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Análisis de Music of the Spheres de Coldplay: ¿interesante o aburrido?

La banda británica Coldplay, en el pasado 2021, lanzó un álbum con temática espacial: Music of the Spheres. Como podemos ver en la portada, la idea trata de un sistema planetario ficticio, que se va desarrollando en cada una de las canciones; asimismo, el disco cuenta con la colaboración de varios artistas reconocidos y queridos por el público, como Selena Gómez o BTS.

La temática, creada por Chris Martin, el vocalista, es, sin lugar a duda, prometedora e intrigante; por lo que, en esta ocasión, analizaremos pista por pista este álbum que ahora mismo está dando la vuelta al mundo, en el tour homónimo.

⦵ (Music of the Spheres I)

El tema que nos introduce a este álbum tiene dos títulos: el emoji de planeta y el título en palabras, Music of the Spheres I; se trata de un preámbulo de 52 segundos que nos incorpora a “Higher Power“, el tema siguiente. En realidad, no hay mucho que decir acerca de este intro, solo que sigue una temática cósmica al introducir sintetizadores; estos siempre han sonado a futuro, aunque tengan décadas en la música.

Higher Power

Esta canción, el sencillo principal, es un perfecto homenaje a las tendencias musicales de los años ochenta: la batería y los sintetizadores suenan maravillosos; sin embargo, sigue sintiéndose como una canción acorde con nuestra época, quizás por el estilo de canto, fresco y relajante.

Higher Power, single de Coldplay
Foto. uninter.edu.mx

Es curioso que este álbum, la Música de las Esferas, nombre su primera canción “Poder superior”; la frase remite, por supuesto, a algún tipo de cosmogonía: Dios u otra deidad, alguna fuerza espacial, etc. De esta manera, iniciamos el recorrido desde lo más alto en el Universo.

No obstante, la letra no hace justicia a la curiosidad que emana semejante título y música; nos encontramos únicamente con una simple anécdota a la que el público se puede sentir relacionado. Nada especial, una historia de enamoramiento, la idolatría al objeto de admiración: lo mismo de siempre.

Coldplay en concierto
Foto. twikie.it

No es de extrañarse la decepción que produce la letra de esta canción pues su historia, contada por Chris Martin, el vocalista, es asimismo básica.

I came up with the title first, but struggled to find the melody and lyrics to go with it. Then one day I was staying in this place and the sink was very resonant. And so I started hitting the sink [to make] this beat… and then I went to the piano keyboard, and the song just landed in one go.

Primero se me ocurrió el título, pero me costaba trabajo lograr que la melodía y la letra encajaran con él. Entonces un día yo estaba en un lugar y el lavabo resonaba bastante. Así que empecé a golpearlo para hacer el beat… y entonces fui al teclado, y la canción solo aterrizó de una vez.

Chris Martin, en una entrevista para la BBC Reino Unido, 7 de mayo de 2021.

Probablemente, haya algún significado oculto más allá de las letras; pero, en primera instancia, sus palabras no llaman la atención en particular, ni dan ganas de ahondar en ellas. Una vez más, nos encontramos con deliciosísimos sintetizadores que remiten a una vaga época de oro musical; en este caso, guitarras acústicas acompañan el resto de los sonidos armonizados con excelencia.

Humankind

Todo inicia con la voz de un hombrecillo, que suena extraterrestre, hablando palabras incomprensibles; pareciera que está haciendo una cuenta regresiva. Muchos internautas han señalado que se trata de palabras en espejo, es decir, palabras leídas a través de su proyección reflexiva.

El coro, por un lado, es sumamente pegajoso, debido a la repetición y la manera en que el vocalista juega con los agudos. He de decir que la estructura de este tema consigue lo que parece desear: emocionar al oyente. De modo que, desde los primeros segundos, dan ganas de bailar o, por lo menos, seguir el beat con alguna parte del cuerpo.

Coldplay en concierto, Music of the Spheres
Foto. olanoticias.com

El título de igual forma es prometedor: Raza humana. Veníamos de escuchar “Poder superior”, el objeto del encantamiento, el ídolo, y, ahora, bajamos al mundo de los hombres. De nuevo, la letra es decepcionante: nada muy profundo que analizar; nos encontramos con reflexiones simples acerca de la humanidad y la repercusión emocional en el narrador.

Este es, en definitiva, el mejor tema de todo el álbum: es emotivo, es alegre e incluso inspira una cierta melancolía. En este caso, Chris Martin tuvo una revelación más interesante que veíamos en “Higher Power” al componer esta canción; al parecer, esta surgió a partir de sus ideas de cómo serían los músicos en todo el universo, después de ver Star Wars.

