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Disparos en la Oscuridad; la vida de Díaz Ordaz desde su monstruosidad

Disparos en la Oscuridad; la vida de Díaz Ordaz desde su monstruosidad
Foto. Díaz Ordaz

“Disparos en la Oscuridad” es una obra que nos acerca al lado más humano de un personaje como Gustavo Díaz Ordaz; es decir, con una peculiar narrativa de novela política, Fabrizio Mejía Madrid nos regala flashazos de los últimos días de la vida del expresidente. Así mismo, nos presenta el dolor y el terrible cargo de consciencia que llevará al exmandatario a morir en la soledad, la frustración y el remordimiento profundo; especialmente, de los hechos que marcaron a México en 1968. Además, también nos presenta la vida completa del expresidente, sus inicios y mucho material “oculto” que deja harto que pensar de nuestra política.

Este libro del escritor mexicano nos acerca a mirar la infelicidad que también permea la vida de los que nos gobiernan; en consecuencia, entre crónica y ficción (que no parece tan ficción), vemos el amargo sufrir desde otro punto de vista. Evidentemente, los sucesos de 1968 quedaron en el imaginario colectivo y en Gustavo Díaz Ordaz, no fue la excepción.

Un Primer Mandatario no tiene derecho a la infelicidad. Para eso están los gobernados

Carlos Monsiváis

“Les guste o no les guste”; Díaz Ordaz salvando a México

En uno de los primeros capítulos de Disparos en la Oscuridad, Fabrizio Mejía Madrid nos revive en formato crónica el bochornoso momento en que Díaz Ordaz fue elegido embajador de México en España. Era 1977 y el nuevo designio político de José López Portillo en la España que terminaba con el Franquismo era nombrar al expresidente como su emisario de “paz”. Una maniobra interesante de López Portillo que obligó a Díaz Ordaz a regresar a la vida pública.

En ese momento, en el edificio de la Secretaría de Relaciones Exteriores, ese mismo edificio que está afuera de la Plaza de las Tres Culturas tuvo; en consecuencia, las palabras más crudas, pesadas y enorgullecidas de un político que se sintió salvador de México. Por lo tanto, habla de un exmandatario que siempre buscó el condecoro con alabanzas y vítores; sin embargo, solo recibió repudio, mentadas y fantasmas de muerte.

El 2 de octubre ensombreció a México decimos muchos años tras año. Pero Díaz Ordaz tiene una respuesta muy cruda…

No a México. Ensombreció a unos cuantos hogares mexicanos. Y no vine a dar una clase de historia. Mire, muchachito, estoy orgulloso de haber podido ser presidente y haber podido así servir a México. Pero de lo que estoy más orgulloso de esos seis años es del año de 1968 porque me permitió servir y salvar al país, le guste o no le guste; con algo más que horas de trabajo burocrático, poniéndolo todo: vida, integridad física, horas, peligros, la vida de mi familia, mi honor, y el paso de mi nombre en la historia. Todo eso se puso en la balanza. Afortunadamente salimos adelante. Y, si no ha sido por eso, usted no tendría la oportunidad, muchachito, de estar aquí preguntando.

Gustavo Díaz Ordaz. Extracto del libro Disparos en la Oscuridad.

Profesión bastante sangrienta

Díaz Ordaz por muy oscuro, terrible y responsable de una matanza en un centro ceremonial mexica, queda claro que la factura de la vida le cobró caro; es así como, al final, tras alarmarse Gustavo Díaz Ordaz notó sangre en su mierda. Sangre que le recordará el derramamiento de muerte mezclado con agua de lluvia por el resto de su vida. En “Disparos en la Oscuridad”, vemos el repudio generalizado del expresidente por los médicos que en algún momento se revelaron por mejores condiciones laborales. Recordamos los lamentables hechos que hicieron que el Ejército mexicano entrara y ocupara las instalaciones de hospitales y encarcelarán a cientos de médicos; no obstante, el recuerdo se hace presente con la noticia de la muerte, el cáncer de colon.

‘Esta profesión es bastante sangrienta, ¿no doctor?’

‘¿Y la suya no, licenciado?’

‘¡No cómo cree!, donde usted aplica bisturí, yo solo apliqué la ley.’

Extracto de Disparos en la Oscuridad

“Así funciona el Sistema”; aplauden cada seis años

En una comida en uno de los casones de reposo del arzobispo Ernesto Corripio Ahumada en Tepepan, Gustavo Díaz Ordaz hizo una confesión; es así como, el expresidente después de aventar el cargo de embajador por el escusado regresó a México.

