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“El bebé de Rosemary”; el clásico que crea un retrato diabólico del patriarcado

El bebé de Rosemary es una película estadounidense de suspenso que se estrenó a finales de los años 60. Dicha época vio el surgimiento del feminismo de la segunda ola, así como una crisis religiosa. Por esto, estos temas se encuentran presentes en la trama de la cinta.

Los Woodhouse, un matrimonio neoyorquino, se mudan a un edificio situado frente a Central Park, sobre el cual, según un amigo, pesa una maldición. Una vez instalados, se hacen amigos de Minnie y Roman Castevet, unos vecinos que los colman de atenciones. Ante la perspectiva de un buen futuro, los Woodhouse deciden tener un hijo; pero, cuando Rosemary se queda embarazada, lo único que recuerda es haber hecho el amor con una extraña criatura que le ha dejado el cuerpo lleno de marcas. Con el paso del tiempo, Rosemary empieza a sospechar que su embarazo no es normal.

Sinopsis de El bebé de Rosemary (Fuente FILMAFFINITY)

Con todo esto, en este fotorreportaje, le echaremos un vistazo a la cinta desde una perspectiva de género; analizando la manera en la que evidencia las diferentes formas de opresión del sistema patriarcal a través de la historia de una mujer; la cual intenta liberarse del yugo de una secta satánica. Así que, alerta de spoilers.

La mística de la feminidad

La película se estrenó en 1968; esto es, cinco años después de la publicación de La mística de la feminidad de Betty Friedan. En este libro, expone “el problema que no tiene nombre”; es decir, la idea promovida por los medios de que el propósito de toda mujer es encontrar un hombre y tener hijos.

Al principio de la cinta, Rosemary y su esposo recorren el departamento que rentarán; y, hay una pregunta que, desde su llegada, no dejan de hacerle ¿Tienen hijos? Así mismo, el arrendador apunta a una habitación diciendo que sería perfecta para un bebé. Así, este fotograma nos muestra a la joven pareja en un espacio vacío, sombrío e incompleto. ¿Qué es lo que hace falta? La implicación es clara: un bebé.  

Rosemary (Mía Farrow) cenando con su esposo, Guy (John Cassavetes) en su nuevo departamento en El bebé de Rosemary (Rosemary's Baby)
“Esta habitación sería perfecta para un bebé”.

La mujer desechable

Cuando Rosemary conoce a Terry, la única mujer joven de su edificio, ambas acuerdan lavar la ropa juntas. Sin embargo, poco después la que parecía ser una nueva amiga decide acabar con su vida. ¿Cuál es la razón? La cinta sugiere que ella era la predecesora de Rosemary para tener al hijo de Satanás, pero prefirió morir antes que formar parte del ritual.

La parte más trágica es que no tardan en encontrarle un reemplazo. De este modo, la cinta apunta al hecho de que, para el sistema, las mujeres son objetos reemplazables. Por este motivo, tanto los policías como los anfitriones de Terry reaccionan de manera fría a su muerte. Sólo es otra víctima más de entre muchas otras. 

El cadáver de Terry en El bebé de Rosemary (Rosemary's Baby)
“Era una chica alegre. No había razón para autodestruirse”.

El encierro en el espacio privado

Durante gran parte de la película rara vez vemos a Rosemary fuera de su hogar; y, si aparece afuera, es acompañada de algún hombre. En consecuencia, la mayoría de sus actividades toman lugar dentro de su hogar. De esta manera, la cinta apunta a cómo por mucho tiempo se limitó a las mujeres a la esfera de lo privado; es decir, no se les permitía llevar una vida fuera de la domesticidad y se pensaba que sólo los hombres pertenecían allí.

Además, antes del embarazo, vemos a Rosemary constantemente rodeada del color amarillo; el cual en el cine puede representar varios significados. Aquí, sirve para crear una atmósfera cálida, idílica e inocente; que, a su vez, alude a su ingenuidad. Así, la protagonista es como un ave encerrada en una jaula de oro.

Rosemary (Mia Farrow) trabajando en unos trazos den El bebé de Rosemary (Rosemary's Baby)
“Vino la señora Castevet a agradecerme lo que dije sobre Terry”.

La explotación del cuerpo femenino

El esposo de Rosemary hace un pacto en el cual vende el cuerpo de su pareja a cambio de éxito en su carrera actoral. Así, la vemos atada de manos y pies, drogada en la oscuridad, unas manos monstruosas tocando su cuerpo desnudo. Es a partir de aquí que ella ya no es dueña de su cuerpo. Desafortunadamente, esto no es algo poco común; pues la explotación de la sexualidad femenina continúa siendo algo común, especialmente si hablamos de la industria del cine. 

Rosemary (Mia Farrow) es violada por Satanás en El bebé de Rosemary (Rosemary's Baby)
“¡Esto no es un sueño! ¡Está pasando de verdad!”

Transgresión

A la mañana siguiente, Rosemary despierta y nota su cuerpo lastimado después de que su cuerpo fue transgredido. Cuando cuestiona a su esposo, él le miente diciéndole que se aprovechó de ella mientras dormía. Ella no dice nada porque se trata de su marido. Sin embargo, se nota tanto el dolor emocional como el físico en su expresión.

