Nivel Cero

El aislamiento podría revelar tu grado de “vacío existencial”

El contenido de Nivel Cero está dirigido especialmente a aquellas personas que desean ganar la victoria sobre sí mismos, para aquellos que están convencidos de que la vida tiene un sentido o un significado, un nivel superior al que es posible acceder cuando no responsabilizan a los demás de lo que les ocurre en la vida. Para aquellos que hacen del sufrimiento una fortaleza y deciden forjar su propio destino con una actitud positiva, incluso en las circunstancias más adversas. Para aquellos que le dan un sentido y un significado a sus vidas.

He llamado a esta necesidad humana, la más humana de entre todas ellas, ¡el deseo de significado!

viktor frankl

Existen personas que parecieran haber sido seleccionadas por un ser celestial para compartirnos su sabiduría de cómo podemos dar sentido a nuestras vidas. En ese campo nadie mejor que el Dr. Viktor Frankl, quien además de su impresionante e intachable trayectoria, se distinguió por ser una persona digna, noble, bondadosa y honorable.

La importancia de las palabras del Dr. Frankl, no derivan solo de la teoría, pues al haber estado preso durante tres años en varios campos de concentración nazis, logró profundizar en los terrenos existencialistas de su ser y a pesar de las terribles adversidades a las que estuvo expuesto, en medio del infierno que representaba vivir bajo circunstancias tan deplorables, logró mantenerse con vida hasta su liberación al término de la Segunda Guerra Mundial en 1945. Aquellas trágicas vivencias darían nacimiento a sus trabajos sobre el análisis existencial y la consciencia espiritual del ser humano.

Viktor Emil Frankl  fue un neurólogo, psiquiatra y filósofo austríaco, fundador de la logoterapia y análisis existencial. 
Sobrevivió desde 1942 hasta 1945 en varios campos de concentración nazis, incluidos Auschwitz y Dachau. 
A partir de esa experiencia, escribió el libro best seller El hombre en busca de sentido.
Viktor Emil Frankl fue un neurólogo, psiquiatra y filósofo austríaco, fundador de la logoterapia y análisis existencial. Sobrevivió desde 1942 hasta 1945 en varios campos de concentración nazis, incluidos Auschwitz y Dachau. A partir de esa experiencia, escribió el libro best seller El hombre en busca de sentido.

En palabras del Dr. Frankl “El hombre se esfuerza por encontrar y satisfacer un significado y un propósito en su vida y este deseo de significado está presente en menor o mayor grado en todos los seres humanos”, pero lo más importante es entender que ese deseo de sentido o significado está en la cima de la pirámide de las necesidades humanas, por lo que al no ser cubierta, puede acarrearnos serios problemas emocionales e incluso existenciales.

Como se ha podido concluir en diferentes estudios, en algunos casos, la frustración del deseo de significado juega un papel relevante en el origen de la neurosis o en el intento de suicidio.

Podemos deducir que ese deseo de significado es directamente proporcional al deseo de vivir y por consiguiente al grado de bienestar y paz interior que nos produce felicidad y armonía. Es decir, entre más deseamos encontrar un significado a nuestras vidas, tendremos más deseos de vivir. Y entre menos nos interese dar un significado a nuestra existencia, menos deseos de vivir tendremos y experimentaremos, lo que el Dr. Frankl nombró “el vacío existencial”.

Los seres humanos no hacemos o dejamos de hacer las cosas por instinto, por tradición o valores. Y a veces no sabemos ni lo que deseamos hacer. Más bien al contrario, dice el Dr. Frankl, “el hombre desea hacer lo que hacen los demás (lo cual recibe el nombre de conformismo), o hace lo que los demás desean que haga (lo cual recibe el nombre de totalitarismo), condiciones ante las que aparece ese vacío existencial y que pueden causar varios de los principales problemas sociales actuales, tales como la adicción, la depresión y la agresión.

Falta de sentido en la vida = vacío existencial.

El sentido es nuestra responsabilidad

J. Lipowski dijo, “si soy conocedor de las aspiraciones más altas del hombre, como la de la búsqueda de significado, seré también capaz de armarme de ellas y movilizarlas.”

Al ser el deseo de significado la necesidad más grande que tiene que cubrir el ser humano, entonces podemos decir que es también su más grande responsabilidad. Y en este sentido, es primordial entender que el significado no puede darse, tiene que hallarse a través de la auto-trascendencia que despierta la conciencia de sí mismo, que por cierto, es un fenómeno exclusivo que se encuentra disponible solo para el goce de los seres humanos. Es decir, la consciencia de uno mismo es lo que conduce y guía al hombre en esta búsqueda de significado.

En su notable obra “El hombre en busca del sentido último”, el Dr. Frank nos explica que “el hombre solo existirá de una forma auténtica cuando no sea producto de sus impulsos sino, más bien, sea alguien responsable. La existencia autentica estará presente allí donde el ser humano decida por sí mismo, no donde se vea conducido a ir”.

Ese aburrimiento, ese pesimismo y esa apatía que controla la vida de muchas personas hoy en día, se da por la falta de responsabilidad en la búsqueda de sentido existencial, sin darnos cuenta de que cualquier circunstancia en la vida, incluso la más adversa, puede ayudarnos a encontrar ese sentido. Para el Dr. Frank existen tres caminos:

1. Cumpliendo un deber o creando un trabajo, experimentando algo o encontrando a alguien (es decir, en el amor) y el principal; cuando nos enfrentamos a un destino que no podemos cambiar.

En concreto, al responsabilizarnos de nosotros mismos, entendiendo responsabilidad como la capacidad de los seres humanos de concebir nuestra propia existencia, encontraremos el tan anhelado sentido o significado de nuestras vidas con la ayuda de la consciencia, liberándonos de esos odiosos vacíos existenciales que nos roban el equilibrio mental y nuestra claridad de pensamiento, logrando así entregarnos a esas nobles causas altruistas que tanta falta le hacen a la humanidad.

El hombre se caracteriza en primera instancia por su búsqueda de significado, más que por la búsqueda de sí mismo. Cuando más se olvida de sí mismo, entregándose a una causa o a otra persona, más humano se hace. Y cuanto más se implique o se deje absorber por algo o alguien diferente a sí mismo, más se vuelve él mismo”.

Viktor Frankl, el hombre en busca del sentido último.

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Enrique Hernandez
Ex redactor funcional de Modernidades

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