En esa visita especial, Díaz Ordaz con mucha sátira evidenció la política mexicana; es decir, nos deja ver como el sistema siempre está para controlar, manipular y obligar. Que lo escrito aquí, se lea también en estas generaciones que se sienten “libertadoras” pero no son más que personas controladas al servicio del “Sistema”.

Así funciona el Sistema. Cada sexenio es una nueva ocurrencia. Es el Sistema. Erige estatuas y luego las tira. Y nos cuadramos cada seis años. (…) Los sacerdotes tenemos que creer en Dios como ustedes los políticos creen en sí mismos, en que están haciendo bien, en que el sacrificio es necesario. Si tú (Diaz Ordaz), no hubieras creído que estabas salvando al país del caos, ¿hubieras podido seguir siendo presidente?

Extracto de Disparos en la Oscuridad

Esto es un buen recordatorio no solo para los políticos y obispos; también, para los mexicanos que estamos aplaudiendo las decisiones de todo presidente cada seis años. La historia con cada jefe del Ejecutivo nos ha enseñado que repite el mismo telón, nadie se salva. No aprendemos de nuestra historia, pese a que hay víctimas, los que murieron en 1968 y en años posteriores.

Con Díaz Ordaz, en su sexto informe donde admitía ser responsable absoluto del 68, todo un congreso le aplaudió; por el contrario, siete años después, ahora hay arrepentidos y abucheadores. Así funciona el Sistema.

Díaz Ordaz rindiendo su 6to Informe de Gobierno en 1970. Foto. Wikimedia Commons
Díaz Ordaz rindiendo su 6to Informe de Gobierno en 1970. Foto. Wikimedia Commons

Maximino; la política real se hace a punta de pistolas

En Disparos en la Oscuridad vemos a modo de crónica el recuerdo de Díaz Ordaz como un simple ciudadano estudiante que dejó el sacerdocio por la abogacía. En su futuro en Puebla, somos testigos de su sufrimiento al perecer hambre, miseria y rechazo generalizado de su familia los “Bolaños Cacho” por su fealdad. Sí, esa familia que según cuentan las lenguas, son antepasados de “Chespirito”, Roberto Gómez Bolaños.

De tal modo que, en sus estudios de Derecho, Díaz Ordaz conocería al hombre que le enseñaría a hacer política: Maximino Ávila Camacho. Hablamos del hermano del que fue presidente, de un tal Manuel Ávila Camacho.

También, vemos las crudas revelaciones de los bajos mundos de la política; sí, esas que no se cuentan en los libros de historia y son muy reales. Al buen entendedor…

Lo último de esa noche para Gustavo Díaz Ordaz fue aguantar el cuerpo de Maximino montándolo como a un poni, clavándole las espuelas en las costillas, sintiendo su sexo en la espalda, oliendo su sudor etílico. Era lo que realmente excitaba al jefe: montar a sus subalternos. Cada vez que Díaz Ordaz se tiraba de panza al suelo o quería rodarse, recibía un fuetazo, contundente, en la grupa.

Extracto de Disparos en la Oscuridad

La mejor forma de combatir es negar; la iniciación

En la magnífica obra de Mejía Madrid, notamos la presencia de personajes que nula vez la historia oficial reconoce, recuerda o hace el mínimo por citar en sus textos autorizados; por lo tanto, vemos como el ascenso de Díaz Ordaz pasa sin terminar la carrera de Derecho a ser jefe de la Oficina de Conciliación y Arbitraje de Puebla. “De la noche a la mañana” obtiene sembradíos, decisiones sobre otros y mucho poder.

De igual forma, notamos su excelente habilidad para solucionar problemas de sindicatos y su suerte para tener entrevistas con gente que cambiaría el rumbo de la vida política de México. Los Martínez Chouza, el FROC y hasta con su líder supremo, Vicente Lombardo Toledano; sí, ese que según las lenguas fue espía soviético infiltrado en la política mexicana.

También, vemos la iniciación que recibió el político de origen poblano, un camino oculto que le inculcó el gobernador Bautista. Se adentró Díaz Ordaz con miembros como el arzobispo de Puebla, el presidente de la Unión de Padres de Familia y otros más que cubrían sus rostros con capuchas en los sótanos, entre veladoras y entre los que repudian la masonería, lo sovietizante y el judaísmo.