Además, tenemos de vuelta la abundancia del color amarillo; el cual esta vez toma un significado de traición; pues su cuerpo ha sido transgredido y su lugar idílico ha sido invadido por una fuerza maligna.

Rosemary (Mia Farrow) nota los rasguños en su espalda en El bebé de Rosemary (Rosemary's Baby)-.
“Soñé que alguien me violaba”.

Falta de control

Rosemary aparece con un corte de cabello bastante controversial para la época. De hecho, causó bastante polémica cuando salió la película; sin embargo, terminó convirtiéndose en tendencia. De la misma manera, la reacción del esposo de Rosemary sobre su nuevo look es negativa. No obstante, es la única instancia en la cinta donde la protagonista decide sobre su cuerpo.

De este modo, el cabello representa un intento de retomar el control. Aquí vemos a una mujer que decide no complacer con su cuerpo al hombre que ella piensa abusó de su cuerpo. Este pequeño acto es el primer indicio de lucha de Rosemary ante el sistema que continúa controlando su vida.

Rosemary (Mia Farrow) se corta el cabello en El bebé de Rosemary (Rosemary's Baby)
“Siento un dolor”.

La invalidación del dolor

Una vez comenzado el embarazo de Rosemary, comienza a sentir un dolor intenso en su vientre. Aunque se queja constantemente tanto con su marido como con su doctor, todos le aseguran que es normal. Sin embargo, ella sabe que no lo es; pues esa clase de dolor sólo puede indicar que algo anda mal.

Aquí, hay un ejemplo de un grupo de hombres decidiendo lo que sucede en el cuerpo de una mujer; además de querer pretender que saben más sobre su dolor que la misma que lo vive. En consecuencia, Rosemary tiene que esconderse para sufrirlo, dado que nadie le cree. Por esto, la vemos ahora vistiendo una túnica de dormir color azul en lugar de su usual ropa amarilla; pues este color acentúa la soledad y la tristeza.

Rosemary (Mia Farrow) resiste el dolor de su embarao en El bebé de Rosemary (Rosemary's Baby)
“Desaparece, dolor. No quiero volver a sentirte”.

La madre monstruosa

En su libro, The Monstrous-Feminine, Barbara Creed habla de la representación de las madres en el cine de terror.  En él, argumenta que la monstruosidad femenina se retrata en estas películas en relación con las funciones reproductivas. De esta manera, aquí vemos a Rosemary consumiendo un trozo de carne cruda; y, cuando observa su reflejo en el tostador, se da cuenta de su propia monstruosidad, producto de su embarazo. Así mismo, su imagen se ve borrosa; por lo que la película apunta al hecho de que lo que carga dentro tiene el control y la está transformando.

Rosemary (Mia Farrow) come carne cruda y se observa en el tostador en El bebé de Rosemary (Rosemary's Baby)
“¿Qué hay del dolor? ¿No escuchaste? Desaparecerá en uno o dos días”.

La infantilización de la mujer

A pesar de los esfuerzos de la secta de mantener a Rosemary aislada, unos de sus amigos logra hacerle llegar un libro para ayudarla. Gracias a esto, comienza a darse cuenta de lo que está sucediendo a su alrededor; así, busca alzar la voz y rebelarse. En consecuencia, su esposo le ordena entregarle el libro, tratándola como una niña que no sabe lo que es mejor para sí misma. 

Aquí, la apariencia de Rosemary apoya esta interpretación; pues, mientras él viste de traje para ir a trabajar, ella sigue usando su pijama. Así mismo, su corte de cabello la hace ver más pequeña e inocente. 

El esposo de Rosemary (Mia Farrow) le quita su libro de brujería en El bebé de Rosemary (Rosemary's Baby)
“No deberías seguir leyendo eso”.

La negación de conocimiento

Cuando Rosemary intenta recuperar su libro, su esposo le dice que lo tiró a la basura; pues tanto él como la secta buscan mantenerla en la ignorancia, haciéndola pensar que exagera. De lo contrario, la realización de lo que le están haciendo arruinaría sus planes. Así, la adquisición de conocimiento simboliza libertad y autonomía; algo que no pueden permitir que Rosemary obtenga.

Guy esconde el libro de brujería de Rosemary (Rosemary's Bbay) en un librero donde no lo alcance.
“Lo tiré a la basura”.

El pacto patriarcal

El pacto patriarcal se refiere a un llamado “silencio cómplice” entre grupos de hombres; por el cual, siempre van a apoyarse entre sí aunque esto implique la victimización de una mujer. Podemos ver un ejemplo de esto cuando Rosemary busca la ayuda del Dr. Hill para refugiarse del culto; quien, sin embargo, la delata y entrega de regreso a su marido y el doctor que manipula su embarazo; esto a pesar de que prometió ayudarla.

