EntretenimientoPortadaReseñas de Pelis y Series

El Juego del Calamar; la violencia que cuestiona la naturaleza humana

“El juego del Calamar” es un drama surcoreano dirigido por Hwang Dong-hyuk, que está a punto de convertirse en el más visto de Netflix. La historia sigue la competencia de 456 jugadores endeudados que desean ganar 45 mil 600 millones de wones; de hecho, uno de los aspectos más comentados de esta producción es la violencia reflejada dentro de la competencia, disfrazada de un simple juego de niños.

Esto deja una pregunta al aire respecto a este tipo de contenido gore que nos sentamos a consumir. ¿Qué tan válido es ver este tipo de producciones y disfrutarlo? Porque, creo que ese es el principal motivo por el que la serie es vista, ya que existe cierto morbo detrás.

Primero, el término gore refiere a lo que es violento, sangriento o desagradable; por lo que, el término inglés, significa sangre. Por esta razón, se aplica el término gore a un género del cine caracterizado por sus escenas sangrientas.

Evidentemente, el significado engloba escenas que involucran mutilaciones, desmembramientos, exceso de sangre y tortura; es decir, ofrece mucha violencia para mostrar la vulnerabilidad y fragilidad del cuerpo humano.

*A partir de aquí, creo conveniente hacer la aclaración de futuros spoilers.

Quienes vieron “El Juego del Calamar” saben que durante el juego apreciamos escenas con mucha sangre, ya que perder conlleva una muerte automática. Frecuentemente, el enfoque está en el líquido rojo que ensucia los juegos infantiles, y que, simplemente es limpiada con mangueras. Seguidamente, presenciamos cómo retiran los órganos de estos cuerpos para venderlos; mientras que, la tortura viene implícita en la presión y desesperación de los jugadores para ganar un reto o vencer al rival.  

Mi experiencia en el juego

Debo admitir que me reusé a ver “El Juego del Calamar” muchos días antes de comenzarla, no por el hecho de no seguir la moda; el motivo es que me asustaba el tipo de escenas que pudiera encontrar en ella. Previamente, escuché que es una serie muy fuerte y violenta, así que a mi mente llegaron imágenes de tripas volando y gente sufriendo crueles torturas.

Quizá es esta cuestión moralista de presenciar tortura, lo que no me dejaría disfrutar unirme a la “moda”; en realidad, no soy una experta en el género gore, digamos que lo más “fuerte” que he visto es “Mártires” de Pascal Laugier.

Dicho filme me hizo sentir muy incómoda, me estremecía ante la sangre de un cuerpo al rojo vivo y unos ojos muy abiertos. Por este motivo, sé que no disfruto ver esta clase de producciones que mezclan el terror y la violencia; también, sé que este tipo de imágenes podría ser exagerada para algunos o no provocarles nada.

Realmente, fue un alivio cuando vi que “El Juego del Calamar” no llegaba a ese extremo, es una serie que vi sin dificultades; lógicamente, me pareció ligera porque no me impresionó la sangre ni la muerte mediante disparos o caídas. Es más, agradezco no ver videos o spoilers previos, de los que tanto circularon por Internet.

Literalmente, fui con la mente en blanco, dispuesta a ver la trama y con curiosidad por saber qué era lo que enganchaba a todos. Fue así como me di cuenta que la gente engrandeció una serie que no me pareció impactante, ni en violencia ni en contenido.

Incluso, en el juego “luz verde, luz roja” me pareció “curiosa” la muñeca gigante, en combinación con las personas corriendo cuando no debían moverse. Y, es que considero que no es una serie completamente seria, tiene sus breves momentos chistosos, que de a poco se transforman en tensión.  

El juego de "luz verde, luz roja" en "El Juego del Calamar"
Foto. RPP Noticias

Tú y yo somos parte de los VIP

No me malentiendas, no es que necesite que sea excesivamente violenta, pero en ese aspecto no me parece grotesca; aunque, sé que para algunas personas es difícil ver los disparos que reciben los perdedores, sin miramientos.

En suma, el desarrollo de la trama y la conexión con los personajes es lo que puede complicarte ver cómo mueren, pues sabe mover los sentimientos. Especialmente, este punto es explotado a partir del capítulo 6 y en el transcurso de la serie, se profundiza más en las personas que en el mismo juego.

Al principio, nos sentimos enganchados al ver cómo estos personajes llegan a un juego “inocente” que se convierte en una matanza; y es ese mismo interés de saber qué pasa, quiénes mueren y quiénes pasan a la siguiente ronda, lo que nos mantiene picados. Es exactamente como ser parte de los VIP, quienes solo se sientan a ver y a disfrutar cómo mueren los más débiles; también aplica si no estás disfrutando, pero continúas viendo.

La cuestión es que ellos solo ven los juegos, a nosotros nos adentran hasta las motivaciones o desesperanza de los personajes para arriesgar su vida por dinero. En ese punto es donde comienzo a sentirme inconforme, porque desde el primer juego se deshacen de personajes irrelevantes, vemos cuerpos y sangre caer, no más.