Presidentes de papel; de otros países

La perturbadora confesión de Adolfo López Mateos que formaría parte de Díaz Ordaz para ascender y ganar puestos en la política mexicana. López Mateos vivía preocupado; sin embargo, “Gustavito” le cambió los “papeles” para ganar la senaduría de la República.

No se preocupe, senador (Díaz Ordaz a López Mateos). Nadie nació donde se supone, ni estudió lo que dice que estudió. Todos son puros papeles que se expiden, se pierden, se queman, se vuelven a hacer” (…) Adolfo Manero, había presentado ese día ante la Comisión Revisora del Congreso, un acta de nacimiento donde se decía que Adolfo López Mateos era guatemalteco.

Extracto de Disparos en la Oscuridad

La ley en México es un asunto cósmico: se juntan algunas estrellas, se alinean y desapareces

Extracto de Disparos en la Oscuridad
Foto. Izquierda Adolfo López Mateos - Derecha, Gustavo Díaz Ordaz
Foto. Izquierda Adolfo López Mateos – Derecha, Gustavo Díaz Ordaz

Famosos en la cama; farándula y políticos

Que alguien venga a negar la vida escrupulosa de los famosos de la farándula con la de políticos, es por que vive en el país del ciego. En esta obra de Mejía Madrid descubrimos como Díaz Ordaz vivió romances intensos con actrices y famosas.

La “Tigresa” Irma Serrano con muchos pantalones fue la única mujer que ha exhibido a un presidente en Los Pinos, y vaya forma de hacerlo como venganza.

Muchas veces pensó (Díaz Ordaz), en aquella vez que Irma Serrano, La Tigresa, su amante, la actriz y cantante, le fue a llevar serenata a Los Pinos. Era el cumpleaños 53 de Lupita (esposa de Díaz Ordaz). Lo hizo a propósito para vengarse de él, del presidente de México: la había cortado encima de una cama en forma de corazón rojo que él mismo le había mandado a hacer. Todavía estaban desnudos y sudorosos y él le dijo a ella:

‘Se acabó Irma. Mi esposa resintió lo que sucedió el año pasado y debo cuidarla’ (…) Y el presidente bajó en bata a reclamarle. Ella lo abofeteó tan fuerte que los lentes volaron y la retina del ojo derecho se le desprendió. Los soldados en la casa de Los Pinos, los guardias presidenciales, cortaron cartucho y le apuntaron a la cantante.

Extracto de Disparos en la Oscuridad

Y así como este episodio, hay muchos más recordando las noches de farra con López Mateos en cabarés, en Los Pinos; asimismo, las reuniones con las Miss México, las famosas, la verdadera forma de hacer política en México.

También, las cenas y las fiestas con orgías, drogas, alcohol y música. No es mentira de como Jim Morrison, líder fallecido de la mítica banda The Doors, se emborrachaba con el hijo del presidente; dónde más, sí, en Los Pinos.

Foto. Izquierda, Irma Serrano, derecha Gustavo Díaz Ordaz
Foto. Izquierda, Irma Serrano, derecha Gustavo Díaz Ordaz

La CIA haciendo política en México

Para nadie es secreto que la CIA siempre se ha involucrado en la vida política de muchos países satélite de Estados Unidos; principalmente, en México. Y es que, desde que la amenaza comunista de la URSS llegó a Cuba, la CIA implementó muchos programas de atención para expulsar toda ideología roja.

Las figuras de Winston Scott, el embajador Robert Hill y la inclusión de Díaz Ordaz, Luis Echeverría y otros más como “espías” al servicio de la CIA fue una realidad. Bajo el nombre clave de “Litempo-1”, México se comprometió violando toda soberanía a servir de topo para brindar información de ciudadanos mexicanos que siguieran a la URSS y a la Revolución Cubana. Sí, adivinaste, los del 68, los estudiantes.

Desde el programa Litempo de la CIA de Winston Scott en México también se financió la campaña del arzobispo de Puebla, ‘catolicismo sí, comunismo no’ (…) Díaz Ordaz permitió desde la Secretaría de Gobernación que Winston Scott mandara a instalar decenas de grabadoras en las cajas de teléfono de las embajadas soviética y cubana, y de los ‘enemigos’ internos: el ex líder sindical Vicente Lombardo Toledano, el pintor David Alfaro Siqueiros y el ex presidente Lázaro Cárdenas.