Integrantes de Coldplay en promoción de su disco
Imagen de rockurlife.net

Alien Choir

Una breve transición, que, en efecto, suena como un coro alienígena, o tal vez música ambiental del espacio. Son 53 segundos, en los que, con audífonos, se puede sentir la música y disfrutarla, antes de comenzar la próxima canción. Incluso, podemos sentirnos en el ambiente proyectado por unos momentos.

Let Somebody Go (con Selena Gómez)

Este tema me produjo sensaciones agridulces: tiene algunas cualidades a destacar, así como defectos. Por un lado, Selena canta con suma dulzura, su voz es muy disfrutable y cálida; a su vez, la música es muy amena y romántica, si queremos, aunque nada innovadora. Antes bien, más de lo mismo, una letra cursi, poco profunda y que desperdicia el resto de los elementos de la canción.

El tema habla, como el título indica, de los momentos en que una persona tiene que dejar ir a alguien de su vida; mas no dice nada que no hayamos oído hasta el cansancio: perder a alguien duele, sobre todo, con la muerte. Sí, ya lo sabemos, y la letra no aporta nada nuevo ni conmueve lo suficiente como para sentir la canción aun en buen estado anímico.

Coldplay en concierto en Oriente
Foto. static.republika.co.id

Además, tiene frases clichés como: “I loved you to the moon and back again”, o sea, “te amo hasta la luna y de regreso”. Desde luego, es una canción que las personas aún ilusas escucharán para sufrir, muy a su gusto, por una decepción amorosa de secundaria; o tal vez por la pérdida de algún familiar, este tema sensibilice a cierto tipo de personas.

En general, es una composición desechable, una decepción.

♡ (Human Heart, con We Are King y Jacon Collier)

Disculpe el lector mi necedad al reiterar lo mismo, pero, no es culpa mía, sino del álbum: es un desperdicio de buenos recursos. Las voces corales de esta canción son muy agradables al oído, conmueven. Quizás había una cierta intención de que sonara como canto religioso o fúnebre, lo que está bien logrado; no obstante, otra vez la avalancha de clichés y lugares comunes nos ataca, ahora en esta canción.

Chris Martin, vocalista de Coldplay, en concierto
Foto. kurier.at

Por ejemplo, tenemos la ya insoportable frase: “boys don’t cry”, es decir, “los niños no lloran”. A pesar que la intención era hacer una cierta crítica de la frase, la letra es muy poco original e interesante, además de repetitiva; en realidad, la letra es una excusa para que las voces funcionen como un instrumento musical en la canción: no hay arte en las palabras.

El hecho de que la canción se titule con un emoji, o en su segunda opción “Corazón humano”, no tiene relevancia. En definitiva, nada importa lo suficiente: se le podría haber dado otro título cualquiera y nada cambiaría.

People of the Pride

Este tema comienza como si fuese hecho para una película de acción, una virtud porque remite a posibles imágenes mentales. Posteriormente, comienzan las guitarras y batería que nos recuerdan muchísimo a “Beautiful People de Marilyn Manson; sin embargo, la banda refirió a estar homenajeando bandas como Rammstein, Muse y Depeche Mode. En mi opinión, no oí nada de Rammstein o Depeche Mode aquí: repito, nada.

Coldplay, el 8 de abril, en concierto en CDMX, tocando People of the Pride.

Esta es la canción rebelde del álbum, tanto por la música como por la letra, en la que hay incluso una grosería, a diferencia de las otras. La letra es un homenaje al hartazgo social y la lucha activista para derrocar ese hartazgo; podría decirse que esta letra, a diferencia de las demás, es más profunda, pero también repite discursos antes dichos sin mucho aporte.

Nada personal, solo es una percepción.

Biutyful

Otra vez nos encontramos con una vocecita, ya no extraterrestre, sino ahora un tanto infantil y burlesca. He de confesar que se me hizo muy simpática y hasta me provocó una cierta risita esta vocecita; dicha canción me hace pensar que estoy escuchando a un gato o ardilla intergaláctica cantar: me endulzó el oído.

Pero, claro, no es una pista seria, es medio de chiste, como para cantársela a un amor de manera juguetona con voz de ratón. La letra, por su parte, ¿no adivinan? Sí, es ordinaria y no artística. A pesar de ello, está bien, como decía, al no ser un tema serio, la letra es acorde a los demás componentes; inclusive su título mal escrito a propósito es acorde: biutyful, en lugar de beautiful, da un efecto cómico.

Integrantes del grupo británico Coldplay
Foto. odditynoise.com

Solo me preocupa un verso de la letra, que aparece muy al principio: “Change for your pocket, someone for the night”. “Que cambies por tu bolsillo, a alguien por una noche”. Esto podría tener dos interpretaciones, una de las cuales es bastante desagradable, ya se imaginarán.

