Internacional

Consecuencias del 11-S: Invasiones, seguridad y diplomacia con México

Consecuencias del 11-S: Invasiones, seguridad y diplomacia con México
Foto. AP / AURORA ROBERT CLARK

Los atentados terroristas de hace 20 años crearon conmoción en el mundo. Los medios internacionales se llenaron de imágenes que impactaron a la población, al ver la caída de las Torres Gemelas del World Trade Center en Nueva York a manos de terroristas que estrellaron dos aviones comerciales en ellas. Sin embargo, este impacto tuvo consecuencias que fueron más allá de las víctimas y afectaciones materiales en el territorio estadounidense. Por ello, los atentados del 11 de septiembre de 2001 cruzaron fronteras y crearon múltiples consecuencias locales e internacionales.

De esta forma, el 11-S da paso a distintos hechos que actualmente siguen afectando al mundo y a México. Por un lado, surge una nueva era en seguridad internacional, principalmente en aeropuertos y fronteras. A su vez, dio paso a nuevas guerras de EE.UU en territorios de medio oriente; incluso, significó un nuevo capítulo en las relaciones entre México y Estados Unidos. Pero en última instancia, este atentado consolida al terrorismo islámico como un enemigo común funcional para justificar políticas a niveles nacional e internacional por parte de Estados Unidos.

Nuevas políticas de seguridad nacional en EE.UU.

Después de la caída de las Torres Gemelas del World Trade Center, el presidente de EE.UU. George W. Bush declara la “Guerra contra el terrorismo”. Lo que da paso a una serie de medidas que de inicio repercuten dentro de Estados Unidos. Por un lado estas medidas, conllevaron la militarización de las fronteras y despliegues de sistemas de seguridad en aeropuertos; y por otro lado la intervención de nuevas instituciones para labores de espionaje e inteligencia. Por ello, se crea la institución conocida como Departamento de Seguridad Nacional, la cual busca proteger EE.UU. contra ataques terroristas.

Asimismo, se crea la Ley Patriótica la cual elimina libertades y protección de datos personales de los ciudadanos con el objetivo de preservar la seguridad nacional. Además, esto llevó incluso a la consolidación de la Agencia de Seguridad Nacional que tiene por objeto registrar las comunicaciones de la población estadounidense con el extranjero.

De esta forma, los nuevos procedimientos de seguridad se encuentran y afectan libertades civiles de ciudadanos estadounidenses; generando críticas al exterior e interior de este país por la transgresión de derechos humanos justificada en la seguridad nacional. Además, el poder que adquirieron las agencias de inteligencia y seguridad ante estas nuevas medidas también afectó el control judicial de sus procedimientos e intervenciones con civiles; por lo que les dio mayor margen de acción pero menor protección a los ciudadanos ante abusos de autoridad.

Mensaje del Presidente George W. Bush después del atentado del 11 de septiembre del 2001.
Mensaje del Presidente George W. Bush desde la oficina Oval, en la noche después del atentado del 11 de septiembre del 2001.
Fuente: Casa Blanca

El caso de la frontera sur con México

De la misma forma, la estrategia estadounidense y la amenaza terrorista, provoca un cambio de las prioridades en seguridad nacional de México y EE.UU. Por lo tanto, el de Estados Unidos era controlar los flujos de ingreso a su territorio y ejercer una diplomacia militar; por ello, en la frontera con México se instalaron nuevos esquemas de seguridad y mayores controles de ingreso fronterizo. Lo que se dio en las aduanas y en el territorio de la frontera con redadas y operativos para evitar el paso de migrantes ilegales.

Posteriormente, esto afectó la cifras de flujo migratorio. De acuerdo con America Survey, el flujo de migrantes se redujo desde 2003 a 2007. En 2003, en promedio, 330 mil mexicanos se iban a EE.UU. de manera ilegal, y en 2017 está cifra bajó a 155 mil; incluso en 2020 se redujo aún más ya que sólo ingresaron 30 mil 500 migrantes.