Mientras la trama avanza, conoces la historia de personajes específicos que sabes que sobrevivirán y poco a poco ese círculo se reduce y te encierra en la obviedad.

"El Juego del Calamar" , el drama surcoreano más popular de Netflix.
Foto. GQ

Personalmente, el profundizar en ciertos personajes quita el factor sorpresa de lo que pasará y en ningún momento sentí el plot twist. Cuando comencé a ver la serie, me intrigaba saber quiénes llegarían a la final, creyendo que serían al menos 4 jugadores; y el que solo sean dos raya en la obviedad, ya no me sentía ansiosa por saber más.

Una reflexión sobre el valor de las personas

Si bien, una de las premisas de la historia son las muertes violentas en juegos infantiles, considero que esto es ligeramente desplazado; y, se convierte en un recurso para explorar la naturaleza humana. Evidentemente, esto trata del valor del ser humano, que queda ignorado en un principio por los mismos personajes. Resulta interesante que al inicio se dejan maltratar y humillar por recibir dinero, demostrando que son candidatos ideales al juego.

Después, cuando tuvieron la oportunidad de huir al conocer lo que les esperaba, regresaron por dinero o para evadir su realidad. Aquí me detengo a reconocer el nivel de manipulación que se maneja dentro de la serie, mostrando un cerdito que se llena con fajos de billetes; lo anterior, provoca el deslumbramiento de los personajes, que permite aceptar humillarse y morir, no sin antes recordarles que su vida es un infierno.

De esta manera, todos aceptan ser piezas de un juego de apuestas, donde sus nombres no importan y se reducen a simples números; no solo de su número de ingreso al juego o de un orden a jugar, sino de la cifra que deben o la cantidad que ganarán los demás con su muerte.

"El Juego del Calamar" y la manipulación a los jugadores mediante el dinero.
Foto. 20 minutos

Sin embargo, la serie va más allá al ahondar en cuestiones como la lealtad o la violencia desatada en los seres humanos al ser llevados al límite. Este es otro aspecto que aplaudir, porque muestra cómo con la presión y manipulación adecuada, todos terminan demostrando su verdadera personalidad.

Frecuentemente, Gi-hun destaca las cualidades de Sang-Woo, cuando este último fue el peor de todos, el que mataba y engañaba a beneficio propio; mientras que Gi-hun, pasó de ser quien robaba a su madre, a atormentarse por las atrocidades cometidas a los jugadores.

Sin duda, es a través de sus personajes mediante el cual se crea ese sentimiento de identificación; incluso, se comprende la frustración de Gi-hun. Por ejemplo, en la muerte de Sae-Byeok, me sentí frustrada porque quería verla en la final y hubiera preferido un juego reñido entre ella, Sang Woo y Gi-hun.

Mi problema con “El Juego del Calamar”

A pesar de gustarme cómo se aborda la naturaleza humana, al igual que la estética, música y desarrollo del juego, no me gustó el final. Principalmente porque Sang-Woo muestra durante la trama que no le importa hacer lo que sea para conseguir su objetivo y se rinde fácilmente.

Luego, la actitud de Gi-hun me tenía desesperada al ver que no seguía jugando, entiendo el punto de contraste entre personajes, pero su actitud me pareció absurda; además, considero que como protagonista no tiene mérito alguno, ya que ganó por ayuda de otros o por chiripada. Claramente, es un final abierto, porque Gi-hun piensa detener los juegos, aunque necesitará más suerte para conseguirlo.

La conversación con el anciano tampoco me sorprendió, más bien me decepcionó porque sí lloré cuando “se sacrificó” por Gi-hun. Pero, fuera de eso, resulta predecible en pequeñas partes de la trama, como que es el primer jugador y no lo vemos morir, a diferencia del resto; en conjunto, considero que el concepto y el final abierto no ofrecen algo innovador o distinto a producciones similares y lo predecible mata la trama.

Ciertamente, es una crítica a la sociedad y al capitalismo, al cómo el dinero puede corromper o externar tu verdadero yo; por esta razón, los personajes con más dinero son despreciables y ni siquiera muestran su rostro, porque son una representación de la falta de humanidad. Así mismo, con todo su dinero creen que pueden ser dueños de la vida de otras personas y apostar por mera diversión.

Los VIP de "El Juego del Calamar" como representación de la falta de humanidad.
Foto. Serie Maniaco

No es cuestión de gore, sino de aprendizaje

Anteriormente, dije que la serie no me parece tan violenta, porque en el mundo del cine e internet hay cosas peores. Sin embargo, esto me hace cuestionarme ¿por qué el nivel de sensibilidad varía de persona a persona? ¿Existe ya una deshumanización en nuestro interior o una costumbre en violencia para no sentir nada ante este tipo de producciones? Porque, sin duda eso es lo que vemos por parte de los VIP.

No digo que si disfrutas este tipo de producciones sangrientas estás mal, pero, siempre está bien cuestionarse qué es lo que nos gusta de lo que consumimos; además, hasta qué grado está bien consumirlo, por la forma en la que influye en nuestro modo de pensar o ver la vida.

