero 03, 2022, de Nación Rock
  • Díaz, Alonso. (2018). La controversial producción de La última tentación de Cristo. enero 03, 2022, de Morelia Fest
  • Serrano, José. (2020). ¿Quién fue de verdad Poncio Pilato?. enero 03, 2022, de ABC
  • Altares, Guillermo. (2017). ¿Fue Poncio Pilatos responsable de la muerte de Jesús?. enero 03, 2022, de El País
  • SOBICAIN. (1995). La Biblia. México: Verbo divino.
Jonatan Morales Rodríguez
Redactor de primer nivel de Modernidades - Sociólogo egresado de la UAM Azcapotzalco, crítico y admirador de la historia, mis alumnos me conocen como "Profe Jon", lector empedernido, escritor y revolucionario.

1 Comment

  1. […] También te puede interesar: En el nombre de Scorsese, de Bowie y el espíritu del rock; la participación del Duque Blanco en e… […]

Súmate a la retro de esta nota

Más en: Cine