Patrulla fronteriza en la frontera entre México y Estados Unidos realizando una detención.
Patrulla fronteriza en la frontera entre México y Estados Unidos realizando una detención.
Fuente: Publimetro

Asimismo el objetivo principal de México era evitar la percepción de peligro por parte de los gobiernos estadounidenses, ante la incertidumbre y riesgo que generaron los atentados; por ello se buscó generar alianzas bilaterales que promovieran la cooperación de ambos países. Esto se materializa en marzo de 2002 con la Asociación Fronteriza Estados Unidos-México; con esta organización bilateral se busca generar acuerdos en la seguridad fronteriza de ambos países, basándose en tres pilares:

  • Infraestructura de seguridad
  • Flujo seguro de personas
  • Flujo seguro de bienes

También te puede interesar: GALERÍA: Revela el Servicio Secreto fotos inéditas del 11 de septiembre

La guerra contra el terrorismo fuera de EE.UU.

Por otro lado, la declaración de guerra contra el terrorismo conllevó una serie de intervenciones en Medio Oriente por parte de EE.UU. junto con la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN). Donde el objetivo principal fue derrotar a Al Qaeda, organización terrorista identificada como autora de los atentados del 11-S. Asimismo la cruzada se enfocaba en Osama bin Laden, líder y fundador de Al Qaeda.

De esta forma, también emprendieron sanciones económicas y militares contra países que, según Estados Unidos, protegían terroristas y permitían la operación de este tipo de organizaciones. Asimismo, el gobierno estadounidense aumentó los procesos de inteligencia y vigilancia internacional, rastreando datos personales, bancarios y de operación de presuntos miembros de Al Qaeda en otros países.

Guerra de Afganistán

De esta forma, la primer consecuencia internacional de los atentados fue la invasión de Afganistán el 7 de octubre del 2001 con apoyo de la OTAN, la Alianza del Norte y la Organización de las Naciones Unidas. Asimismo, esta intervención se dio porque el régimen talibán que gobernaba Afganistán se negó entregar a Osama bin Laden, que presuntamente se había refugiado en ese país. A partir de esta invasión los talibanes y otros grupos consolidaron un organización insurgente que junto con grupos, señalados internacionalmente como terroristas, buscan consolidar “Estados islámicos”.

Posteriormente, en 2011 Osama bin Laden fue abatido en Pakistán por fuerzas estadounidenses; sin embargo la intervención en Afganistán se extendió durante 20 años. Pero, la salida de EE.UU. el 30 de agosto de 2021 provocó una ofensiva directa de los talibanes, quienes tomaron Kabul y con ello recuperaron el gobierno del país después de dos décadas. Cayendo nuevamente en el régimen comandado por grupos islámicos, que en su interpretación del Corán, establecen normas particulares que afectan derechos humanos y libertades civiles.

Talibanes dentro del palacio presidencial de Kabul, Afganistán, 
después de la retirada de Estados Unidos en 2021.
Talibanes dentro del palacio presidencial de Kabul, Afganistán,
después de la retirada de Estados Unidos en 2021.
Fuente: France 24

Guerra de Irak

En segundo lugar, EE.UU. invadió Irak en marzo del 2003, con el apoyo de Gran Bretaña; sin embargo, esta invasión no fue autorizada por la ONU. La justificación del gobierno estadounidense fue que Irak poseía armas de destrucción masiva ocultas. Incluso México presidía el Consejo de Seguridad de este organismo y mantuvo siempre una postura de rechazo ante la actuación unilateral de Estados Unidos; lo que provocó tensiones en las relaciones diplomáticas entre México y EE.UU.

Asimismo, esta intervención tuvo como resultado el derrocamiento del gobierno de Sadam Hussein en abril del 2003. Sin embargo, no se encontraron armas de destrucción masiva, y el gobierno de George Bush, apuntó a que Sadam Hussein tenía relación con Al Qaeda para introducir esta invasión dentro de la guerra contra el terrorismo. De acuerdo con la ONU, hasta 2006 esta invasión provocó 34 mil muertes civiles y el desplazamiento de 1.7 millones de iraquíes.