En conclusión, considero que es una producción entretenida y una buena crítica social, con un concepto que busca ser innovador. No obstante, le faltó jugar mejor con los elementos que pone sobre la mesa para ser una propuesta más fresca y distinta; ya que, la trama se va a lo convencional, deja pistas y elimina el factor sorpresa.

La forma en la que se representa la manipulación en "El Juego del Calamar"
La forma en la que se representa la manipulación en “El Juego del Calamar”. Foto. Prensa Libre

A pesar de ello, no dudo que tiene la capacidad de tocar las fibras sensibles de los espectadores con personajes con los que es fácil identificarse. También, comprendo que no es una producción para cualquier persona que no disfrute ver sangre, en la cantidad que sea.

En suma, se obligó a la producción a pensar en las personas sensibles al efecto estroboscópico por una secuencia de luces intermitentes en el capítulo 4. Por lo que, el público debe considerar diversas situaciones antes de meterse en la serie.

Incuestionablemente, Netflix buscará explotarla con los cabos sueltos que quedaron en esta parte; por ejemplo, lo que implica la investigación policíaca, quién tomará el lugar del anciano o qué pretende lograr Gi-hun. Personalmente no quiero seguir con esta trama, me quedo con la crítica social expuesta en esta temporada… ¿Con qué te quedas tú?

También te puede interesar: 5 series como “El Juego del Calamar” que puedes encontrar en Netflix y Amazon Prime


Referencias
  • Waiyee Yip y William Lee, (octubre 1) “El juego del calamar”: cuál es el atractivo de la serie coreana en camino a convertirse en la más vista en la historia de Netflix. Consultado el 4 de octubre de 2021, de BBC
  • Zorrilla, Mikel (4 de octubre, 2021) ‘El juego del calamar’: el creador explica el origen de la serie de Netflix y qué tiene de especial respecto a otras historias similares, consultado el 4 de octubre de 2021, de Espinof
  • Porporatto, Mónica. Gore, consultado el 4 de octubre de 2021, de Qué es, significado y concepto
Subir carátula o imagen

El Juego del Calamar

8

Es una producción entretenida y una buena crítica social, con un concepto que busca ser innovador. No obstante, le faltó jugar mejor con los elementos que pone sobre la mesa para ser una propuesta más fresca y distinta; ya que, la trama se va a lo convencional, deja pistas y elimina el factor sorpresa.

La estrella
  • Visualmente es muy atractiva, en cuanto a paleta de color, manejo de cámara y escenas que logran ser muy poderosas con los efectos o las secuencias utilizadas.
  • Cada personaje tiene su personalidad y protagonismo, mediante los cuales puedes identificarte.
  • Sabe cómo engancharte al juego y preguntarte, en un inicio, quiénes llegarán a la etapa final, transmitiendo la tensión que los mismos personajes sienten de salvar sus vidas.
  • La banda sonora es muy buena, te hace presa de esa atmósfera de duda, miedo, tensión, misterio y claustrofobia.
  • Debo admitir que disfruté mucho la secuencia final del episodio 1, mientras varios jugadores mueren, "El líder" escucha música jazz. Es que realmente te transmite el goce y comodidad que él siente como espectador.
  • La simbología oculta en la trama, creo que si eres capaz de desmenuzar cada elemento visual, tienes mucha oportunidad de disfrutar la serie, a pesar de sus baches.
  • La crítica social y la forma en la que desplaza la violencia para invitar a la reflexión sobre los límites de la naturaleza humana y la lealtad.
El paraguas
  • El hecho de que solo llegaran a la final Sang-Woo y Gi-hun quita toda expectativa y emoción al juego final, ya que es sumamente fácil saber qué pasara, a diferencia de si llegaran varios jugadores a la etapa final.
  • Lo predecible, las pistas y esa falta de plot twist que me quedó en el capítulo final, tumbaron por completo lo que me gustó de la trama.
  • Realmente me conmovió el desarollo de la amistad entre Gi-hun y el anciano, pero fue decepcionante saber que él hizo todo por mera diversión, sin mencionar que hubo pistas de este "giro" en la trama.
  • No deja la sensación de algo nuevo, porque el final abierto también deja ver que "el héroe" buscará derrotar esta organización, algo que hemos visto mucho en producciones juveniles y con un género similar, pues esta serie construye su pequeña sociedad y sistema.
  • Gi-hun no me parece un personaje con merito propio, pues realmente ganó por ayuda de otros o por una cuestión de suerte, que en algunas partes se siente como el poder del guion, como cuando pudo ser el primero en morir en el puente de vidrio.
Mónica Mecalco
Líder Funcional de Proyecto de Modernidades - Egresada de Comunicación y Periodismo por la UNAM. Feliz colaboradora en Modernidades. Mi pasatiempo es escribir y uno de mis sueños es publicar un libro; me gusta mucho la narración. Una de mis aspiraciones es dejar huella en distintas áreas de la comunicación. Fan a morir del Universo Cinematográfico de Marvel, Katy Perry y Chris Evans. Mi gusto friki es comprar Funko Pop.

Los comentarios están cerrados