Extracto de Disparos en la Oscuridad

Cuando somos pobres, no se les invita a los demás a nuestra casa

López Mateos añoró los Olímpicos, así que reunió mucho dinero para traer la XIX Olimpiada a México. La corrupción en el alto mando del COI también se nos revela, incluso el general Clark Flores acompañó a Marte R. Gómez para “intimidar a quien tuviera que intimidar”. Para Díaz Ordaz, esto fue un gasto excesivo y de ridículas dimensiones.

En Disparos en la Oscuridad es asombroso como el expresidente siendo secretario de Gobernación (donde nacen los presidentes), pensó que seríamos el hazmerreír frente a otras naciones; por lo tanto, sí, adivinaste, por la pobreza generalizada. Nos lleva a imaginar como Díaz Ordaz retrotrajo su pasado de pobre, de “arrimado” en la casa de los güeros, de los Bolaños Cacho.

Para él, recibir a los extranjeros es poco menos que imposible porque a los demás no se les invita a la casa cuando estamos así de pobres. Porque a los demás no se les cuentan nuestros secretos. Porque nunca sabemos qué están pensando los demás de nosotros.”

Extracto de Disparos en la Oscuridad

Y siendo francos, Díaz Ordaz tuvo mucha razón, la diferencia del México del 68 al México del 2021 solo se ve en la moda y en la ropa, la pobreza sigue ahí; de la misma manera, el dolor, el sufrimiento y ahora la violencia. Cómo podemos invitar a nuestra casa a los demás con estas carencias que son la burla al exterior. Organizar fiestas de 15 años en techumbres de lámina.

Díaz Ordaz inaugurando el mundial de fútbol en 1970
Díaz Ordaz inaugurando el mundial de fútbol en 1970

Los 10 mandamientos de Díaz Ordaz

Así como vemos en los textos bíblicos los mandamientos de conducta, moral y adoctrinamiento religioso, el expresidente mexicano también tuvo su manifiesto. Tal vez aquí, veremos la punta del iceberg para conocer los motivos que orillaron a Díaz Ordaz y los políticos que le siguieron para condenar al infierno a miles de estudiantes.

  1. No te manifestarás en la vía pública ni te reunirás en locales cerrados;
  2. No desearás los latifundios de tu prójimo;
  3. No verás filmes socialistas;
  4. No leerás literatura subversiva;
  5. No viajarás a Cuba;
  6. No murmurarás contra el gobierno;
  7. No ejercerás el derecho de huelga;
  8. No pensarás en ideas exóticas;
  9. No hablarás mal del gobierno de la Revolución;
  10. No pedirás justicia y
  11. No agitarás.

En definitiva, vemos en Disparos en la Oscuridad una obra excelsa que nos lleva a la vida interna privada del presidente que con un dedo de autoridad movía una nación. Vemos la actitud interna de un Díaz Ordaz que ejecutaba poder, convicción y fuerza aplastando al diálogo. Entendemos el surgimiento de sus ideales, el sufrimiento que pasó de niño y las ofensas a las que fue sometido como todo político para subir puestos.

No justifico en esta reseña la actitud de Díaz Ordaz, pero nos queda claro que muchas vertientes externas influyeron para que el expresidente ejecutará la mayor represión de libertad.

1968 fue un año de muchos cambios a nivel mundial, en Disparos en la Oscuridad podemos apreciar como la disputa de la Guerra Fría entre la URSS y los EU llevaron a sangrientas represiones. No solo en México, en todo el mundo.

De ahí el famoso “Por fin ganaron sus muertitos”.

Una lectura obligada a leer, una novela apasionante que describe al villano como una figura compleja, nos habla del monstruo que hicieron monstruo; es decir, como describe Paco Ignacio Taibo II, “padre espiritual de los que han seguido la silla de Los Pinos”.


Referencias

Fabrizio Mejía Madrid. (2011). Disparos en la Oscuridad. Septiembre 29, 2021, de Suma

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Disparos en la Oscuridad

9.5

Extraordinaria obra, nos muestra la monstruosidad oscura y sus orígenes de Gustavo Díaz Ordaz. Los motivos que le llevaron a dominar con autoridad y los hechos que le acompañaron como fantasmas después del 68.

Jorge González
Líder de Proyecto de Modernidades - Comunicólogo especialista creativo en marketing digital y redacción. Periodista apasionado de la historia, la música, la filosofía y las bellas artes; asimismo, soy aprendiz de la historia. Vivo del eCommerce, de las buenas acciones y de los tardes con café.

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