Este conflicto finalizó en 2011 con el retiro de tropas; sin embargo, la milicia estadounidense mantuvo la Operación Nuevo Amanecer. La cual tiene por objetivo entrenar tropas iraquíes contra insurgencia y terrorismo.

Sadam Hussein mientras gobernaba y después de su detención por tropas estadounidenses.
Sadam Hussein mientras gobernaba a la izquierda; a la derecha Sadam Hussein después de su detención por tropas estadounidenses.
Fuente: 20 minutos

Continua leyendo más información: “Finalmente Afganistán es libre”; talibanes celebran salida de EU

El terrorismo como nuevo enemigo

Según la tercera ley de Newton, a toda acción corresponde una reacción. Las consecuencias de los atentados del 11-S, muestran que en la geopolítica estas reacciones son vigentes y pueden mantener sus efectos durante décadas. Tales, hechos exponen al terrorismo como un enemigo común, ante la opinión pública.

Por ello, el 11 de septiembre dejó una huella imborrable en la población y autoridades estadounidenses, generando incertidumbre ante una de las peores tragedias que ha vivido Estados Unidos. Sin embargo, el trayecto que siguió la potencia norteamericana como policía y guardián del mundo representó un fracaso y resistencia ante su pérdida de influencia internacional. Por ello, las últimas consecuencias de la reacción estadounidense contra el terrorismo se enmarcan en el abandono de Afganistán y la presencia de una avanzada talibán inmediata, en el que perdieron un objetivo disputado por 20 años.

El terrorismo o cualquier extremismo religioso representa un conflicto que se puede materializar en tragedias como el 11 de septiembre del 2001, los atentados de Madrid en 2004 o en los atentados de Paris en 2014. Pero también las intervenciones militares pueden causar tragedias y altas pérdidas.

La Guerra Fría terminó hace décadas; pero eso no significa que la historia ha terminado y estos veinte años transcurridos desde el 2001 lo demuestran. El mundo multipolar en que habitamos está rodeado de consecuencias, que van mas allá de simplificar intervenciones, afectaciones a las libertades y espionaje internacional a través del terrorismo.

Finalmente, existen intereses estatales que Estados Unidos u otras potencias buscarán y en ese trayecto siempre habrá efectos colaterales. A la luz de esto hechos, es visible que los efectos del 11-S aún no terminan y cada reacción desencadenará otra.


Información a profundidad:
  • Díaz O.(2021) 11-S cambió para siempre la migración entre México y Estados Unidos. Septiembre 11, 2021 en Publimetro.
  • Aguilar J. M. (2021) 20 años del 9/11 ¿Cómo cambió el mundo?. Septiembre 11, 2021 en El Sol de México.
  • CNN en Español (2021) A 20 años del 11S: Osama bin Laden, en datos. Septiembre 11, 2021 en CNN en Español.
  • Martorell, M. (2007) “El hombre que se creyó Saladino”. Septiembre 11, 2021 en El mundo.
  • Martínez Álvarez, C., y Garza Elizondo, H. (2013) La geopolítica de México y sus efectos en la seguridad nacional. Foro Internacional, 57-106.
  • Napoleoni L. (2015) El Fenix Islamista. Barcelona: Paidos Iberica
  • Landler M. (2021) Veinte años después, la guerra contra el terrorismo continúa. Septiembre 11, 2021 en The New York Times.
Juan Esteban Cuevas Delgado
Functional Training Manager de Modernidades - Defensor del conocimiento y la difusión de ideas. Soy un apasionado del discurso periodístico con amplio interés en la política, economía y filosofía. Aprecio la literatura, el cine, andar en bicicleta y aprender algo nuevo cada día.

Los comentarios están cerrados

Más en: Internacional