Una de ellas, la buena u optimista, que se le desea a dicha persona que prefiera antes la compañía de alguien, en lugar del dinero. La otra, la negativa, que la compañía a la que se refiera sea la de una prostituta, tomando en consideración que habla de la noche. No soy mal pensada, pero el verso es sospechoso. ¿Qué opinas tú?

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❍ (Music of the Spheres II)

Aquí tenemos 20 segundos de sonidos de lo que parece concierto de alienígenas; los cuales hablan, de nuevo, con palabras en espejo, que al oído son ininteligibles. Son tres rengloncitos en los que presentan la canción y terminan diciendo: “Remember, everyone is an alien”; es decir, “recuerden, todos son un alien. Que cada uno saque sus propias conclusiones del polisémico enunciado.

My Universe (con BTS)

Este tema inicia de inmediato, in medias res, lo cual rompe con las estructuras anteriores y se aprecia. En mi caso, no soy k-poper, sin embargo, aprecio bastante la musicalidad del idioma coreano, sobre todo en la música; esto, por supuesto, supone un acierto en esta canción: los fragmentos en otro idioma, además del inglés son un plus increíble. La voz de Jung Kook, sin duda, opacó la de Chris Martin por ser más estética.

Por otro lado, en general, la música no tiene virtudes destacables, solo señalaré que la batería y bajo son muy prendidos y cumplen su cometido. Asimismo, es una canción cursi, que se puede escuchar y disfrutar sin problemas, principalmente, por los chicos de BTS. Repito: no soy fan, ni los había oído en mi vida, es culpa del coreano.

De la letra no hablaré, porque sería repetir mis opiniones anteriores, las cuales aplican de la misma forma a esta pista.

BTS y Chris Martin, vocalista de Coldplay
Foto. vietgiaitri.com

∞ (Infinity Sign)

A diferencia de los demás temas de transición que se fundían entre ellos, este rompe con la armonía de la pista anterior. Lo peor: esta no dura 20 o 50 segundos, sino tres minutos con 43 segundos. De esta manera, es un tanto molesta y cansada; además, de nuevo, el título de la canción no importa, es un desperdicio, solo suena galáctica, pero no más ni menos que las demás canciones.

Por otro lado, al final de la canción un coro comienza a decir Spiritus Sanctum”, o sea, Espíritu Santo en latín. Quiero pensar que se trata únicamente de una manera de anexarle un aire de espiritualidad a la canción; por supuesto, porque no hay nada que indique ideología cristiana o derivados por ninguna parte en el álbum.

Coldplay en presentación especial
Foto. kurier.at

Coloratura

Esta es la última pista del disco, la cual dura un poco más de 10 minutos, muchos de los cuales son solo música; esta es bastante disfrutable, sobre todo en los momentos en que suena el piano como protagonista.

La palabra “coloratura”, de acuerdo con el DLE de la RAE, significa: “en el canto, adorno virtuosista de una melodía”. No sé si la voz y técnica de Chris Martin cumplan con esa definición, pero es una linda palabra, de poco uso, placentera de leer.

Si no se presta mucha atención, los 10 minutos no se sienten, aunque, claro, la canción no es ninguna magnum opus.

Integrantes de la banda Coldplay
Foto. marcainformativa.com

¿Es un buen o un mal álbum?

Para finalizar, diré que Music of the Spheres es un álbum agradable de escuchar, pero no es una obra sobresaliente. Quiero pensar que tuve expectativas muy altas con respecto al contenido de las letras, a causa de los títulos enigmáticos; antes bien, la relación de dichos títulos con los sonidos fue bien lograda y, por supuesto, un buen sintetizador siempre se aprecia encarecidamente.

No me mal entiendan, no es un mal disco, solo es de letras frívolas y música un tanto comercial; aunque, sé reconocer sus aciertos, como lo adaptables que son algunas canciones a la vida y otras, emocionantes. Escucharía de nuevo este álbum, con eso ya digo bastante.

Asimismo, es probable que, en otro momento, vuelva a analizarlo para reafirmar mis juicios sobre las letras; por ahora, me quedo en que esta última obra de Coldplay es muy simple en significado, aunque, desde luego, es música que podría disfrutar.

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Referencias
  • Thomas Smith. (2021). Coldplay: “This is our period of having no fear”. 10 de abril de 2022, de NME.
  • Mark Savage. (2021). Coldplay’s Chris Martin says lockdown made him confront his ego. 10 de abril de 2022, de BBC News.
  • Julián Ruiz. (2021). COLDPLPLAY: “HUMANKIND”, LO UNICO DECENTE DEL ÚLTIMO ALBUM. 10 de abril de 2022, de Plásticos y Decibelios.
Carla Velázquez
Project Manager de Modernidades - Ensayista, literato y entusiasta de las lenguas extranjeras. A favor del conocimiento libre.

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