Aquí podemos ver a Rosemary mirando hacia arriba a la inmensa figura del Dr. Saperstein, que incluso sale del encuadre. De este modo, la cinta nos indica que la protagonista no tiene escapatoria, pues se enfrenta a algo mucho más grande que sí misma; es decir, un sistema que desde el comienzo se formó para funcionar en su contra.

El Dr. Hill traiciona a Rosemary (Mia Farrow) en El bebé de Rosemary (Rosemary's Baby)
“Me alegra haberlo ayudado”.

La invasión del espacio doméstico

Después de ser descubierta, Rosemary se refugia en su casa para pedir ayuda a una de sus amigas por teléfono. Sin embargo, los miembros de la secta logran entrar a través de un pasaje secreto. Los podemos ver al fondo del encuadre, como sombras en la oscuridad, sin que ella se dé cuenta. Son los monstruos al final del pasillo. De este modo, podemos ver que la protagonista realmente no tiene un lugar hacia donde correr. Incluso el espacio doméstico, que se supone es su dominio personal, está bajo el control del sistema.

Los miembros de la secta se escabullen en la casa de Rosemary (Mia Farrow) desde ina entrada secreta en El bebé de Rosemary (Rosemary's Baby)
“Somos tus amigos, Rosemary”.

Gaslighting

El gaslighting es una forma de abuso psicológico en el cual una persona o un grupo de personas obligan a otra a cuestionar su realidad y experiencias. Así, este es un truco para que la víctima se quede callada, y así poder seguir imponiendo la voluntad del sistema sobre ella. De la misma manera, el esposo de Rosemary intenta convencerla de que su intento de escapar fue provocado por histeria; la cual fue, supuestamente, un efecto secundario del embarazo.

Guy le hace gaslighting a Rosemary (Mia Farrow) queriéndola convencer de que esta histerica.
“Abe dice que sucede antes del parto. No sé. se trata de un tipo de histeria”.

Abandono

Rosemary hace un último intento desesperado de escapar. Aunque le dijeron que su bebé murió, ella está convencida de que no es así; por lo que se escabulle al departamento de sus vecinos, y descubre que, en efecto, sigue con vida. Sin embargo, cuando lo mira, se da cuenta de que todo este tiempo no estuvo cargando al hijo de su esposo. Abrumada por la realización, pide la ayuda de Dios.

De hecho, esto es algo que sucede a lo largo de la cinta, pero la ayuda nunca llega; lo que apunta a la crisis religiosa de los años 60. En esta, la iglesia se vio impactada por la liberación sexual y el feminismo de la segunda ola. Por esta razón, el cuestionamiento de la existencia de un poder superior estaba en el aire. Aquí, la cinta ofrece una respuesta bastante nihilista. Vemos a Rosemary mirando hacia arriba, implorando en desesperación, pero su llamado resulta en un trágico abandono.

Rosemary (Mia Farrow) pide ayuda a Dios en el final de El bebé de Rosemary (Rosemary's Baby)
“¡Dios, ayúdame!”

Un callejón sin salida

Rosemary decide, entonces, asumir el papel de madre. Sin haber podido escapar y sin haber recibido ayuda, la única solución es aceptar su rol dentro del sistema. En su rostro vemos la aceptación hacia su hijo; pues, al final, la película se titula El bebé de Rosemary.

Rosemary (Mia Farrow) decide ser madre de su hijo en el final de El bebé de Rosemary (Rosemary's Baby)
“¿Quiere que me comporte como su madre?”

Una realidad diabólica

A lo largo de El bebé de Rosemary, seguimos a una mujer que busca salvarse por todos los medios que están a su disposición; sin embargo, estos son limitados. La película hace que la audiencia se sienta en sus zapatos. Haciendo uso de la teoría del color, sombras y símbolos, nos pone en un constante estado de desesperación y desesperanza.

El terror que provoca viene tanto de todo esto como de su trágico final; pues ¿Qué más terrorífico que verse a uno mismo sin escapatoria ante una fuerza que controla todo a nuestro alrededor? Y, sin embargo, esta ha sido la realidad para una gran cantidad de mujeres durante mucho tiempo.


Referencias

Creed, B. (1993). The Monstrous-Feminine: Film, Feminism, Psychoanalysis (Popular Fictions Series) (1ra. ed.). Routledge.

DigitalSynopsis.com. (2021). How Filmmakers Use Colors To Set The Mood Of A Film. Digital Synopsis.

Friedan, B., Collins, G., & Quindlen, A. (2013). The Feminine Mystique (50th Anniversary ed.). W. W. Norton & Company.

McLeod, H. (2007). Sex, Gender, and the Family. Oxford Scholarship Online.

Palewriter2, V. A. P. B. (2020, February 14). The Story of an Iconic Hair don’t that became a HairDo: Mia Farrow’s pixie cut. Pale Writer.

Marisol Nava
Redactora funcional de Modernidades - Tesista en la carrera de Lengua y Literaturas Modernas Inglesas en la Universidad Nacional Autónoma de México. Becaria correctora de estilo en la Revista Ciencia y Filosofía. Escribo sobre entretenimiento en varias partes del internet y soy video ensayista de medio tiempo en mi canal de YouTube, Depressed Nerd.

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